3 razones de peso para SÍ aplicarse la segunda dosis de la vacuna contra el COVID-19

La vacuna contra el COVID-19 ayuda al sistema inmunitario a evitar la enfermedad grave causada por el nuevo coronavirus, pero según el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EEUU, millones de personas no se han puesto la segunda dosis

Las vacunas de Pfizer y Moderna requieren dos dosis para lograr su efectividad máxima.
Las vacunas de Pfizer y Moderna requieren dos dosis para lograr su efectividad máxima.
Foto: AFP / Getty Images

Según datos del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, hasta el momento casi 142 millones de personas han recibido al menos una dosis de la vacuna contra el COVID-19, y unos cinco millones no tienen todavía la segunda. Estas son algunas razones de peso para sí aplicarse esa segunda dosis, de acuerdo con los expertos.

Para lograr su máxima eficacia, se requieren dos dosis de las vacunas de Pfizer y Moderna. Hasta el momento, la vacuna de Johnson & Johnson es la única que sólo se aplica en una dosis. Sin embargo, un 7.9 por ciento de las personas que iniciaron la serie de vacunación no se han aplicado la segunda dosis, según los CDC.

El doctor Timothy Brewer, profesor de medicina y epidemiología de la Universidad de California en Los Ángeles, explicó a Well+Good las principales razones por las que debe completarse el esquema de vacunación contra el virus SARS-CoV-2.

Con una sola dosis puedes enfermar a otras personas

Para que las vacunas existentes frenen la transmisión del COVID-19 es necesario completar ambas dosis, de lo contrario es posible infectarse con el virus y transmitirlo a las personas cercanas no vacunadas. Además de enfermar a los demás, esta circunstancia contribuye a las mutaciones y variantes que se han convertido en una problemática seria durante la pandemia, pues el virus cambia con mayor facilidad cuando los índices de transmisión entre personas es alto.

Una primera inyección sólo protegería en un 40 por ciento

Según el experto, las vacunas de ARNm, como la de Moderna y Pfizer, muestran una eficacia de un mínimo de 40 por ciento en la primera dosis; al recibir la segunda, la protección se incrementa al 95 por ciento. Y si bien existen efectos secundarios, que incluso algunas personas reportan más intensos con la segunda dosis, se trata de incomodidades temporales a cambio de una protección significativa contra una enfermedad que puede ser muy grave o incluso mortal.

Con una sola dosis la mascarilla sigue siendo necesaria

Los CDC acaban de actualizar sus pautas sobre lo que pueden hacer las personas completamente vacunadas y, entre otras cosas, pueden permanecer al aire libre sin mascarilla, viajar dentro del territorio estadounidense sin hacerse pruebas y sin mantenerse en cuarentena, o incluso visitar a otras personas completamente vacunadas sin mascarillas y sin necesidad de mantener la distancia social de seis pies. Una investigación reciente señala que en interiores las personas pueden estar expuestas al virus incluso a 60 pies de distancia.

Los expertos han señalado que es mejor vacunarse que contraer la enfermedad, pues en algunos casos puede tener secuelas prolongadas que incluso ponen en peligro la vida.