El Covid-19 golpeó con más fuerza a las iglesias hispanas

Medidas sanitarias y problemas económicos han provocado escasez de feligreses dentro de las comunidades hispanas en templos evangélicos, principalmente

Neoyorquinos celebrarán Semana Santa con iglesias abiertas con límites y ceremonias virtuales
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Foto: Edwin Martínez / Impremedia

La pandemia del coronavirus ha acelerado el cierre de iglesias evangélicas, especialmente las hispanas, revela un nuevo informe publicado por LifeWay Research.

El reporte, difundido este martes, indica que en 2019 se habían cerrado más iglesias evangélicas de las que se abrieron y que, debido a esa situación, el 2020 comenzó con menos iglesias que el año anterior.

Luego, las restricciones sociales y el impacto económico negativo por la covid-19 provocaron que el ciclo se agudizase el año pasado.

Por eso, LifeWay estima que en los últimos dos años se abrieron unas 3.000 iglesias evangélicas en Estados Unidos, pero otras 4.500 congregaciones cerraron sus puertas, según el análisis de la información provista por las 34 principales denominaciones evangélicas del país.

Como comparación, en 2014, se habían abierto unas 4.000 nuevas iglesias y se cerraron unas 3.700.

A nivel general, según Scott McConnell, director ejecutivo de LifeWay Research, la nueva tendencia habría comenzado hace una década en el marco de lo que McConnell caracterizó como “la creciente necesidad de revitalizar congregaciones malsanas”, es decir, congregaciones con constante pérdida de feligreses o de recursos económicos.

A la vez, el reporte notó una “creciente vacilación” entre las iglesias sobre la necesidad de abrir nuevas congregaciones por motivos como un marcado recambio generacional entre los pastores o el costo de comprar o alquilar un edificio apto para las actividades de una iglesia.

En el caso específico de los latinos, la falta de recursos económicos resulta la primera causa del cierre de las iglesias.

Pero otros impactos de la pandemia también llevaron al cierre de iglesias hispanas.

Por ejemplo, el 31 % de los latinos encuestados por LifeWay Research indicó que ya no puede ir a la iglesia porque ahora debe trabajar los domingos, comparado con el 20 % de blancos con esa misma respuesta.

A la vez, casi tres cada cuatro hispanos (77%) indicó que una vez que se cancelaron los servicios en la iglesia a la que asistían debido a la pandemia, esos servicios nunca se reanudaron, comparado con el 62 % de blancos en esa situación.

Y aunque numerosas iglesias hispanas comenzaron a ofrecer sus servicios religiosos en línea, menos de la mitad (46 %) de los evangélicos latinos decidió participar de esos encuentros virtuales.

Entre los latinos, aunque el 85% quiere asistir a una iglesia, los desafíos económicos de alquilar un lugar y mantenerlo, más el hecho de que la mayoría de las congregaciones latinas sólo tiene reservas financieras para dos a cuatro meses, anticipa más cierres de congregaciones durante 2021.

De hecho, LifeWay Research estima que 7 de cada 10 iglesias latinas evangélicas en Estados Unidos ya cerraron o redujeron severamente sus actividades durante 2020.