8 casos en que las vacunas contra COVID pueden ser menos efectivas

Ciertas condiciones de salud afectan el desempeño del sistema inmunológico y su respuesta a tratamientos de inmunización como lo son las vacunas contra COVID-19

Las personas con condiciones subyacentes de salud son más vulnerables al virus SARS-CoV-2.
Las personas con condiciones subyacentes de salud son más vulnerables al virus SARS-CoV-2.
Foto: Getty Images

Las personas cuyo sistema inmunológico se encuentra debilitado por alguna enfermedad crónica o algún tratamiento médico responden diferente a la inmunización contra el virus SARS-CoV-2, y una nueva investigación dirigida por prestigiadas universidades inglesas describe concretamente ocho casos en que las vacunas contra COVID pueden ser menos efectivas.

El llamado estudio OCTAVE, dirigido por expertos de las universidades de Oxford, Liverpool, Glasgow, Leeds y el Imperial College London, encabezados por la Unidad de Ensayos Clínicos de Investigación del Cáncer del Reino Unido de la Universidad de Birmingham, identificó los grupos con respuestas más bajas a las vacunas a partir de 600 muestras inmunológicas de sangre tomadas de pacientes antes y después de la inmunización.

Encontró que un 40% de las personas estudiadas presentaron una respuesta inmune serológica baja contra el virus SARS-CoV-2 a pesar de haber recibido las dos dosis de las vacunas disponibles en Reino Unido. Incluso un 11% de los pacientes inmunodeprimidos no lograron generar anticuerpos cuatro semanas después de la segunda dosis.

Ocho padecimientos concretos

En concreto, los científicos encontraron ocho condiciones subyacentes de salud que pueden afectar de manera importante la respuesta del organismo a las vacunas y generar niveles más bajos de reactividad de anticuerpos. Específicamente entre personas que padecen:

  1. Vasculitis asociada a anticuerpos anticitoplasma de neutrófilos (ANCA) (AAV), un grupo de enfermedades caracterizadas por la destrucción e inflamación de vasos pequeños, que están siendo tratados con el fármaco rituximab (90%).
  2. Artritis inflamatoria (54%).
  3. Quienes se someten a hemodiálisis, un procedimiento para eliminar los productos de desecho y el exceso de líquido de la sangre cuando los riñones dejan de funcionar correctamente (21%).
  4. Quienes se someten a hemodiálisis y reciben terapia inmunosupresora (42%)
  5. Enfermedad hepática (51%).
  6. Cáncer sólido, es decir, donde hay presencia de tumores (17%).
  7. Neoplasias hematológicas o cánceres de la sangre (39%).
  8. Quienes se han sometido a un trasplante de células madre hematopoyéticas, es decir, a un trasplante de médula ósea (33%).

OCTAVE es uno de los estudios más grandes del mundo que se realizan hasta el momento sobre la vacunación posterior al SARS-CoV-2 en pacientes inmunodeprimidos y está financiado por el Medical Research Council (MRC) de Reino Unido.

Tercera dosis de la vacuna

En Estados Unidos, a mediados de agosto la FDA autorizó la aplicación de una tercera dosis de la vacuna de COVID para personas con sistemas inmunológicos débiles a fin de fortalecer su respuesta inmune ante el virus.

Sin embargo, la administración del presidente Biden anunció que durante septiembre se iniciará la aplicación de una tercera dosis para la población en general, especialmente debido a las mutaciones más peligrosa del virus como la variante Delta. Si tienes dudas sobre la conveniencia de aplicártela, estas son tres razones para tomarla explicadas por expertos.


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