Columna: Programa rescata a juventud del crimen en NYC
A principios de la década de 1970, Andrew Glover, un joven oficial de policía, conmovido por la deplorable situación del Bajo Manhattan y de sus jóvenes, comenzó a ayudar a muchos de ellos, y a darles, con su ejemplo, orientación y guía. En una ironía trágica, ese admirable afroamericano fue asesinado, en 1974, por dos adolescentes mientras recorría “su” Calle 5.
El sacrificio de Glover no fue en vano, porque ese mismo año otro joven idealista, Robert Siegal, flamante graduado de la Universidad de Nueva York, puso en marcha lo que sería luego el Andrew Glover Youth Program, especializado en rescatar y encauzar en la vida a los adolescentes vulnerables, especialmente quienes han cometido delitos.
Siegal también falleció a edad temprana —en 1978—pero su labor continúa desde entonces gracias a uno de sus jóvenes colaboradores, Ángel Rodríguez, que todavía ocupa la dirección de esa organización, que forma parte de la Hispanic Federation.
“Nuestra misión”, explica Rodríguez, “consiste en salvar a los jóvenes de una vida de crimen; ofrecer al sistema judicial, que está sobrecargado de trabajo y casos, una opción confiable distinta a la encarcelación de esos jóvenes; y hacer del Lower East Side una comunidad más segura para todos”.
Pero además de las ventajas sociales y judiciales, el Andrew Glover ofrece una clara conveniencia económica, ya que cada niño o adolescente al que se aloja en un centro de detención juvenil de la Ciudad de Nueva York le cuesta al municipio $210,000 por año. Pero mantener a un chico en el programa durante 12 meses cuesta apenas $3,400.
Sin embargo, la diferencia no es sólo presupuestaria, ya que sólo uno de cada cinco jóvenes que salen del sistema de detención juvenil se aleja para siempre de las actividades delictivas. De los graduados de Andrew Glover, en cambio, un 90% no vuelve a cometer jamás un delito o crimen.
Además de rescatar a los jóvenes que ya han cometido delitos, previene que otros delinquien mediante talleres, servicios de tutoría, charlas informales, excursiones y actividades de recreación.
En estos tiempos en que la delincuencia juvenil —y la difusión masiva de noticias sobre la misma en los medios de comunicación— lleva a una alta proporción de estadounidenses a pedir penas cada vez más severas y prolongadas para los jóvenes que cometen crímenes, y en muchos casos, a juzgar a niños como adultos, la eficacia de la iniciativa ofrece esperanzas de rescatar a esos jóvenes mal encaminados con métodos más humanos, eficientes y económicos.
Los interesados en recibir más información o en prestar ayuda a esta admirable organización pueden dirigirse al Andrew Glover Youth Program, 100 Centre Street, oficina 1541, en Manhattan; (212) 349-6381. También pueden obtener más información visitando el sitio web de la organización, http://www.agyp.org.
¡Celebren con nosotros el vigésimo tercer aniversario de la Hispanic Federation! ¡Feliz Año Nuevo, y hasta el año próximo!
(José Calderón es presidente de la Hispanic Federation)