Salvadoreña con tumor cerebral vive calvario de salud y migratorio

Sara Beltrán sufre el empeoramiento de su enfermedad y además denunció que tuvo mala asesoría legal para su proceso migratorio
Salvadoreña con tumor cerebral vive calvario de salud y migratorio
Salvadoreña con tumor en la cabeza Sara Beltan,26 años, salio de la carcel de inmigracion hace un mes y se reunion con su familia en Queens.
Foto: Mariela Lombard / El Diario NY

La vida no es fácil para Sara Beltrán, una salvadoreña que padece de un tumor cerebral y que permaneció detenida durante 15 meses en una cárcel de Inmigración en Texas. Aunque ya se reunió con sus padres y ahora vive en Queens, todavía enfrenta obstáculos en su proceso de curación y no ha logrado regularizar su estatus migratorio.

Tras la intervención de Amnistía Internacional y la abogada de inmigración de Texas Fatma Marouf, su caso tomó relevancia luego que se demostraran que se le estaban negando derechos humanos básicos y un tratamiento médico adecuado. La mujer de 27 años fue liberada gracias a que sus padres Octavio Cuba y Esperanza Hernández, pagaron la fianza de $15,000 y dieron continuidad a su petición de asilo político.

Y aunque el pasado 4 de marzo la familia logró reunirse con ella en la ciudad de Nueva York, en las últimas semanas su vida no ha sido nada fácil. “Me siento mal porque me duele la cabeza, me mareo y me sale mucha sangre por la nariz. Solo puedo tomar acetaminofén, Tylenol… la medicina que me dieron no siento que me hace bien”, contó Beltrán a El Diario.

La inmigrante afirmó que todo el apoyo público la hace renovar sus esperanzas, pero cuando recuerda todo el tiempo que pasó detenida y las continuas negativas en las cortes debido a que no tuvo asesoría legal adecuada, se siente muy mal y llora mucho. Su única alegría es hablar cada 3 días con sus hijos, Estefany y Amílcar, quienes viven con su papá en El Salvador.

En la Gran Manzana Beltrán está recibiendo el apoyo de activistas pro inmigrantes y de la oficina del congresista Joe Crowley (demócrata por El Bronx) donde se hacen dos gestiones en su favor: facilitar el acceso a la atención médica que recibe en el Hospital Bellevue y agilizar ante el Departamento de Estado la aprobación de las visas para que sus hijos de 7 y 8 años puedan acompañarla en estos momentos difíciles.

Sara Beltran habla con su mama, Esmeralda Hernandez. Salvadoreña con tumor en la cabeza Sara Beltan,26 años, salio de la carcel de inmigracion hace un mes y se reunion con su familia en Queens.
Sara Beltran habla con su mama, Esmeralda Hernandez.
Salvadoreña con tumor en la cabeza Sara Beltan,26 años, salio de la carcel de inmigracion hace un mes y se reunion con su familia en Queens.

Y aunque ha habido algunos avances, los padres de Sara manifestaron que ambos procesos enfrentan obstáculos. El estado de salud de la joven se deteriora rápidamente producto del estrés acumulado durante los meses que estuvo detenida y el desmayo sufrido antes de que los médicos le practicaran una resonancia magnética (MRI). Lo bueno, es que después de mucho tiempo de espera, finalmente le han confirmado la cita con un neurocirujano especialista para el 10 de abril.

En cuanto a la gestión de las visas para sus hijos, se han topado con problemas en El Consulados de El Salvador en Nueva York. Allí fueron informados que hay carestía de hojas de protocolo para los poderes legales que necesitan. Sin embargo, fuentes de esa sede consular en Manhattan indicaron que eso era falso, aunque reconocieron que están desbordados de trabajo debido a la incertidumbre migratoria por las acciones del nuevo gobierno de Donald Trump.

Problemas con abogados

Durante un foro sobre inmigración realizado el pasado 23 de marzo por el congresista Crowley y el asambleísta estatal Francisco Moya, Sara y sus padres rindieron su testimonio y contaron que han contratado a tres abogadas diferentes -dos de Texas y una de Nueva Jersey , invirtiendo más de $11,000, pero no obtuvieron los resultados esperados.

“La contratación de abogados de inmigración se dio a días de la detención de mi hija, el día siete de noviembre del 2015. La primera corte mi hija la tuvo el mes de enero, por lo cual estuvo buscando abogados y me recomendaron a Jiroko Lopez (Texas). Ella es abogada de fianzas. La contraté por la suma de $1,545 y ella prometió sacarla de la cárcel con fianza; lo cual no sucedió, ni siquiera llenó los formularios de asilo que el juez le dio a mi hija”, contó Cuba, quien trabaja en un taller de mecánica automotriz.

El padre añadió que para la segunda audiencia contrataron a la abogada Marcia Kasdan de New Jersey por la cantidad de $2,500 para que reabriera el caso de su hija en Texas. Pagaron $800 por la aplicación de la fianza y $950 por la apelación de la fianza, además de otros $1,000 para que pudiesen preparar más documentaciones y otros pagos. “Seguidamente pagué $1,000 más. Marcia Kasdan me recomendó a Asma Din para la representación del caso de asilo y el costo fue de $1,500. Se hizo otra apelación el ocho de diciembre del 2016 y su costo fue de $2,000”, detalló el padre.

La familia incluso piensa demandar a una abogada de Nueva Jersey quien habría tomado el caso a pesar de tener la licencia suspendida.

El Diario contactó vía email a los tres bufetes legales y al cierre de esta edición no había obtenido respuesta sobre su rol en este caso.

Además, según la familia, otra persona habría creado una campaña de recaudación de fondos por internet (crowdfunding) pero nunca les entregaron los donativos a Beltrán. Ahora piden que cualquier ayuda sea depositada en una cuenta mancomunada del Banco CHASE.

“Sabemos que esa persona recaudó como $500 y nunca lo hemos recibido”, lamentó Cuba.

El foro convocado por Crowley se realizó en el St. Leo Catholic Academy en Corona, Queens, y allí acudieron más de 200 personas incluyendo un panel de expertos en migración de varias agencias y organizaciones, así como representantes de la oficina de Inmigración de la Fiscalía de Queens, la oficina de Inmigración de la Alcaldía y el l proyecto Sanctuary for Families, entre otros.

Para ayudar a Beltrán:

Personas solidarias interesadas en colaborar con el caso pueden realizar su depósito en la cuenta del banco CHASE a nombre de Esperanza Hernández y Octavio Cuba No. 929541274.

Escapaba de la violencia

Sara Beltrán Hernández, de 27 años, fue liberada de un centro de detención de ICE en Texas, tras una intensa campaña de Amnesty International.

La joven cruzó la frontera en noviembre de 2015, proveniente de El Salvador, y alegó que estaba huyendo violencia doméstica y de pandillas, pero al parecer tardó mucho en presentar su solicitud de asilo y el pasado 26 de enero se ordenó su detención y deportación.

Una vez en el centro de detención, Sara se enfermó y fue llevada al hospital, donde diagnosticó que tenía un tumor cerebral, pero luego de un tratamiento inicial, la regresaron al centro de detención.