Denuncian que escuelas le fallan a estudiantes desamparados en NYC

Una auditoría realizada por la oficina del contralor Stringer descubrió que cuando los menores no asisten a clases, las autoridades escolares no hacen el seguimiento inmediato, como lo ordenan sus reglas
Denuncian que escuelas le fallan a estudiantes desamparados en NYC
La policía investiga el caso en el Lower East Side
Foto: Mariela Lombard / El Diario NY

En septiembre pasado, cuando inició el año escolar, la canciller de Educación Carmen Fariña aseguró insistentemente que una de sus grandes prioridades era que los estudiantes no faltaran a clases, y reforzar un protocolo de las escuelas que señala que cuando un alumno no asiste, debe llamarse inmediatamente para averiguar qué pasó. Pero según una auditoría presentada este jueves por la Contraloría de la Gran Manzana, ese principio no se está aplicando a todos por igual, y los estudiantes desamparados que faltan a clases están siendo descuidados por el Departamento de Educación de la Ciudad (DOE), en ese sentido.

Así lo denunció este jueves el contralor Scott Stringer, quien aseguró que justo cuando la ciudad de Nueva York enfrenta una severa crisis de desamparados con más de 60,000 personas sin hogar, los 33,000 niños viven en albergues y que asisten a las escuelas públicas, están siendo dejados a su suerte por serias fallas de las autoridades escolares, poniendo en riesgo su bienestar.

“Entre las numerosas fallas sistémicas, el Departamento de Educación viola fundamentalmente sus propias reglas que requieren esfuerzos de divulgación y seguimiento cuando los estudiantes sin hogar se ausentan de la escuela sin previo aviso”, comentó el Contralor. “Esa inacción deja en riesgo la seguridad y el bienestar de miles de estudiantes vulnerables sin hogar, quienes experimentan las tasas de ausentismo y deserción más altas que sus pares”.

El funcionario explicó que en el estudio se analizó a profundidad el caso de una muestra de 73 estudiantes que el DOE conocía como desamparados, quienes registraron “ausencias crónicas” en el año escolar comprendido entre 2015-2016. En promedio, cada alumno faltó 41 días en un calendario escolar compuesto por 178 días, es decir que perdieron el 23% de sus clases sin hacerles seguimiento a tiempo y en más de una ocasión sin aviso previo.

El informe destaca que aunque el DOE exige en su regulación A-210 que las escuelas se comuniquen con los padres el primer día cada vez que un niño falta a clases, sus propios registros mostraron que en el 92% de las ausencias, el DOE no intentó contactar a los padres de los estudiantes el primer día. Asimismo, se determinó que no se realizaron esfuerzos de divulgación relacionados con las fallas, ni el primer día ni en cualquier otro día, en no menos de 1,210 ocasiones, cuando los 73 estudiantes estuvieron ausentes, incumpliendo sus propias reglas en el 75% de los casos.

“Esta auditoría muestra más que las típicas fallas de las agencias. Estas fallas del gobierno son desgarradoras porque afectan a niños pequeños y vulnerables”, recalcó Stringer, advirtiendo que los datos son sumamente preocupantes, ya que en muchos casos las escuelas son para los menores desamparados, en gran proporción hispanos, su única fuente de estabilidad. “El DOE les está fallando a estos niños. Pero en lugar de admitir fallas obvias en el apoyo a una población de estudiantes que son un reto, la burocracia cree en la defensa de lo indefendible, y afirma que está haciendo el trabajo, en contra de toda la evidencia”, agregó el Contralor, exigiendo que las autoridades educativas asuman con responsabilidad la obligación de velar por estos niños.

Un caso como muestra

El reporte destaca además que el DOE ha demostrado “una indiferencia fundamental” para hacer averiguaciones con los estudiantes sin hogar cuando están consistentemente ausentes o llegan tarde y presentó un caso que evidencia sus hallazgos.

“En un caso en la muestra, un alumno de tercer grado desamparado estuvo ausente en 41 de 178 días escolares y luego 17 días durante el año escolar 2015-2016. Durante un período de 11 semanas, cuando el estudiante estuvo ausente durante 10 días, el DOE no tuvo evidencia de ningún esfuerzo para averiguar qué pasó”, aseguró el reporte. “Los registros del DOE con respecto al resto de las ausencias del niño reflejaron solo dos intentos de comunicarse con el padre o tutor del alumno, uno después de la undécima ausencia del niño, y el otro una ‘carta de promoción en duda’ después de que el niño estuvo ausente 22 días del año escolar”.

Según la Contraloría, las fallas generalizadas del programa de Asistencia de Familias se deben, en gran parte, a la falta de personal, ya que durante el año escolar 2015-2016, el DOE empleó solo 110 asistentes para supervisar a 32,243 niños que residen en albergues, un promedio de 293 niños por asistente familiar.

 

Tras conocer el reporte del Contralor, la Administración De Blasio aseguró que están comprometidos en combatir la ausencia escolar y apoyar a los estudiantes sin hogar y destacó que prueba de su compromiso son las inversiones que han hecho a favor de los estudiantes desamparados.

“Este ha sido un serio desafío en nuestra ciudad por décadas. Nuestra administración está combatiéndolo con inversiones en la escuela y programas en los albergues, incluyendo la expansión del servicio de buses, más trabajadores sociales, y mejor monitoreo, a fin de saber quién está faltado a clases”, aseguró Olivia Lapeyrolerie, en nombre del Departamento de Educación y la Alcaldía, quien no se refirió específicamente a los datos presentados por Stringer, obtenidos directamente de los récords del DOE.

La funcionaria agregó que el DOE tiene 10 expertos en contenidos que supervisan y brindan apoyo a 117 asistentes familiares ubicados en toda la ciudad para asegurar que no solo se brinden servicios obligatorios, sino que se brinden servicios educativos y de orientación suplementarios como tutorías, ayudas con tareas y exámenes a los estudiantes.

La Ciudad también defendió su proceder con los estudiantes desamparados, destacando que se ha establecido un sistema de intercambio de datos con el Departamento de Servicios de Desamparados, a través del cual envían un informe diario detallado al DOE sobre cada niño en edad escolar que vive en los albergues para proporcionar intervenciones y apoyos apropiados.

Datos del reporte:

  • 60,000 desamparados hay en la ciudad de Nueva York.
  • 33,000 son niños que están registrados en las escuelas pública.
  • 92% de las ausencias, el DOE no intentó contactar a los padres de los estudiantes el primer día.
  • 1,614 ocasiones fueron las que fallaron 73 estudiantes sin ningún aviso.
  • 41 días del calendario escolar de 178 días fue el promedio de faltas anuales.
  • 23% de las clases perdieron los estudiantes desamparados examinados.
  • 117 asistentes para supervisar a 32,243 niños que residen en albergues.
  • 2 días o más, y en ocasiones hasta semanas, esperaron las escuelas para contactar a familias de los estudiantes para conocer motivos de sus ausencias.