El arte de escuchar

Mi hijo no habló hasta que tenía casi tres años. El chiste es que él no ha parado desde entonces. Pero como escribí en la columna de la semana pasada el hablar y escuchar son habilidades clave en la alfabetización.

Las habilidad de escuchar es la capacidad de oír y encontrar significado en lo que ha oído. Estoy segura que ha oído a alguien hablando un idioma extranjero y lo oía pero no podía entenderlo, y probablemente no siguió escuchando. Para escuchar uno tiene que ser capaz de distinguir entre los sonidos y palabras.

Cuando aprendemos un nuevo idioma a menudo entendemos más palabras de la que podemos hablar. Esto se llama lenguaje receptivo, la capacidad de entender lo que uno oye. Uno ve el lenguaje receptivo en niños cuando uno le pide que traiga el cepillo y lo hacen a pesar de que no pueden decir cepillo. Mientras escuchan ellos aprenden a distinguir palabras y pronto las pronuncian.

La habilidad del hablar es la capacidad de decir y comprender palabras con significado. Usando palabras los niños describen personas, lugares y cosas. Ellos producen oraciones completas, preguntan, y responden a preguntas. Es importante que los niños aprendan a tomar turnos cuando hablan y establezcan diálogo con los demás.

El hablar demuestra que la habilidad de escuchar ha ocurrido, y es por esto qué estas dos habilidades están tan enlazadas. Un niño tiene que aprender primero a escuchar y a hablar antes de poder leer y escribir.

La semana que viene voy a comentar sobre la escritura.

Escriba sus comentarios a  askdrvasthi@ambercharter.org

-La Dra Vasthi Acosta es directora de Amber Charter School 

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