Melania Trump desconfiaba que Trump ganaría elección presidencial en 2016… y luego se llevó decepción

La exprimera dama tenía distintos planes, por ello se quedó en Nueva York con su hijo Barron, pero luego tuvo que enfrentar la realidad con lágrimas y mudarse a Washington, D.C.

La expareja presidencial enfrentó momentos complicados en la Casa Blanca.
La expareja presidencial enfrentó momentos complicados en la Casa Blanca.
Foto: MANDEL NGAN / AFP / Getty Images

La exprimera dama Melania Trump nunca esperó que su esposo ganara la carrera presidencial en 2016, pero luego habría llorado cuando supo el resultado, debido al futuro que le esperaba ebn la Casa Blanca, según diversos reportes.

El informe sobre su desconfianza en que el ahora expresidente Donald Trump llegara a la residencia oficial fue revelado por Michael Cohen, exabogado personal del republicano.

“Melania jugó un papel muy limitado durante la campaña, no creía que Donald realmente ganaría”, dijo Cohen al portal Insider sobre cómo Trump logró el control del Partido Republicano.

El abogado, quien actualmente enfrenta prisión domiciliaria y jugó un papel clave en la investigación contra la Organización Trump en Nueva York, dijo que la exprimera dama decidió brindarle su apoyo a su esposo, a pesar de su posición sobre la compentencia.

“Sin embargo, cuando Donald le pidió directamente su opinión sobre un asunto, ella se le ofreció consejo de inmediato”, dijo Cohen.

En 2018, el periodista neoyorquino Michael Wolff publicó que Melania lloró la noche de las elecciones de 2016, después de darse cuenta de que su esposo había ganado. Aunque la Casa Blanca negó en aquel momento las afirmaciones del periodista.

Sin embargo, tras el triunfo del expresidente, Melania permaneció en Nueva York durante varios meses con su hijo Barron, quien estaba en ciclo escolar. Él ha sido siempre su prioridad.

La vida en la Casa Blanca habría afectado la relación de la pareja presidencial, por lo que circularon reportes de que la exprimera dama se divorciaría apenas dejara la residencia oficial. Eso no ha ocurrido.