Bob Menéndez “vivió en el paraíso” sin gastar ni un centavo

El senador continúa siendo juzgado en Newark por aceptar sobornos a cambio de beneficiar a uno de sus amigos
Bob Menéndez “vivió en el paraíso” sin gastar ni un centavo
Las evidencias que existen en contra del senador son cada vez más contundentes.
Foto: Getty Images / Getty Images

Paseos en playas de arena blanca, viajes en yates de lujo y largos torneos en cinco campos de golf diferentes. Así era la rutina de Robert Menéndez, senador del estado de Nueva Jersey, cuando se alojaba en Casa de Campo, uno de los resorts más lujosos y caros de la República Dominicana.

Dicha información fue dada a conocer el pasado lunes por el director del complejo hotelero, Andrés Pichardo Rosenberg, en una de las sesiones del juicio iniciado hace unas semanas contra Menéndez, que está acusado de aceptar sobornos del doctor Salomon Melgen, un oftalmólogo millonario de Palm Beach, Florida, a cambio de favores personales y profesionales.

Casa de Campo es un resort conocido en todo el mundo por albergar los mejores campos de golf de la República Dominicana y por sus lujosas instalaciones, que incluyen seis restaurantes internacionales y espacios reservados para practicar deportes de élite como la caza de faisanes.

Pichardo fue llamado a declarar como testigo por el Departamento de Justicia para demostrar que las estancias de Menéndez en el exclusivo complejo internacional de veraneo fueron un soborno de Melgen, quien solía agasajar al senador con lujosos regalos para obtener, entre otras cosas, visas de entrada a Estados Unidos para varias de sus amantes.

El médico, dueño de una residencia en Casa de Campo desde los años 90, también está siendo juzgado en Newark junto a Menéndez, pero hasta el momento se ha declarado inocente de todas las acusaciones que existen contra él. De hecho, Melger ha asegurado que las estancias del senador en el resort, custodiado por hasta 800 guardias de seguridad, y las contribuciones de campaña y los viajes de Menéndez en el jet privado del millonario fueron “simples regalos“, ya que ambs son amigos íntimos desde hace años.

Junto a Pichardo, las autoridades federales también hicieron llamar a un ejecutivo del Hotel Tortuga Bay del Punta Cana Resort & Club para que testificara sobre la estancia de Menéndez hace siete años en una de sus lujosas habitaciones como invitado de Melguen y de su mujer.