Pueden la vitamina D, vitamina C y el zinc ayudar a prevenir o tratar el COVID-19

Concentraciones elevadas de vitamina D, vitamina C y zinc no significarían más protección ante el COVID-19; qué tanto ayudan estos nutrientes a disminuir el riesgo y los síntomas del coronavirus según los estudios recientes; en qué cantidades se requieren y cuáles son los peligros de exceder las dosis

Pueden la vitamina D, vitamina C y el zinc ayudar a prevenir o tratar el COVID-19
La deficiencia de vitamina C, vitamina D y zinc puede contribuir a una función inmunológica deficiente.
Foto: Alena Shekhovtcova / Pexels

La pandemia por COVID-19 incrementó el interés en los suplementos. El zinc, la vitamina C y la vitamina D fueron consideradas por los consumidores como una medida de prevención e incluso como parte del tratamiento. Qué dicen los expertos en inmunidad, ¿estas vitaminas pueden ayudar a prevenir o tratar la enfermedad por coronavirus?

Nutrientes para el sistema inmunológico

La Escuela de Salud Pública de Harvard señala que es necesario comer suficientes nutrientes como parte de una dieta variada para la salud y el funcionamiento de todas las células, incluidas las inmunitarias. Señala que entre los ejemplos de nutrientes que se han identificado como críticos para el crecimiento y la función de las células inmunitarias incluyen vitamina C, vitamina D, zinc, selenio, hierro y proteínas (incluido el aminoácido glutamina).

¿Pueden prevenir o tratar el COVID-19 la vitamina D, vitamina C y el zinc?

Vitamina D

La evidencia de estudios ha mostrado que en los individuos con deficiencia de vitamina D, la suplementación con esta vitamina reduce las probabilidades de desarrollar infecciones agudas del tracto respiratorio entre un 12% y un 75%.

Vitamina D y COVID-19

Harvard Health comparte que la vitamina D puede proteger contra COVID-19 de dos maneras. Primero, puede ayudar a impulsar la defensa natural del cuerpo contra virus y bacterias. Segundo, puede ayudar a prevenir una respuesta inflamatoria exagerada, que contribuye a una enfermedad grave en algunas personas con COVID-19.

Sin embargo, la vitamina D no es garantía de protección o tratamiento. Un estudio controlado aleatorio de personas con COVID-19 de moderado a grave que recibieron una dosis altas de vitamina D no mostró ningún beneficio.

La vitamina D se produce de manera natural en nuestra piel cuando se expone a la luz solar. De cinco a 10 minutos de exposición al sol en los brazos, piernas o espalda sin protector solar te permitirán producir suficiente vitamina. Pocos alimentos contienen vitamina D de forma natural.

Peligros importantes a considerar

La dosis dietética recomendada de vitamina D es de 600 UI diarias para adultos. Para los adultos, el riesgo de efectos nocivos aumenta por encima de 4.000 UI de vitamina D por día. Las concentraciones sumamente elevadas de vitamina D en la sangre pueden causar insuficiencia real, arritmia y hasta la muerte, advierte la Oficina de Suplementos Dietéticos de los NIH.

Vitamina C

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Foto: Shutterstock

La eficacia de la vitamina C se ha estudiado entre pacientes hospitalizados en los Estados Unidos, Egipto e Irán, ingresados ​​por una amplia variedad de afecciones que incluyen sepsis grave, complicaciones posoperatorias, quemaduras, contusiones pulmonares y afecciones cardíacas.

Se demostró que la vitamina C reduce la duración de la estancia en la unidad de cuidados intensivos y la necesidad de ventilación mecánica entre pacientes. La dosis de vitamina C varió de 1 a 3 g por día.

Vitamina C y COVID-19

Algunos pacientes críticamente enfermos con COVID-19 han sido tratados con altas dosis de vitamina C intravenosa con la esperanza de que se acelere la recuperación. Sin embargo, no existe evidencia científica clara o convincente de que funcione para prevenir o tratar la infección por el coronavirus que causa el COVID-19.

La dosis no parece ser el principal factor de eficacia

La cantidad diaria recomendada de vitamina C es de 75 mg para mujeres y 90 mg para hombres. Harvard señala que los estudios han demostrado que la absorción de vitamina C disminuye a menos del 50% cuando se toman cantidades superiores a 1000 mg.

Peligros importantes a considerar

Las dosis de vitamina C superiores a 2 g día deben evitarse fuera de la atención médica.

En concentraciones muy altas, la vitamina C puede cambiar de función y actuar como un prooxidante que daña los tejidos en lugar de un antioxidante. Puede interferir con los anticoagulantes o los medicamentos para reducir el colesterol.

Ingestas superiores a 3000 mg al día pueden producir efectos adversos como aumento de la formación de cálculos renales en personas con enfermedad renal existente o antecedentes de cálculos.

Zinc

Los beneficios del zinc.
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El zinc puede tener actividad antiviral, ya sea mejorando la función de las células inmunitarias que contrarrestan las infecciones virales o reduciendo la capacidad de los virus para multiplicarse. La cantidad diaria recomendada es de 8 mg para mujeres y 11 mg para hombres

Un estudio realizado este 2021 sobre zinc y vitamina C no demostró ningún beneficio para las personas con COVID-19 leve. Las personas que recibieron los suplementos no mejoraron los síntomas o tuvieron una recuperación más rápida en comparación con pacientes similares que no recibieron ningún suplemento.

Para tener en cuenta

Si bien se requiere de una mayor evidencia que vincule los suplementos con vitamina C, vitamina D y zinc con una mejora entre las personas con COVID-19, las deficiencias de estos nutrientes pueden contribuir a una función inmunológica deficiente.  

Estos suplementos pueden ser apropiados para las personas en las que se sospecha o se confirma una deficiencia, señala el Dr. Rob Shmerling, editor senior de Harvard Health Publishing. Se debe evitar la ingesta inadecuada de los suplementos.

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