El adulterio en el Ejército y qué relación (si alguna) podría tener en el asesinato de Vanessa Guillén en Fort Hood

Cecily Aguilar, acusada en el caso, mantenía una relación prohibida con el soldado Aaron Robinson, a quien identifican como la persona que asesinó a Vanessa en medio de una discusión en la armería de la base militar

El adulterio en el Ejército y qué relación (si alguna) podría tener en el asesinato de Vanessa Guillén en Fort Hood
Cecily Aguilar y Aaron Robinson.
Foto: Bell County Sheriffs Oficce / Cortesía

La teoría que manejan investigadores sobre la desaparición y asesinato de la soldado Vanessa Guillén en Fort Hood hace referencia a un ángulo poco ampliado tanto en reportes de prensa como en los detalles que brindó la abogada de la familia Natalie Khawam sobre las circunstancias de la muerte.

Khawam dijo en una entrevista con Crime Online que Vanessa fue citada al salón de armas el 22 de abril -un día no laborable- para hacer un inventario.

Agregó que en el lugar se encontraba el soldado Aaron Robinson, quien no formaba parte de la misma unidad de Vanessa y tampoco la supervisaba.

Una vez allí, la soldado, supuestamente, le reclamó a Robinson por mantener una relación amorosa con Cecily Aguilar, quien está separada de un exsoldado de Fort Hood, aunque todavía se encuentran casados legalmente.

Guillén supuestamente había visto unas fotos de Aguilar en el celular del Especialista. No se han especificado las razones por las que Vanessa habría hecho el reclamo.

Alegadamente, lo anterior enfureció a Robinson y por temor a que Vanessa divulgara el asunto y se arruinara su carrera militar, la mató a martillazos antes de sacar el cuerpo en una caja tipo “Pelican”.

Cabe señalar que la “affidavit” firmada por un agente del FBI (Buró Federal de Investigaciones) y presentada ante la Corte Federal del Distrito Oeste de Texas no incluye detalles sobre la naturaleza de la pelea verbal que presuntamente enfrentó a los soldados.

Sin embargo, el detalle de una supuesta disputa personal entre las partes y las expresiones de Robinson sobre cómo se afectarían sus posibilidades de avanzar en el Ejército son importantes en la discusión si se analiza el marco legal que rige al Army.

Adulterio  en el Ejército

Los estándares éticos que aplican a los militares son mucho más altos que en el caso de civiles, plantea el Military Law Center.

La firma señala en su página web que si un soldado activo está en una relación de adulterio puede enfrentar un procesamiento criminal bajo esa causal.

“El adulterio en el Ejército es una ofensa criminal bajo el Código Uniforme de Justicia Militar (UCMJ). Adulterio es definido como relaciones sexuales entre una persona casada y otra que no sea su esposo o esposa. El adulterio además ocurre si la persona no está casada pero tiene relaciones sexuales con una persona que está casada, o incluso separada de su esposo o esposa. El hecho de que legalmente una parte se encuentre separada no es en sí misma una defensa legal contra adulterio”, explica la página del centro especializado en defensa legal de militares.

En el caso de Robinson, de acuerdo con los documentos legales, éste supuestamentamente matenía una relación sentimental con Aguilar, una mujer casada que estaba físicamente separada de su esposo.

Aunque es muy pronto para llegar a conclusiones sobre la prueba que manejan las autoridades, lo anterior no puede descartarse en la discusión.

Detalles de la denuncia

La denuncia criminal que trascendió públicamente a la par con el arresto y procesamiento a nivel federal de Aguilar, indica que el día en que se le perdió el rastro a la soldado, el 22 de abril, y el anterior, Robinson y Guillén intercambiaron mensajes de texto para encontrarse en la armería de la base militar.

“El dijo que ella le leyó el número de serie para un equipo y que después de eso, él le dio los documentos de trabajo y el número de serie de una ametralladora calibre .50 que necesitaba ser reparada. El dijo que ella abandonó la sala de armas y que pensaba que se iría a un almacén de autos (motor pool). Testigos en el almacén preparados para recibir el papeleo de Guillén declararon que no arribó con los documentos”, señalan los testimonios que manejan las autoridades como parte de la pesquisa.

También se especifica que dos testigos vieron a Robinson jalando una caja grande de almacenaje (“tough box”) fuera de la armería antes de colocarla en el auto y salir del llamado “Gran lugar”.

El documento judicial agrega que Aguilar, quien habría ayudado a desmembrar y enterrar los restos de Vanessa cerca del río León en el condado Bell, mintió sobre la fecha del 22 de abril y su encuentro con Robinson.

Aguilar, en principio alegó que el día de la desaparición de Vanessa, Robinson estuvo con ella en su residencia toda la noche. Luego se retractó y admitió que mintió en las primera entrevista, y, que esa noche, se había ido a un largo viaje con su novio a un parque en Belton a ver las estrellas para luego regresar a la casa.

Posteriormente, Aguilar le dijo a las autoridades que su pareja le confesó que había golpeado a Guillén en la cabeza varias veces con un martillo en la armería y que la joven no salió viva de allí.

De acuerdo con el texto legal, “para disponer más fácilmente del cadáver y ocultar el cuerpo de la mujer muerta, Robinson y Aguilar procedieron a desmembrar el cadáver de la joven. Ellos usaron un hacha o un hacha pequeña (hatchet or ax) y un cuchillo tipo machete. Ellos removieron las extremidades y la cabeza del cuerpo. SPC Robinson y Aguilar intentaron quemar el cuerpo; sin embargo, el cuerpo no se quemaba”.

Adicional, la denuncia revela que Aguilar ayudó a las autoridades de ley a localizar a Robinson mientras se encontraba caminando por Killeen, Texas. Cuando el Especialista del Ejército fue abordado, este 30 de junio, por un agente, Robinson sacó un arma y se disparó en la cabeza, precisa la cronología de eventos en la denuncia.