La Casa Blanca a inmigrantes: “No es momento para venir”, en medio de polémica por el Título 42

El fin del Título 42 para expulsar en forma expedita a inmigrantes que arriban a la frontera sigue causando "dolores de cabeza" a la Casa Blanca, por lo que este miércoles la portavoz Jen Psaki envió un claro mensaje a los migrantes: "No es momento para venir"; agregó que se implementarán medidas adicionales para impedir la inmigración irregular

La portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki, dijo que habrá medidas adicionales en la frontera con México.
La portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki, dijo que habrá medidas adicionales en la frontera con México.
Foto: Anna Moneymaker / Getty Images

La decisión de terminar el programa Título 42 para expulsar en forma expedita a inmigrantes sigue causando polémica y cuestionamientos a la Casa Blanca, que defiende la determinación del Gobierno del presidente Joe Biden al tiempo que envía un mensaje a los inmigrantes: “No es momento para venir”.

Así lo expresó la portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki, quien fue cuestionada sobre si el término del Título 42 podría permitir una “oleada de inmigrantes” en la frontera con México, preocupación que han externado incluso algunos senadores demócratas, como Mark Kelly y Kirsten Sinema, ambos de Arizona.

El Título 42 no es una medida migratoria, es una medida de salud pública”, enfatizó Psaki.

Agregó que el Congreso le dio a los Centros para el Control de Enfermedades (CDC) la autoridad de aplicar dicha medida, la cual es respetada por la Administración Biden.

Dijo que ante la situación en la frontera, el presidente Biden había propuesto una reforma migratoria el primer día de su gobierno e invitó a trabajar al respecto, pero al terminar el Título 42 el 23 de mayo, adelantó, se impondrán medidas adicionales para evitar la inmigración irregular.

“Estamos implementando durante las siguientes cinco semanas… pasos adicionales y dejar claro de que este no es el momento de venir”, dijo Psaki. “Habrá medidas significantes para aplicar a quien intente la inmigración irregular”.

La portavoz fue cuestionada nuevamente sobre si el mensaje a los inmigrantes de “no venir” a los EE.UU. en este momento aplicaba al 2024. “Sí”, respondió Psaki.

La Casa Blanca ha insistido en que su política migratoria no es de puertas abiertas a los inmigrantes, aunque busca ofrecer un escenario “más humano” y, sobre todo, facilitar los procesos de inmigración legal y alguna protección a indocumentados en EE.UU.

La mayoría de los estadounidenses (56%) rechaza la decisión del presidente Biden sobre el Título 42. Al ir a detalles por distintos grupos, el 60% de los votantes demócratas apoya la medida, pero sólo el 31% de los independientes tiene la misma opinión, contra un bajo 8% de los republicanos.

El gobernador de Texas, Greg Abbott, está tomando medidas adicionales para enfrentar lo que considera será una “oleada migrante”.

Entre sus medidas está la orden al Departamento de Seguridad Pública de Texas, para que comience a realizar “inspecciones de seguridad mejoradas” de cada vehículo comercial que cruza al estado desde México.

Este miércoles, el Comité de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes tuvo una audiencia sobre el Título 42, donde defensores de inmigrantes defendieron el término de dicha política impuesta por el presidente Donald Trump, al considerar que trajo “más caos” a la frontera y puso en mayor peligro a los inmigrantes, al no permitirles la petición de asilo y enviarlos en forma expedita a México o a sus países de origen.

En esa audiencia también estuvo el alguacil Mark Dannels, del condado de Cochise, Arizona, quien consideró que terminar el programa ha permitido reducir el crimen en su condado, incluido el tráfico de drogas.

El martes, el senador Richard Burr (Carolina del Norte), el republicano de mayor rango en el Comité de Salud del Senado, envió una carta a la Administración Biden para pedir a CDC revelar la decisión, “basada en la ciencia”, para terminar el Título 42.

La decisión del presidente Biden de terminar con el programa ocurrió luego de la presión de organizaciones que defienden a inmigrantes, a quienes se sumaron congresistas demócratas, incluido el líder de la mayoría en el Senado, Chuck Schumer (Nueva York), y el Caucus Hispano en el Congreso.