Alcalde De Blasio hace visita sorpresa a la cárcel de Rikers Island tras varios días de presión

Al mandatario lo habían criticado por no ir la prisión en medio de la crisis actual, y aunque dijo que lo haría esta semana, de repente decidió ir este mismo lunes

El alcalde Bill de Blasio recorrió este lunes la cárcel de Rikers Island en compañía del comisionado de Correccionales Vincent Schiraldi.
El alcalde Bill de Blasio recorrió este lunes la cárcel de Rikers Island en compañía del comisionado de Correccionales Vincent Schiraldi.
Foto: NYC Mayoral Office

El alcalde  Bill de Blasio insistió ayer en su deseo de reducir el número de presos en la polémica cárcel de Rikers Island por debajo de los 5,000, trasladando a cientos de internos en las próximas semanas.

Eso lo volvió a expresar el mandatario de la ciudad de Nueva York, luego de realizar este lunes una visita sorpresa a la prisión. Desde hace varios día, a De Blasio lo estaban criticando y presionando activistas y familiares de presos para que fuera a la cárcel en momento en que vive una de sus peores crisis, y a pesar que en su rueda de prensa de este lunes dijo que lo haría esta semana, de repente se apareció en Rikers este mismo lunes y sin que lo acompañara la prensa.

La cárcel de Rikers, situada en la isla homónima, en el noreste de Nueva York, ha estado envuelta en una nueva controversia tras la muerte de 11 encarcelados en lo que va de año.

Congresistas federales y la Fiscalía de Nueva York han mostrado su preocupación por las condiciones en las que viven los presos y el aumento de la violencia y la negligencia.

Actualmente, el número de internos supera los 6.000.

El Alcalde apuntó que está en contacto con la fiscalía, el sistema judicial y las autoridades estatales para llevar a cabo estos traslados.

“He sido muy firme acerca de que quiero reducir la población de Rikers rápidamente, la estamos reduciendo mientras hablamos, la vamos a reducir en cientos más rápidamente en los próximos días debido al trabajo que estamos haciendo con el estado”, dijo.

Además, baraja la puesta en libertad de presos que cumplan ciertos requisitos como no haber cometido crímenes violentos y precisó que el número de este grupo se sitúa en las “decenas” y “no en los cientos”.

“La capacidad que tengo para hacer más excarcelaciones es pequeña en comparación con estos grandes movimientos que estamos realizando, pero también solo voy a liberar a alguien de quien esté convencido de que no obstaculizará la seguridad pública, así que ese es el equilibrio”, agregó.

La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, anunció recientemente la liberación de 200 internos, mientras que De Blasio impuso una batería de normas para abordar la crisis, entre ellas la contratación de más personal y el refuerzo de las medidas para que rindan cuentas los funcionarios que infrinjan las normas.

El pasado 21 de septiembre la fiscal general de Nueva York, Letitia James, aseguró sobre estas famosas y denostadas instalaciones carcelarias que necesitan un cambio.

“Durante años, Rikers ha estado plagada de disfunciones, negligencias y violencia; y está claro que hemos llegado a un momento crítico. Estas condiciones han causado un número devastador y sin precedentes de muertes, y se necesita actuar urgentemente”, dijo.