Buses de Nueva York dejarán de ser gratis el 31 de agosto: con cabinas aisladas esperan evitar contagios

MTA dejó de percibir un estimado de $159 millones de dólares por las medidas sanitarias de acceso trasero

Buses de Nueva York dejarán de ser gratis el 31 de agosto: con cabinas aisladas esperan evitar contagios
Buses vacíos en el pico de la pandemia
Foto: Andrés Correa Guatarasma / Cortesía

Después de más de cinco meses ofreciendo servicio gratuito al bloquear el acceso principal para proteger del COVID-19 a los conductores, desde el 31 de agosto los buses MTA volverán a cobrar a los pasajeros, reabriendo las puertas delanteras.

Sarah Feinberg, presidenta interina de la Autoridad Metropolitana de Transporte (MTA), anunció hoy que ese día volverá el sistema que funcionó hasta mediados de marzo, porque ya han instalado cabinas que protegerán a los choferes, permitiendo el uso de las máquinas de pago en la puerta principal.

“Todos nuestros autobuses estarán equipados con barreras para operadores de autobuses”, señaló el jefe de autobuses de la MTA, Craig Cipriano.

Se trata de una barrera sólida de plástico transparente alrededor del asiento del conductor, a un costo de $1,500 dólares por unidad en 4,200 autobuses. También significa quitar un divisor central, creando más espacio en los autobuses.

“Según la cantidad de pasajeros que realmente abordaron durante los últimos meses, si la MTA hubiera cobrado tarifas de autobús a esas personas, el monto abrían ascendido a $159 millones de dólares. Estamos en un momento en el que cada dólar cuenta, por lo que ahora consideramos que es un momento adecuado para reanudar el cobro de tarifas”, afirmó Feinberg.

La MTA también anunció que mejorará el sistema de filtración de aire en los autobuses, y habrá agentes a bordo para asegurarse de que el nuevo sistema funcione sin problemas, describió CBS2.

Desde marzo, más de 10 mil empleados de la MTA se reportaron enfermos y 132 han muerto por el coronavirus, resaltó New York Post.

De momento, la puerta delantera, que dispone de rampa, sólo está disponible para pasajeros mayores, embarazadas y/o discapacitados. En el caso de los autobuses expresos, que no disponen de acceso trasero, los pasajeros pagan y entran como siempre, pero deben sentarse al menos tres filas detrás del conductor.