La ola de calor puede dejarte calvo

Las altas temperaturas tienen consecuencias en tu cabellera
La ola de calor puede dejarte calvo
Tu cabello también sufre las altas temperaturas.
Foto: Unsplash

El pasado mes de junio fue el junio más caluroso de la historia a nivel mundial, con una temperatura promedio global de 1.7 grados Farenheit por encima de lo acostumbrado. Y, según los científicos del clima, julio también batirá récord.

Pero a las quemaduras en la piel, los bochornos, el sudor y el agotamiento causados por las altas temperaturas, se suma un factor poco conocido: la ola de calor puede dejarte calvo, y se trata de un mecanismo de defensa natural.

El doctor Bashar Bizrah, fundador del Beyond Med Center en Londres, explicó al Daily Star que el calor que azota al mundo puede tener serias consecuencias en nuestras cabelleras. “Naturalmente, nos desprendemos de más cabello en verano que en invierno”, señaló el especialista, debido a un proceso evolutivo al que nuestro cuerpo recurre de manera natural para mantenernos frescos.

Se conoce como “efluvio telógeno” y provoca el desprendimiento prematuro del cabello en grandes cantidades, aunque puede ser que no lo notes sino hasta dos o tres meses después, cuando los claros en la cabeza se hacen inminentes. Si a esta condición sumamos el estrés de las vacaciones de verano, la incomodidad provocada por el mismo calor o un cambio importante en la rutina diaria, la pérdida de cabello puede empeorar.

“En situaciones normales, alrededor del 10 por ciento del pelo en tu cuero cabelludo están en la fase ‘telógena’, es decir, en el ‘desprendimiento’. Pero el estrés afecta al sistema, provocando que mucho más pelo entre en esta fase de desprendimiento, llegando hasta el 70 por ciento del cabello en tu cabeza”, señaló el experto.

Y si bien este efluvio telógeno es generalmente temporal y el cabello vuelve a brotar, Bizrah sugiere proteger nuestra melena de la exposición directa al calor en estos días permaneciendo a la sombra la mayor parte del tiempo, usando sombreros en el exterior y evitando utilizar secadoras y otros instrumentos de calor para el pelo.