La fritura perfecta: Cómo lograr texturas crujientes sin exceso de grasa
Aprende a dominar la fritura saludable con consejos de gastronomía científica. Controla la temperatura y el escurrido para evitar el exceso de grasa
La ciencia detrás del crocante perfecto: el vapor de agua protege el interior de tu alimento, mientras el aceite a alta temperatura garantiza una superficie libre de grasa. Crédito: Shutterstock
Disfrutar de texturas crujientes sin la pesadez estomacal del exceso de grasa es posible si se aprende a dominar el aceite al momento de cocinar. Aunque solemos culpar a la marca del producto, existen trucos científicos que evitan que la comida quede aceitosa.
El experto en gastronomía científica, Heinz Wuth, revela que el secreto reside en la temperatura del aceite y su interacción con el alimento. Si bien la fritura suele asociarse con la “comida chatarra”, ejecutar la técnica correctamente —con la temperatura adecuada y un escurrido rápido— permite minimizar significativamente la ingesta calórica extra.

El mito de la esponja: ¿Por qué la comida absorbe aceite?

El error más común es pensar que el alimento “bebe” aceite. En realidad, la fritura es un proceso de evaporación: el agua sale del alimento en forma de vapor y esa presión impide que el aceite entre al interior. El problema real ocurre cuando el proceso termina y la temperatura desciende. Aquí tres pilares para una fritura saludable y perfecta:
1. La temperatura es la clave
El aceite no se absorbe hacia el interior, sino que se impregna en la superficie. Por ello, debemos considerar:
- A baja temperatura (160°C): El aceite se vuelve denso y “pegajoso”. Se adhiere a las rugosidades del alimento (especialmente en apanados) y no logra resbalar.
- A alta temperatura: El aceite se vuelve fluido, casi como el agua, lo que facilita que la gravedad actúe eficazmente al retirar la pieza de la sartén.
2. El “Efecto Esponja Inversa” del papel absorbente
El papel absorbente es una herramienta de transferencia capilar, pero su uso incorrecto puede ser contraproducente.
- El riesgo: Si dejas las papas fritas o milanesas demasiado tiempo sobre el papel, el aceite se enfría, se espesa y se reimpregna en la superficie. Esto arruina la crocancia y aumenta la sensación grasosa.
- La regla de oro: 30 segundos son suficientes para retirar el exceso superficial sin sacrificar la textura.
3. El golpe de gracia: Energía mecánica
Dar un pequeño golpe al canasto de freír no es solo un gesto de chef; sirve para romper la tensión superficial del aceite. Al estar caliente y fluido, ese choque mecánico desprende las gotas que, de otro modo, quedarían atrapadas en los recovecos del alimento.
Para una mejor experiencia culinaria, utiliza la temperatura correcta, aplica un golpe suave al salir del fuego y usa el papel absorbente solo por tiempo limitado.
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