4 alimentos básicos para recuperarte de los excesos navideños

La temporada navideña brilla por los excesos en comida y bebida. Reduce el efecto del exceso de calorías y los radicales libres, con estos medicinales aliados

Realizar algunos sencillos ajustes en la alimentación puede ser el mejor aliado para descansar de los excesos navideños.
Realizar algunos sencillos ajustes en la alimentación puede ser el mejor aliado para descansar de los excesos navideños.
Foto: Imagen de Jill Wellington en Pixabay / Pixabay

Todos nos excedemos algunas veces y en ocasiones especiales, sin embargo cuando llegan épocas navideñas parece que todo se nos olvida. Durante esta temporada de celebraciones es normal que tengamos diferentes reuniones con la familia y amigos, al multiplicar lo que comemos y bebemos en cada una de ellas, el resultado final es un considerable exceso en la ingesta de calorías. 

Por lo tanto comer demasiadas calorías, obliga al organismo a sobre-trabajar y a la vez hace que trate de deshacerse del daño causado por los radicales libres nocivos que se producen al digerir los alimentos. Es bien sabido que la presencia de radicales libres en el cuerpo, ataca a las células sanas y derivado de ello promueven el desarrollo de afecciones crónicas: enfermedades cardíacas, diabetes, hipertensión, obesidad y cáncer.

Es por ello que el simple metabolismo de los alimentos, especialmente los ricos en grasas y carbohidratos, hace que el cuerpo produzca radicales libres. Y, por supuesto, cuanto más comemos, más radicales libres producimos. Sin embargo no todo está perdido y tenemos buenas noticias: las investigaciones sugieren que existe una manera deliciosa de recuperarte del daño que causan los excesos en comida e inclusive reducir los radicales libres, comiendo estos alimentos ricos en nutrientes. A la vez son de gran ayuda para promover un proceso de desintoxicación natural y nos invita a consumir menos calorías. 

1. Come fruta

No existe mejor recomendación después de entregarnos a las delicias navideñas, que darnos un espacio para descansar la digestión y el mejor aliado para lograrlo es comer fruta. Apuesta por el consumo de frutas ricas en antioxidantes como lo son las bayas, uvas, piña, toronjas, papaya, kiwi y cerezas, aportan nutrientes clave que ayudan a minimizar el daño dañino que los radicales libres producen después de una comida calórica y rica en grasas, sodio, harinas refinadas y azúcares refinados. Una buena recomendación después de un día de excesos, es intentar comer frutas durante todo el día. También puedes optar por desayunar fruta, comer una ensalada con un poco de proteína magra y cenar fruta, los licuados de frutas pueden ser un buen aliado para brindar mayor saciedad. No sólo te harán sentir más ligero, brillan por su contenido en poderosos antioxidantes, vitaminas y minerales de poder depurativo que son clave para eliminar todo lo que no necesitas. También son ricas en fibra lo cual beneficia la digestión e interviene acelerando el tránsito intestinal, fundamental para eliminar toxinas y proteger al sistema inmunológico.

frutas tropicales
Fruta. /Foto: Shutterstock

 2. Consume vinagre 

En los últimos meses diversas tendencias de nutrición y bienestar, no dejan de recomendar la ingesta de vinagre sobre todo el de sidra de manzana. Es por ello que una de las mejores recomendaciones de los especialistas en nutrición, es integrar en la rutina diaria el consumo de este vinagre y de manera sobre saliente resulta un magnífico aliado para contrarrestar los excesos y también para prevenirlos. El vinagre de sidra de manzana en principio se asocia con beneficios para promover la saciedad, lo que puede disminuir la ingesta de calorías. Según un pequeño estudio en 11 personas, aquellos que consumieron vinagre con una comida alta en carbohidratos tuvieron una respuesta de azúcar en sangre un 55% más baja una hora después de comer. También terminaron consumiendo de 200 a 275 calorías menos durante el resto del día. Además de sus efectos supresores del apetito, se cuenta con un trabajo de investigación en el cual se comprobó que el vinagre de sidra de manzana tiene efectos impresionantes sobre el peso y la grasa corporal. En este estudio de 12 semanas, 144 adultos japoneses obesos consumieron vinagre de manzana a través de tres formas: 1 cucharada (15 ml) de vinagre, 2 cucharadas (30 ml) de vinagre y una bebida placebo, todos los días. Los resultados fueron sorprendentes:

  • Aquellos que consumieron 1 cucharada (15 ml) de vinagre por día obtuvieron los siguientes los siguientes beneficios: Pérdida de peso: 2,6 libras (1,2 kg), disminución del porcentaje de grasa corporal: 0,7%, disminución de la circunferencia de la cintura: 0,5 pulgadas.
  • Aquellos participantes que consumieron  2 cucharadas (30 ml) de vinagre por día: Pérdida de peso: 3,7 libras (1,7 kg), disminución del porcentaje de grasa corporal: 0,9%, disminución de la circunferencia de la cintura: 1,9 cm (0,75 pulgadas). 
Vinagre de manzana./Foto: Shutterstock

3. Bebe un vaso de vino tinto

Aunque parezca contradictorio y de cierta manera una locura, consumir un vaso pequeño de vino tinto puede ser de gran ayuda y los responsables de ello son los antioxidantes. Si bien se cuenta con diversas referencias que avalan los beneficios del consumo de vino tinto para la salud, entre los que se destacan sus cualidades para proteger la salud cardiovascular, reducir los altos niveles de colesterol y azúcar en sangre, mejorar la memoria y beneficiar el estado de ánimo. Se ha comprobado que el vino tinto puede reducir el impacto negativo de los alimentos con alto contenido de grasa, al reducir los niveles de un compuesto producido en el cuerpo después de ingerir grasa y que de hecho está relacionado con enfermedades cardíacas y obesidad. Sin embargo después de días de excesos la moderación será la clave, de tal manera que los antioxidantes del vino ayudarán a combatir los efectos de los radicales libres asociados con los excesos. Una grandiosa recomendación es cocinar con vino tinto, o acompañar una cena ligera como un pescado con verduras al vapor con un vaso pequeño. 

Beber vino
Vino tinto./Foto: Pixabay

4. Agrega especias en las comidas

Una exquisita manera de reducir los efectos negativos de comer en exceso es agregar especias en las comidas cotidianas. No solo aportarán sabor, aromas y reducirán el uso de sal en los platillos, se relacionan con poderosas propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. Según un estudio del año 2011, publicado en The Journal of Nutrition, los participantes que comieron una comida que incluía aproximadamente 2 cucharadas de especias (una mezcla de romero, orégano, canela, cúrcuma, pimienta negra, clavo, ajo en polvo y pimentón) tenían niveles más bajos de triglicéridos e insulina. Lo que más llamó la atención es que presentaban altos niveles de antioxidantes, después de comer una comida rica en grasas y calorías en comparación con cuando comieron una comida casi idéntica que carecía de especias. Los investigadores concluyeron que utilizar diferentes mezclas de especias, puede ayudar a retardar la absorción de grasas, y los antioxidantes ayudan a eliminar los radicales libres dañinos que se producen cuando se come en exceso. Lo mejor de todo es que podrás integrarlas en todo tipo de alimentos y bebidas, tanto dulces como saladas; opta por la preparación de infusiones, licuados, sopas, salsas, marinadas, guisos y aderezos. 

Especias. /Foto: Pexels