Mientras miles de ancianos esperan en NYC ya se vacunó Michael Cohen, “privilegiado” convicto ex abogado de Trump de 54 años

Se inmunizó rápidamente en Javits Center, donde el día antes se habían reportado largas colas

Lo presumió en su cuenta Twitter
Lo presumió en su cuenta Twitter
Foto: @MichaelCohen212 / Cortesía

Mientras miles de ancianos neoyorquinos luchan por una cita para ser vacunados contra el coronavirus, Michael Cohen lo logró teniendo solo 54 años y además lo presumió en su cuenta Twitter ayer.

El polémico ex abogado personal de Donald Trump confirmó una vez más su posición privilegiada en la sociedad neoyorquina, mientras goza una temprana libertad de la cárcel justamente por los riesgos del coronavirus alegados por su defensa.

En teoría, Cohen está cumpliendo una sentencia federal de tres años bajo arresto domiciliario luego de declararse culpable en 2018 de evasión de impuestos y violaciones al financiamiento de campañas.

Cohen, quien como parte de su breve condena ya no puede ejercer la abogacía, informó en Twitter que recibió ayer una dosis Pfizer en Javits Center, centro administrado por la gobernación de Nueva York.

A pesar de allí mismo el día antes se habían reportado largas colas, Cohen comentó que su espera ayer fue muy corta. “Fue impecable”, declaró a New York Post por teléfono. “Todo el proceso fue absolutamente perfecto en términos de ejecución. La gente estaba bien preparada. Fueron educados. Las líneas se movieron increíblemente rápido. Entré y salí en aproximadamente 25 minutos desde el registro hasta la vacunación”.

Si bien no es un trabajador de primera línea ni alcanza la edad mínima de 65 años exigida por el estado Nueva York para recibir la vacuna, Cohen afirmó que calificó debido a “condiciones de salud” no especificadas.

Brindó la misma explicación a los usuarios que lo cuestionaron en Twitter, donde colocó una foto suya luciendo la calcomanía que dan al salir: “Recibí mi vacuna COVID-19 en el Centro Javits”.

No quedó claro de inmediato si Cohen recibió ayer la primera o la segunda dosis de la vacuna Pfizer, que requiere dos inyecciones con tres semanas de diferencia para obtener la máxima eficacia.

Cuando la pandemia empeoró el año pasado, Cohen salió de la cárcel para terminar su sentencia bajo arresto domiciliario, pero violó los términos al ser sorprendido cenando en un restaurante del Upper East Side en julio. Lo apresaron de nuevo esa vez, pero pronto volvió a la calle.

En el verano de 2018 se declaró culpable de mentir al Congreso sobre negocios en Rusia de Trump antes de ganar la presidencia. Fue sentenciado a tres años de cárcel y en el ínterin perdió su licencia de abogado y los 10 medallones de taxis que poseía en NYC.