Pablo Villavicencio sigue lucha para que desestimen caso por violencia doméstica

Aunque la esposa del repartidor de pizza defiende la inocencia del inmigrante, la Fiscalía insiste en querer procesarlo

Pablo Villavicencio sigue lucha para que desestimen caso por violencia doméstica
Pablo Villavicencio a su salida de la Corte de Nassau
Foto: Edwin Martinez / El Diario

Tres meses después de que el inmigrante Pablo Villavicencio fuera detenido en su casa de Long Island, luego de que la policía recibiera una llamada de un vecino denunciando presuntos hechos de violencia doméstica cometidos por el ecuatoriano contra su esposa, Sandra Chica, el repartidor de pizza sigue defendiendo su inocencia, aunque la Fiscalía insiste en querer procesarlo.

El llamado “Pizza Boy”, quien se convirtió en un símbolo de la lucha inmigrante, tras haber sido detenido por ‘La Migra’ en una base militar de Brooklyn en junio pasado, y liberado en medio de una cruzada promovida por líderes y políticos de la Gran Manzana, se presentó este miércoles ante la corte del condado de Nassau, confiado en que finalmente desestimarían el caso, pero en vez le dieron más largas.

Tras escuchar los argumentos de la Fiscalía para no cerrar el proceso que se le adelanta a Villavicencio y la solicitud de la abogada del trabajador para que no se prosiga con el caso de violencia doméstica, la jueza Joy Watson no emitió ninguna sentencia y citó nuevamente al inmigrante para el próximo 15 de febrero.

La decisión generó frustración e impotencia en el ecuatoriano, quien una vez más negó que haya golpeado brutalmente a su esposa, como se dijo en octubre pasado cuando fue arrestado.

“Esas informaciones son totalmente falsas. Yo nunca le levanté la mano a mi mujer. Lo que tuvimos fue una pelea verbal y no tengo cargos de violencia doméstica, por eso me causa tanta molestia que la Fiscalía insista en eso”, aseguró Villavicencio. “Mi esposa no se ha presentado ni lo hará para buscar que me sigan un caso por algo que no ocurrió. Y aquí es donde más frustración esto nos genera a mí y a mi familia, pues la propia ley dice que si no existe una acusación en un período de 90 días, no puede haber caso y ya paso ese período”.

Aida Ferrer, abogada de Villavicencio, explicó a la jueza que ya han pasado 100 días desde que se inició el proceso contra su cliente, pero no ocultó su molestia al escuchar a la parte de la Fiscalía asegurando que solo han pasado más de 70 días, por lo que criticó que no se haya desestimado el caso en esa diligencia.

“Es poco razonable para nosotros tener que regresar a la corte cuando los acusadores no están familiarizados con los datos”, afirmó la defensora, quien a pesar de ello se muestra positiva de que en la próxima cita el caso sea desestimado.

Asegura que su esposa lo niega

Villavicencio recordó además que incluso su propia mujer negó que haya ocurrido alguna agresión, e incluso hace unos meses ella misma envió una carta a la jueza en la que se refería al tema y pedía que levantara la orden de restricción que le impusieron al repartidor de comida, que le prohibía acercársele.

“La jueza ha sido más neutral en todo esto e incluso cambió la orden de restricción y ya puedo ir a recoger a mis hijas, hablar por teléfono con mi esposa y hasta compartir con ella y mis hijas los domingos yendo a la iglesia todos juntos”, dijo el ecuatoriano, agregando que espera que “esta pesadilla de estar separados” termine pronto.

“Lo que deseamos todos es que yo pueda volver a vivir en la casa, que es lo que todavía me prohíben por la orden de restricción y siento que el 15 de febrero vamos a recibir ese regalo, cuando desestimen este caso. Ese sería el mejor regalo de San Valentín y de mi cumpleaños, que es el 17 de febrero”.

En cuanto al proceso que otro grupo de abogados sigue para reabrir el caso de deportación contra Villavicencio, a fin de lograr la cancelación definitiva de una orden de remoción pendiente, el inmigrante afirmó que va por buen camino.