Cerezos en flor en NYC alcanzan su pico: cuándo y dónde verlos en Central Park
Central Park vive su máximo esplendor de cerezos en flor. Descubre los mejores puntos y por qué debes visitarlos esta semana
En esta época del año, los cerezos son uno de los principales atractivos de Central Park. Crédito: Ted Shaffrey | AP
Si estabas esperando el momento perfecto para ver los cerezos en flor en Nueva York, la espera terminó. El icónico Central Park ha alcanzado oficialmente su máximo esplendor, tiñendo de rosa y blanco algunos de sus rincones más emblemáticos en una sincronía poco común.
De acuerdo con el rastreador interactivo de la Central Park Conservancy, el parque registra un estado de “100 % de floración máxima”, una condición que no siempre ocurre de manera uniforme. Este año, sin embargo, una repentina ola de clima primaveral aceleró el proceso, haciendo que distintas zonas florezcan al mismo tiempo.
El resultado es un espectáculo natural que transforma por completo el paisaje urbano y atrae tanto a residentes como a turistas que buscan capturar uno de los momentos más fotogénicos del año en la ciudad.
Un fenómeno breve que no se puede perder
La temporada de cerezos en flor, también conocida como “cherry blossom season”, suele desarrollarse en etapas, con distintas variedades floreciendo en días diferentes. Sin embargo, en 2026, la naturaleza decidió adelantar el calendario.
Esta coincidencia genera una oportunidad única, pero también una ventana muy corta. El pico de floración suele durar entre 5 y 7 días, dependiendo de factores como el viento, la lluvia o cambios bruscos de temperatura.
Esto significa que quienes quieran disfrutar del parque en su máximo esplendor deben hacerlo de inmediato. Una tormenta o una ráfaga de viento pueden hacer que los pétalos caigan en cuestión de horas, marcando el final del espectáculo.
Los mejores lugares para ver los cerezos en flor en Central Park
El parque cuenta con múltiples puntos icónicos donde los visitantes pueden apreciar distintas variedades de cerezos, desde los delicados Yoshino hasta los vibrantes Kwanzan.
Uno de los sitios más impresionantes es el entorno del Jacqueline Kennedy Onassis Reservoir, donde ambos lados del agua están rodeados de árboles en plena floración. El contraste entre el reflejo del cielo, el skyline y los tonos rosados crea una postal inigualable.
Otro punto imperdible es Cherry Hill, cerca de la calle 72. Este lugar es famoso por su dosel de flores que forma una especie de “nube rosa”, convirtiéndose en uno de los escenarios más buscados para fotografías primaverales.
Para quienes prefieren un ambiente más relajado, Pilgrim Hill es ideal para un pícnic. Tradicionalmente, uno de los primeros lugares en florecer, este año también alcanzó su punto máximo junto al resto del parque.
Las áreas abiertas como Sheep Meadow y Great Lawn ofrecen una experiencia distinta: vistas del horizonte de Manhattan enmarcadas por ramas llenas de flores, una combinación que resume la esencia de la primavera neoyorquina.
Finalmente, los alrededores de Bethesda Terrace y la escultura de Alice in Wonderland Statue completan el recorrido con escenarios ornamentales perfectos para fotografías y paseos tranquilos.
Más allá de Central Park: un festival imperdible
Aunque Central Park es el epicentro de la floración en Manhattan, no es el único lugar donde se puede disfrutar de este espectáculo. A tan solo 30 minutos de la ciudad se encuentra la mayor colección de cerezos en flor de Estados Unidos.
Se trata del Branch Brook Park, en Nueva Jersey, que alberga más de 5,300 árboles de 18 variedades diferentes. Este parque no solo supera en número a otras colecciones del país, sino que también organiza cada año el Newark Cherry Blossom Festival.
El festival incluye actividades culturales, eventos familiares, recorridos guiados y celebraciones que rinden homenaje a la tradición japonesa del hanami, la contemplación de las flores.
Consejos para disfrutar la experiencia de los cerezos en NYC
Para aprovechar al máximo esta breve temporada, los expertos recomiendan visitar el parque temprano en la mañana o al atardecer, cuando hay menos multitudes y la luz es ideal para fotografías.
También es importante respetar las áreas protegidas y evitar tocar o sacudir las ramas, ya que esto puede acelerar la caída de los pétalos y afectar la duración de la floración.
Llevar una manta, algo de comida ligera y tiempo suficiente para recorrer diferentes zonas puede convertir la visita en una experiencia completa.
El hecho de que todas las áreas principales de Central Park hayan alcanzado su pico al mismo tiempo es inusual. Para muchos expertos, este tipo de sincronización no ocurre todos los años.
Por eso, quienes se encuentren en NYC durante esta semana tienen frente a sí una oportunidad única para presenciar uno de los espectáculos naturales más bellos de la ciudad en su máxima expresión.
Un respiro en medio del ritmo urbano
La floración de los cerezos no solo es un atractivo turístico, sino también un recordatorio del cambio de estación y de la importancia de los espacios verdes en una ciudad como Nueva York.
Tras meses de invierno, el estallido de color marca el inicio de una etapa más activa, donde los parques se convierten en puntos de encuentro para actividades al aire libre, ejercicio y momentos de descanso.
Además, el fenómeno tiene un impacto emocional. Diversos estudios han demostrado que el contacto con la naturaleza, incluso en entornos urbanos, puede mejorar el estado de ánimo y reducir el estrés. La contemplación de los cerezos en flor, con su belleza efímera, también invita a reflexionar sobre el paso del tiempo.
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