Cepíllalos desde bebés

Mucho antes de que les salgan los dientes, los padres deben tener en cuenta la limpieza y salud bucal de sus hijos
Cepíllalos desde bebés
Los padres deben inculcar la higiene bucal en los pequeños con el ejemplo.
Foto: Shutterstock

Por Patricia Prieto/patricia.prieto@laopinion.com

La higiene bucal es vital desde los primeros meses de vida, pero muchos padres no siguen ni inculcan en los pequeños los hábitos de limpieza que ayudan a tener buena dentadura y, por ende, buena salud en general.

“Aunque los dientes empiezan a brotar entre los cuatro y 12 meses de edad, la higiene bucal debe empezar desde los primeros días de vida”, explica el odontopediatra Mario Eduardo Ramos, con consulta privada en Nedland Park, Nueva Jersey.

Esta higiene primaria debe practicarse con el uso de una gaza húmeda que se pasa con delicadeza por las encías del bebé “para retirar la bacteria que causa las caries, la cual se transmite de persona a persona, y el bebé adquiere primariamente cuando la madre se lleva a su boca los chupones del pequeño o prueba sus alimentos”.

La limpieza bucal durante los primeros meses de vida es fundamental por tres razones: para que el bebé pueda masticar e ingerir bien los alimentos sólidos; tenga una buena pronunciación de las palabras cuando empiece a hablar; y los dientes de leche (o primeros dientes) conserven el espacio donde saldrán los dientes permanentes que vendrán más tarde.

“Si las encías y los dientes de leche no se cuidan o cepillan, los niños van a tener caries en sus primeros dientes al igual que en los permanentes”, sostiene el integrante de la Academia Americana de Odontopediatras (American Academy of Pediatric Dentistry). “Y ésto les creará problemas más adelante, ya que sabemos que los menores que tienen dientes con caries tendrán problemas dentales el resto de su vida”.

También se sabe que los niños con problemas graves de caries pueden desarrollar infecciones que llegan a afectar hasta el corazón y manifiestan un atraso en su aprendizaje debido a la inasistencia escolar.

Además, si los dientes de leche se extraen tras un problema grave de caries, lo más probable es que los dientes permanentes salgan torcidos o amontonados, sino se usa un retenedor de espacios.

Aunque no se crea, por la carencia de la higiene bucal, hay bebés que sufren las llamadas “caries de biberón”, que se forman con el azúcar que contiene la leche regular o de fórmula que se toma ya sea con frecuencia, por tiempo prolongado o mientras el bebé se queda dormido con el tetero apoyado en la boca.

“Para evitar las caries de biberón hay que limpiar o lavar los dientes del bebé por lo menos una vez al día con un cepillo para su edad, usando una porción de pasta dental [también para niños] del tamaño de un grano de arroz”, explica el doctor Ramos.

Luego, a partir de los tres años, el cepillo de dientes debe tener más cerdas que el de principiantes y la porción de pasta dental debe alcanzar el tamaño de una alverja.

Como el menor no cuenta con la habilidad para maniobrar el cepillo dental dentro de la boca, es responsabilidad de los padres cepillar sus dientes por lo menos dos veces al día, especialmente en la noche.

“El cepillado debe ser en la mañana, el mediodía y la noche”, detalla Ramos. “Pero si no se puede tres veces al día, hay que lavarle los dientes en la mañana [cuando despiertan] y en la noche, antes de ir a la cama”.

El cepillado de dientes de la noche es el más importante del día, resalta el dentista. ¿Por qué?

Porque cuando dormimos la lengua no se mueve y la saliva para de proteger los dientes de las bacterias que crean las caries, que al no ser removidas con el cepillado tienen toda la noche para crear un ácido perjudicial que carcome el esmalte del diente, creando las caries.

El odontopediatra Mario Ramos explica que para una buena higiene bucal hay que cepillar los dientes por dos minutos.

La mejor guía de los dos minutos es cantarles el ‘Happy birthday to you’ dos veces mientras los niños se lavan los dientes, poner el ‘timer’ para que suene a los dos minutos o comprarles un cepillos de dientes eléctrico que ya traiga incluido dos veces la canción de feliz cumpleaños, o la activación de una luz que se apaga al concluir los dos minutos que se recomiendan de cepillado”, dice el dentista.

Para una buena dentadura durante la infancia, y por ende durante la edad adulta, la Academia Americana de Odontología Pediátrica aconseja lo siguiente:

  • Alimentar al bebé solo con leche de pecho durante los seis primeros meses de vida.
  • No darle al bebé biberón con agua azucarada, jugo o soda.
  • Limpiar las encías del bebé después de cada comida, empezando desde sus primeros días de vida.
  • Una vez que el bebé empiece a comer alimentos sólidos, lavar sus dientes con un cepillo de dientes adecuado para su edad.
  • Lavar los chupones y chupos de los biberones solo con agua y no con la saliva de la boca de mamá o papá.
  • No poner nunca al bebé a dormir con el biberón.
  • Cepillar los dientes del bebé dos veces por día (en la mañana y noche), en cuanto le salga su primer diente.
  • Enseñarle al bebé a que tome la leche en taza cuando cumpla su primer año. La Academia Americana de Odontología Pediátrica dice que los niños deben dejar el biberón entre los 12 y 14 meses de edad.
  • Enseñarles el hábito de la higiene dental con el ejemplo de los adultos.

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