Por qué no debes usar laxantes para bajar de peso

El uso de laxantes para perder peso no es un método realmente efectivo y tiene varios efectos secundarios potenciales que pueden ser peligrosos

Por qué no debes usar laxantes para bajar de peso
Los laxantes no reducen la grasa corporal.
Foto: Karolina Grabowska / Pexels

Muchas personas creen que los laxantes los ayudarán a bajar de peso. El consumo de estos productos se ha convertido en un método popular entre quienes quieren perder libras de manera rápida, fácil y sin esfuerzo.

Veremos si realmente funcionan los laxantes para perder peso y los efectos negativos en el cuerpo por su consumo indebido.

¿Cómo funcionan los laxantes?

La función principal de los laxantes es tratar el estreñimiento. Los laxantes suavizan las heces o estimulan los movimientos intestinales para inducir las deposiciones. Hay quienes creen que aumentar la frecuencia de las deposiciones les permitirá una pérdida de peso.

¿Qué tan efectivos son los laxantes para bajar de peso?

Aunque las personas pueden sentirse más ligeras, el uso de laxantes no es un método efectivo ni seguro para controlar o perder peso.

“Las investigaciones sugieren que si bien algunas personas creen erróneamente que tomar laxantes evitará que su cuerpo absorba calorías, es una estrategia insegura e ineficaz”, publica Medical News Today.

Los laxantes no hacen perder peso, sino perder agua

El uso de laxantes puede resultar en una pérdida temporal del peso; en realidad es pérdida de agua.

Los laxantes no reducen la grasa corporal. La pérdida de peso temporal que las personas pueden experimentar al tomar laxantes se debe a la pérdida de agua. Varios tipos de laxantes funcionan extrayendo el agua de tu cuerpo hacia los intestinos, lo que permite que las heces absorban más agua para facilitar su evacuación.

Efectos secundarios negativos del uso de laxantes para bajar de peso:

Diarrea

El consumo de laxantes cuando no se padece estreñimiento puede causar diarrea y estreñimiento alternos.

Deshidratación

Entre los efectos secundarios más comunes del uso de laxantes está la deshidratación. Esto se debe a que muchos laxantes atraen el agua hacia los intestinos y las heces.

Mayo Clinic señala que entre los síntomas comunes de la deshidratación se encuentran: sed excesiva, disminución de la producción de orina, orina de color oscuro, fatiga, mareos y confusión. La deshidratación puede ser potencialmente peligrosa.

Desequilibrio electrolítico

El uso de laxantes puede alterar el equilibrio de electrolitos en el cuerpo. Los electrolitos incluyen cloruro, sodio, potasio, magnesio, calcio y fosfato. Un desequilibrio de electrolitos puede causar debilidad, dolores musculares y palpitaciones cardíacas.

Los desequilibrios de electrolitos pueden poner en peligro la vida, de acuerdo a Healthline, también puede causar efectos secundarios peligrosos como convulsiones, confusión y coma.

Daño a la función intestinal

Los laxantes también pueden irritar el revestimiento del intestino, lo que podría ocasionar heces con sangre.

Tomar laxantes con frecuencia y a largo plazo puede generar dependencia del intestino a la estimulación. Aún se requiere de una mayor investigación sobre este efecto.

Otros posibles efectos secundarios del uso de laxantes:

Healthline señala que en algunos casos, el uso indebido de laxantes también se ha relacionado con efectos secundarios peligrosos como rabdomiólisis, daño hepático e insuficiencia renal.

Las estrategias inadecuadas para bajar de peso, como el uso de laxantes, puede afectar seriamente la salud física y mental de una persona, llegando incluso a convertirse en un trastorno alimentario.

Una dieta equilibrada y saludable es una manera de bajar de peso y mantener los resultados. Si estás luchando para dejar de abusar de los laxantes, solicita ayuda médica.

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