Pareja no vacunada murió de COVID con tres horas de diferencia y dejó a sus dos hijos huérfanos

Martin y Trina Daniel se casaron hace 22 años y murieron con horas de diferencia en Georgia a causa del COVID-19; no estaban vacunados. Tenían dos hijos en común

Martin y Trina Daniel se conocieron en la Universidad y después decidieron casarse. Luego de 22 años de matrimonio, esta pareja no vacunada murió de COVID con tres horas de diferencia y dejó a sus dos hijos huérfanos. Aunque creían en las vacunas probadas por largo tiempo, tenían sus dudas sobre las nuevas vacunas contra COVID-19, por lo que decidieron no aplicárselas de inmediato.

Vivían en Savannah, en Georgia. Trina se encargaba del hogar y Daniel trabajaba como químico. Ambos se contagiaron con el virus SARS-CoV-2 en junio pasado y planeaban vacunarse durante la segunda semana de julio, pero murieron antes de la fecha programada.

Según un reporte de The Mirror, Quintella Daniel, sobrina de Martin, narró que su tío mostraba una actitud “obstinada” hacia las vacunas en general: “Confiaba en las vacunas que existen desde hace un tiempo, como la de la polio, pero sintió que las vacunas contra COVID-19 se desarrollaron demasiado rápido“.

A finales de junio la pareja comenzó a tener síntomas de COVID-19 que avanzaron y empeoraron rápidamente. Para el 4 de julio Trina requirió hospitalización y él se quedó en casa. Martin murió el 6 de julio, tenía 53 años. El 7 de julio la familia recibió una llamada del hospital para informarles que Trina había muerto con tres horas de diferencia; tenía 49 años.

Sus hijos, Miles de 18 años y Marina de 15, también se contagiaron. Fueron trasladados al hospital el 7 de julio, recibieron tratamiento y fueron dados de alta horas después. Tuvieron que estar aislados durante dos semanas, al mismo tiempo que enfrentaban la pérdida de sus dos padres.

Ahora, los adolescentes huérfanos han sido acogidos por su familia extendida, que creó una página de GoFundMe para recaudar fondos que ayuden a los jóvenes a continuar sus estudios, luego del fallecimiento prematuro de sus padres.

“Creo que si mi tío y mi tía todavía estuvieran aquí hoy, probablemente le dirían a todos que se vacunen“, finalizó Quintella.