window._taboola = window._taboola || []; var taboola_id = 'mycodeimpremedia-network'; _taboola.push({article:'auto'}); !function (e, f, u, i) { if (!document.getElementById(i)){ e.async = 1; e.src = u; e.id = i; f.parentNode.insertBefore(e, f); } }(document.createElement('script'), document.getElementsByTagName('script')[0], '//cdn.taboola.com/libtrc/'+ taboola_id +'/loader.js', 'tb_loader_script'); if(window.performance && typeof window.performance.mark == 'function') {window.performance.mark('tbl_ic');}

Histórico fallo contra Meta y YouTube: jurado de California los declara responsables de causar daños a la salud mental de una joven

Un jurado de California declaró como culpables a ambas empresas por generar daños a una joven adicta a redes sociales, marcando un precedente legal en EE.UU.

Redes sociales

El jurado encontró culpables a ambas empresas por fomentar, con su diseño de sus plataformas, la adicción a las redes sociales de una joven de California. Crédito: Shutterstock

Una decisión judicial sin precedentes en Estados Unidos podría cambiar el rumbo de la industria tecnológica.

Un jurado en California determinó que Meta y YouTube son responsables de diseñar productos que fomentaron conductas adictivas y dañinas en menores, en un caso que podría abrir la puerta a miles de demandas similares.

El veredicto, alcanzado tras más de 40 horas de deliberaciones a lo largo de 9 días, ordena a ambas compañías pagar $3 millones de dólares en daños a la demandante, una joven de 20 años identificada como Kaley. La cifra podría aumentar en las próximas semanas, ya que el jurado concluyó que las empresas actuaron con “malicia”, lo que habilita la posibilidad de imponer daños punitivos adicionales.

Un caso que marca un antes y un después

De acuerdo a CBS News, la demanda, presentada en 2023, acusaba a las plataformas de negligencia en el diseño de sus productos. Kaley argumentó que comenzó a usar YouTube a los 6 años e Instagram a los 9, desarrollando una relación adictiva con ambas.

Durante el juicio, la joven declaró que pasaba “todo el día” en redes sociales y que las notificaciones, los “me gusta” y el flujo constante de contenido generaban una sensación de recompensa emocional que la mantenía conectada. Según su testimonio, esta dinámica contribuyó a problemas graves de salud mental, incluyendo depresión, dismorfia corporal e incluso pensamientos suicidas.

El jurado no tuvo que determinar que las plataformas fueran la causa directa de estos problemas, sino que bastaba con probar que fueron un “factor sustancial” en el daño sufrido, un estándar legal clave en este tipo de litigios.

El rol del diseño: el foco del juicio

Uno de los aspectos más relevantes del caso es que no se centró en el contenido publicado por los usuarios, sino en el diseño mismo de las plataformas. Esto permitió sortear parcialmente la protección que ofrece la Sección 230 de la Ley de Decencia en las Comunicaciones de 1996, que históricamente ha blindado a las empresas tecnológicas de la responsabilidad por contenidos de terceros.

Los abogados de la demandante señalaron funciones específicas diseñadas para maximizar el tiempo de uso, como el desplazamiento infinito, la reproducción automática de videos y las notificaciones constantes. Estas características, argumentaron, están pensadas para “enganchar” a los usuarios más jóvenes.

El equipo legal, liderado por el reconocido abogado Mark Lanier, comparó el caso con demandas históricas contra la industria tabacalera, sugiriendo que las empresas tecnológicas conocen los riesgos pero priorizan sus ganancias.

La defensa de las tecnológicas

Por su parte, Meta sostuvo que los problemas de Kaley estaban relacionados con factores externos, como su entorno familiar y dificultades personales. La compañía también subrayó que ninguno de sus terapeutas atribuyó directamente sus trastornos al uso de redes sociales.

Además, defendió que ofrece herramientas de seguridad y control parental para gestionar el uso de sus plataformas.

YouTube, en tanto, intentó distanciarse del concepto tradicional de red social, argumentando que funciona más como un servicio de video similar a la televisión. También destacó que el uso de la plataforma por parte de la demandante disminuyó con el tiempo.

Sin embargo, estos argumentos no convencieron al jurado, que concluyó que ambas compañías fueron negligentes en el diseño y operación de sus productos.

Un efecto dominó en la industria

Este caso es considerado un “juicio testigo” o bellwether, lo que significa que su resultado podría influir en miles de demandas similares actualmente en curso contra empresas tecnológicas.

La abogada Laura Marquez-Garrett, del Social Media Victims Law Center, destacó que el objetivo del proceso va más allá de la compensación económica. “Este caso es histórico porque es el primero”, afirmó, subrayando la importancia de haber sacado a la luz documentos internos de las compañías.

El fallo llega en un contexto de creciente escrutinio sobre el impacto de las redes sociales en la salud mental de los jóvenes, especialmente en EE.UU., donde legisladores y expertos han intensificado las críticas hacia el modelo de negocio de estas plataformas.

Algunos analistas ya comparan este proceso con los litigios contra las tabacaleras en los años 90 o contra la industria de los opioides en décadas recientes. En ambos casos, las empresas enfrentaron sanciones millonarias tras demostrarse que conocían los riesgos asociados a sus productos.

Los demandantes esperan que este veredicto marque el inicio de un cambio similar en la industria tecnológica, obligando a las plataformas a rediseñar sus productos con un enfoque más centrado en la seguridad de los usuarios, especialmente menores de edad.

Lo que viene

Aunque Meta ya anunció que evalúa apelar el fallo, el impacto del veredicto ya se hace sentir. Las empresas tecnológicas enfrentan un creciente número de demandas que cuestionan no solo el contenido que alojan, sino la arquitectura misma de sus plataformas.

En paralelo, el jurado deberá decidir próximamente el monto de los daños punitivos, lo que podría elevar significativamente el costo financiero para las compañías.

Sigue leyendo:

* Tragedia en Texas: niña muere por peligroso reto viral del “apagón” y alerta a padres en EE.UU.
* Gobernadora de NJ compara las redes sociales con el tabaco y lanza plan para proteger a menores en redes
* Juicio en EE.UU. contra Meta, TikTok y YouTube por adicción juvenil: impacto en consumidores, empleo y publicidad

En esta nota

Instagram Facebook redes sociales YouTube
Contenido Patrocinado