Padres mataron de Utah a su hijo de 11 años y simularon que murió ahorcado: policía
Hijos de una pareja arrestada en Utah denunciaron años de golpizas, hambre forzada y castigos extremos dentro de la vivienda familiar
Todo referencial de la policía de Utah. Crédito: Alex Goodlett | AP
Una pareja de Utah fue arrestada tras ser acusada de someter durante años a sus hijos a presuntos abusos extremos y de causar la muerte de uno de ellos, un niño de 11 años cuya muerte habría sido presentada inicialmente como un suicidio.
Las autoridades identificaron a los acusados como Brigham Young Merrell, de 35 años, y Melinda Marie Merrell, de 36. Él enfrenta cargos de homicidio por abuso infantil y tortura, mientras que ella fue acusada de tortura infantil por el caso de Moroni Merrell.
De acuerdo con documentos judiciales citados por medios locales, los investigadores sostienen que el menor murió tras una golpiza y que posteriormente su cuerpo fue trasladado dentro de la vivienda para aparentar que se había ahorcado con un cable coaxial.
La llamada al 911 y las contradicciones
La investigación comenzó el 21 de septiembre de 2025, cuando la policía acudió a una vivienda en Tremonton-Garland tras una llamada de emergencia reportando a un niño inconsciente.
Según la declaración jurada obtenida por KSL-TV, Brigham Merrell aseguró durante la llamada que había encontrado a su hijo “colgado de un cable coaxial” y afirmó que intentaba practicarle reanimación cardiopulmonar.
Sin embargo, los agentes dijeron que al llegar no estaba realizando maniobras de resucitación. Además, indicaron que abandonó la habitación mientras los paramédicos atendían al niño para cambiarse de ropa, algo que los investigadores interpretan como un posible intento de ocultar evidencia.
Las cámaras de seguridad de la casa también contradijeron parte de su relato. Según la policía, las grabaciones muestran al acusado trasladando el cuerpo del menor por la vivienda mientras los equipos de emergencia llegaban al lugar.
Evidencia de años de abuso
La investigación posterior incluyó entrevistas con los hermanos sobrevivientes del niño, quienes describieron un patrón de castigos violentos, hambre forzada y encierros prolongados.
Los menores dijeron a los detectives que eran golpeados con cinturones, sartenes y otros objetos, y que en ocasiones eran obligados a dormir al aire libre.
Uno de los niños aseguró haber presenciado la muerte de Moroni después de una paliza propinada presuntamente por su padre.
El diario Gephardt Daily reportó además que uno de los hijos declaró que anteriormente era obligado a dormir en una perrera, práctica que supuestamente terminó porque el menor “se asustaba demasiado”.
Hallazgos forenses
Los médicos forenses concluyeron que las lesiones del niño no coincidían con un ahorcamiento. Según los documentos judiciales, las marcas encontradas en el cuello sugerían otro tipo de fuerza y varios hematomas en la espalda habrían sido causados poco antes o durante la muerte.
Los investigadores también señalaron que, en la semana posterior al fallecimiento, varios objetos fueron retirados de la vivienda, algunas superficies fueron pintadas y ciertas habitaciones modificadas.
Durante los interrogatorios, ambos padres habrían admitido episodios de abuso. Según la declaración jurada, Melinda Merrell dijo a los detectives que revisaba a los niños días después de los castigos para “ajustar sus métodos” y que dejó de usar cucharas porque dejaban marcas visibles.
“Ambos padres admitieron el abuso y declararon que deberían haber consultado las leyes de Utah antes de mudarse aquí”, escribieron los investigadores.
Los otros menores fueron puestos bajo custodia de servicios sociales mientras continúa la investigación. Ambos acusados ingresaron esta semana en la cárcel del condado de Box Elder.