A cuatro días de su aplicación surgen presiones para modificar nueva ley de fianzas en Nueva York

Partidarios de los cambios niegan que esta nueva era judicial aumentará la criminalidad, pero el alcalde De Blasio exige a los legisladores estatales modificar la reforma

El espíritu de la ley es evitar que las personas pobres y las minorías sean encerradas solo porque carecen de fondos.

El espíritu de la ley es evitar que las personas pobres y las minorías sean encerradas solo porque carecen de fondos.  Crédito: Archivo | Archivo

La entrada en vigor de las reformas al sistema penal del Estado Nueva York, apenas cumplió unas horas y ya se convirtió en una especie de pólvora que ha generado explosivas reacciones: algunos factores empiezan a exigir su revisión inmediata, otros la defienden a capa y espada.

El fin de las fianzas, que se aplica ahora a  las personas señaladas de haber cometido delitos e infracciones menores no violentas y que de acuerdo con los cálculos liberaría el pago en efectivo a cambio de la libertad, a un 90% de los detenidos, ya está en la mira de algunos críticos que lo ven como una práctica que aumentará la criminalidad y los crímenes de odio.

Uno de esos críticos es el alcalde Bill de Blasio, quien sin tapujos exhortó a los legisladores estatales a revisarla, en medio de noticias de ataques antisemitas.

“Donde creo que hay un acuerdo real, es que la ley de reforma de las fianzas necesita ser enmendada. Lo creo firmemente “, dijo De Blasio.

Los cambios de fondo en los procesos de aplicación de la justicia en el estado ahora limitan la capacidad de los jueces para imponer la libertad bajo fianza a los acusados. Ya algunos sectores exigen a la luz de una serie de sucesos registrados desde el despertar del 2020, cambios radicales a la ley.

Por un lado, una cadena de ataques de odio focalizada en la comunidad judía, y por otra, la exposición en medios locales de algunas agresiones, que incluso han terminado cobrando vidas, encienden los argumentos a los oponentes acérrimos de la reforma.

“Hicieron algunos cambios muy buenos, pero también urgen modificaciones, en particular, capacitar a los jueces para determinar si alguien representa una amenaza para la comunidad circundante y darles a ellos el poder de actuar sobre eso y mantener a los acusados tras las rejas”, razonó el mandatario neoyorquino.

“Reformas traerán mayor justicia”

Entre tanto, Jason Conwall, portavoz del gobernador Andrew Cuomo, uno de los promotores de las nuevas medidas, expresó a El Diario que “a pesar del tráfico de miedo por parte de una minoría, otros estados como Nueva Jersey aprobaron leyes de reforma de fianzas y los informes muestran que el crimen general ha disminuido, sin cambios estadísticamente significativos, con respecto a las reincidencias o las apariciones en la corte”.

El vocero estatal explicó que aquellos arrestados y acusados ​​por crímenes violentos, aún tendrán su día en la corte, para responder a los cargos.

Consideramos cuidadosamente los puntos de vista de las fuerzas del orden público, para garantizar que promulguemos reformas equilibradas que se habían retrasado mucho y que traerán una mayor justicia al sistema de justicia penal de Nueva York“, senaló Conwall.

En esta misma esquina se encuentran organizaciones que incluso promovieron la reforma y desde ya  califican la sugerencia del Alcalde como “miope y contraria a lo que los neoyorquinos necesitan o quieren”, argumentó Marie Ndiaye, abogada de The Legal Aid Society.

Ya algunos actores importantes en esta nueva dinámica, habían hecho públicas sus resistencias.

“Desde 1 de enero habrá muchas personas potencialmente peligrosas, que volverán a estar en nuestras calles. Hay una posibilidad de que el crimen aumente”, ha sostenido el jefe del Departamento de la Policía de Nueva York (NYPD) Terence Monahan. 

Casos en discusión

Apenas se iniciaba el nuevo año, medios locales informaron acerca de varios casos en donde los supuestos responsables de crímenes que encajan en la categoría de menores, gozan hoy de libertad. Tal es caso de Farkell Hopkins, de 23 años, quien presuntamente atropelló causándole la muerte a un peatón, mientras conducía ebrio en East Harlem.

Luego de ser detenido, a las horas estaba de vuelta en las calles, gracias a las nuevas reformas, que impiden imponerle una fianza a cambio de su libertad condicional.

De acuerdo al razonamiento de algunos juristas, en este caso específico, incluso cuando Hopkins sea procesado, es probable que sea liberado, ya que el homicidio vehicular se encuentra entre los más de 400 delitos que ya no son elegibles “bajo fianza”. 

Por otro lado, los activistas recuerdan en medio de la previsible tormenta a favor y en contra de la reforma, que el espíritu de la ley busca que nunca más se repitan en la escena neoyorquina miles de historias como las de de Kalief Browder, un joven de 16 años, que se suicidó después de haber estado recluido en Rikers Island, durante tres años, porque no pudo pagar una fianza de $ 3,000, después de ser acusado de robar una mochila.

Una controversia en detalle:

  • La nueva ley del estado impide que los jueces pongan una fianza en casi todos los delitos menores y delitos no violentos.
  • También tienen que considerar las condiciones menos restrictivas para cada acusado, incluidos los acusados ​​de delitos violentos que todavía son elegibles para la fianza.
  • Los jueces de Nueva York pueden considerar el riesgo de un acusado de no regresar a la corte.
  • Los partidarios de los cambios de la ley, razonan que el sistema anterior tiene un impacto desproporcionado en las personas de color, que tienen más probabilidades de ser arrestadas y de tener bajos ingresos para pagar fianzas.
  • Los oponentes creen que la ley debería cambiarse para poder evaluar si un acusado representa un peligro significativo, estando en las calles, luego de cometer un delito, así esté en la clasificación de menor.

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