Gobernador y alcalde condenan medida “racista” de Trump por “anarquía” en Nueva York

Quiere "tomar de los estados Demócratas para dárselo a los Republicanos”, afirmó el gobernador

Gobernador y alcalde condenan medida “racista” de Trump por “anarquía” en Nueva York
Toma de la alcaldía NYC, verano 2020
Foto: Andrés Correa Guatarasma / Cortesía

Fue una medida “sobre racismo”, sentenció el alcalde Bill de Blasio después de que el Departamento de Justicia (DOJ) colocara a NYC en una lista de tres “jurisdicciones anarquistas” elegibles para perder fondos federales, junto a Seattle y Portland en la costa oeste.

“Tengo la esperanza de que las ciudades identificadas hoy por el Departamento de Justicia cambien el rumbo y se tomen en serio el desempeño de la función básica del gobierno y comiencen a proteger a sus propios ciudadanos”, afirmó desde Washington DC el Procurador General, William Barr.

“El último truco del presidente y de Bill Barr es pura política e inconstitucional. Los veremos (y los venceremos) en la corte si es necesario”, respondió el alcalde en Twitter.

De Blasio y el gobernador Andrew Cuomo dijeron que la amenaza de retirar fondos de Nueva York fue una medida descarada del mandatario Donald Trump para impulsar su campaña de reelección, en lugar de un esfuerzo sincero para disuadir a las tres ciudades de tolerar protestas violentas o cortar fondos a la policía, en medio del auge de crímenes violentos.

“Se trata de racismo y de intentos de dividir y cautivar a su base atacando ‘al otro'”, dijo De Blasio. “Esto es lo que hace este tipo, es el único truco en su libro (…)  “Dirige su atención, que quiere asociar con personas de color (…), Demócratas y progresistas (…) Los trata como ‘el otro’, trata de convencer a mucha gente en este país de que somos el problema y salvará a sus votantes de todos nosotros”.

Cuomo dijo ayer a los periodistas que la medida era “una continuación de su tema político” de presentarse como un “candidato de la ley y el orden”.

Intenta “manipular y distorsionar a las agencias gubernamentales para que jueguen a la política, es lo que ha hecho la administración Trump desde el primer día (…), simplemente tomar de los estados Demócratas para dárselo a los Republicanos (…), así que esto es más de lo mismo”, afirmó el gobernador.

NYC entró en la lista del Departamento de Justicia en parte porque su Concejo Municipal aprobó un presupuesto en julio que recortó o transfirió a otros departamentos casi $1 mil millones de dólares del presupuesto anual de $6 mil millones de NYPD, incluso en medio de un auge en  los homicidios y tiroteos. El alcalde De Blasio apoyó esa medida desde el principio, agrietando más sus tensas relaciones con los sindicatos policiales que, a la larga, anunciaron un inédito apoyo electoral a Trump.

En julio, la cantidad de tiroteos en la ciudad de Nueva York subió 177% frente al mismo período del año pasado y hubo un aumento del 59% en los homicidios. En agosto, el incremento fue de 165% y 50%, respectivamente, acotó New York Post.

El auge del crimen y deterioro de la ciudad han sido criticados por el propio Cuomo, acusando a De Blasio, pero concluyendo que aún no se había salido “de control” como sugirió Trump.

El DOJ dijo que también consideró el hecho de que al menos algunos de los fiscales de distrito de la ciudad se han negado a procesar a las personas arrestadas por conducta desordenada y saqueos durante las protestas relacionadas con el asesinato del convicto George Floyd por la policía de Minneapolis.

A principios de mes, Trump sugirió negar dólares federales a varias ciudades, incluida Nueva York, porque habían sido escenario de grandes protestas contra la brutalidad policial a raíz de la muerte de Floyd.

Cuomo ya había advertido que Nueva York se verá obligada a tomar “acciones muy dramáticas” si el estado no recibe $30 mil millones de dólares del gobierno federal.

La semana pasada, influyentes grupos empresariales de NYC, Westchester y Long Island enviaron una carta a Trump pidiendo que respalde fondos para las agencias de tránsito y los presupuestos de la ciudad y el estado, como parte de las conversaciones estancadas sobre el próximo paquete por ayuda al coronavirus.