Mujer en Oklahoma se declara culpable de mandar a su amante a matar a esposo pastor porque la obligaba a realizar tríos sexuales

El sospechoso de asesinar a balazos a David Evans, de Harmony Free Will Baptist Church, también habría participado en un "threesome" con la pareja

Interior de una cárcel.
Interior de una cárcel.
Foto: Dan Kitwood / Getty Images

Una mujer de Oklahoma se declaró culpable de enviar a su amante a matar a su esposo pastor supuestamente cansada de sus maltratos.

Kristie Evans, de 48 años, se declaró culpable este lunes del crimen, según confirmó su abogado Joi Miskel a NBC.

Miskel planteó que, aunque su clienta debe responder por sus acciones, pidió a las autoridades considerar las razones detrás de sus movidas.

En la audiencia de sentencia pautada para iniciar el 9 de agosto, se espera que parientes de la mujer testifiquen sobre el patrón de abuso al que, alegadamente, fue sometida la mujer

Evans enfrenta cargos de asesinato en primer grado por los hechos reportados el 22 de marzo en el que falleció David Evans.

La pareja vivió junta por cerca de tres décadas.  Evans era pastor de Harmony Free Will Baptist Church en Ada.

Las autoridades alegan que la mujer le rogó a un hombre, identificado como Kahlil Square, de 26, con quien la pareja había hecho un trío (threesome), para que matara al pastor.

El abogado del sospechoso, identificado como Tony Coleman, dijo que este se declarará no culpable hasta después de la sentencia.  

En entrevistas desde la cárcel, la mujer aseguró que por años, su marido, la presionaba para participar de tríos sexuales o “threesomes”. 

Una revisión de conversaciones entre la pareja por chat privado en Facebook que se extendió por cuatro años confirma que el religioso presionó a la mujer para que participara de actos sexuales con otros hombres. El esposo la llamaba “pu** frígida” por no mantener encuentros con parejas “swingers”, detalla el reporte de NBC.

La mujer además aseguró que su pareja la controlaba financieramente y era abusivo físicamente sin dejar marca.

Durante un intercambio un mes antes del asesinato luego de que la mujer amenazara con prestar una demanda de divorcio, esta alegó que el presunto abusador le puso un revólver .357 en su barbilla mientras esta conversaba con su hija por el teléfono, en un aparente intento por controlar lo que decía sobre la separación.