“No puedo controlarme”: pervertido anciano que acosa a niños en Brooklyn sigue libre gracias a reforma penal

Alega que él mismo fue víctima de abuso sexual, pero la ley dice que no se pueden ordenar pruebas psiquiátricas en delitos no elegibles para la fianza; por ello el juez se vio obligado a enviarlo a casa, al lado de una escuela pública

Es vecino de Public School 199, Brooklyn, NYC.
Es vecino de Public School 199, Brooklyn, NYC.
Foto: Google Maps

Harry Zucker, un hombre de 77 años con un historial de acosar sexualmente a niños en un vecindario de Brooklyn, sigue libre gracias a las polémicas laxas leyes de reforma penal de Nueva York, denunció el diario New York Post.

Zucker vive al lado de la escuela pública PS199 en Elm Avenue y tiene una aparente inclinación por acariciarse en público frente a los niños, a quienes ha expuesto sus genitales cinco veces desde el 27 de abril. Ha sido arrestado, pero sigue sin castigo porque los jueces tienen prohibido en gran medida imponer una fianza por los cargos de delitos menores, según los registros judiciales.

“¿Por qué este tipo todavía está por aquí? Mételo en el sistema, haz el juicio”, dijo Jacob, un padre preocupado que trabaja con la Midwood Block Association y no quiso compartir su apellido. “No se lo están tomando en serio. Tengo una hija de 9 años y un hijo de 13″.

Zucker vive justo al lado del patio de recreo de la escuela y a menudo se le ve descansando en un sucio mueble de jardín, mirando lascivamente a los niños con sus genitales afuera, según los registros judiciales y los vecinos hartos.

El problema empeoró tanto que los administradores de la escuela dijeron que se vieron obligados a colgar redes verdes en la cerca que separaba la casa de Zucker del patio, pero la pantalla endeble no fue suficiente para mantenerlo oculto.

“El sistema legal actual nos está fallando completamente”, criticó Jacob, quien quiere que Zucker sea encerrado. “A este tipo no se le debe permitir estar cerca de los niños… tiene que irse”.

En una de sus detenciones, Zucker afirmó que tenía antecedentes de ser víctima de abuso sexual y que no podía “controlarse” a sí mismo, según los registros judiciales. “Afectó mi cerebro y mi cuerpo. No puedo controlar lo que me hizo (…), no puedo controlar mi cerebro, no puedo controlar la sexualidad de mi cuerpo, lo siento mucho”.

El abogado de la Sociedad de Ayuda Legal (Legal Aid) de Zucker citó un tecnicismo en la ley que dice que no se pueden ordenar pruebas psiquiátricas en delitos no elegibles para la fianza, y el juez se vio obligado a enviar a Zucker a casa. Por ahora debe regresar a la corte el 9 de septiembre. Su abogado no ha emitido más comentarios.