ICE cambia política de aislamiento en sus cárceles

Buscan limitar esa práctica usada contra los inmigrantes indocumentados en los centros de detención
ICE cambia política de aislamiento en sus cárceles
La nueva política del ICE intenta conseguir que el aislamiento de un detenido se use como el último recurso.
Foto: Archivo

Washington, D.C.- El Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) informó el miércoles a sus agentes a nivel nacional, varios cambios en su política de aislamiento para detenidos. Esto aumentará la vigilancia de esta práctica y limitará su uso.

La agencia pretende fortalecer los mecanismos existentes para determinar y supervisar la política de confinamiento. De acuerdo a una fuente en la Administración, la nueva directriz define el aislamiento como el último recurso.

La guía instruye a los agentes para que pongan particular atención en los detenidos que pueden experimentar riesgos o “vulnerabilidad”, como por ejemplo, personas LGBT, en huelga de hambre y con problemas de salud, entre otras circunstancias.

“Poner a un individuo en aislamiento es un paso serio que requiere una consideración cuidadosa de las alternativas. Esto debe ocurrir sólo cuando es necesario y por lo tanto, debe extenderse por el menor tiempo posible y bajo condiciones restrictivas que se puedan practicar”, aseguró el vocero de ICE, Brian Hale.

Para los detenidos que sean puestos en aislamiento debido a vulnerabilidades, los nuevos procedimientos indican que el proceso debe ser usado como el último recurso y cuando no existan otras opciones habitacionales. Esto puede abrir la puerta a que más personas utilicen brazaletes de monitoreo, en lugar de permanecer en los centros de detención.

También se contempla revisar los casos de detenidos que ya han sido puestos en aislamiento y continúan bajo esta condición.

Según funcionarios de la Administración, la directriz especifica que los directores de las oficinas locales deben ser notificados, durante las primeras 72 horas, cuando se coloca a un inmigrante en aislamiento, si este tiene vulnerabilidades.

Luego de tres días, deben realizar una evaluación individual para determinar si es necesario continuar con la decisión.

El Gobierno ha sido ampliamente criticado por su política de aislamiento. Las cifras en relación al número de inmigrantes afectados son confusas. Según un reporte de National Immigrant Justice Center “Invisibles en Aislamiento”, la mayoría de los centros de detención no tiene récords generales respecto a cuántas personas están confinadas.

“Muchos de ellos pidieron ingresos cercanos a los $20,000 para entregar estos datos, alegando que tendrían que contratar gente para revisar cada caso y recabar la cifra”, detalló el documento.

El informe indicó que esta práctica es común y expone a las personas a un encierro diario de 23 horas. Además, detalló que esta experiencia genera reacciones como distorsiones de percepción, ataques de pánico, alucinaciones, dificultad para pensar, paranoia, entre otras.

Desde el inicio de la presidencia de Barack Obama, ICE ha deportado a un promedio de 400,000 inmigrantes al año, superando récords históricos. En paralelo, ha realizado modificaciones como nuevos estándares de detención y una política de tolerancia cero para abusos sexuales en los centros.

antonieta.cadiz@laopinion.com