Familia de los niños sobrevivientes de la masacre de Uvalde recaudan fondos para terapia

Los momentos de angustia y terror que viviveron los menores que presenciaron la muerte de sus compañeros y sus maestras les han causado diversos padecimientos y malestares

Padres de los sobrevivientes de Uvalde piden ayuda para pagar psicólogos a sus hijos.
Padres de los sobrevivientes de Uvalde piden ayuda para pagar psicólogos a sus hijos.
Foto: CHANDAN KHANNA / Getty Images

A través de GouFundMe, las familias de los niños sobrevivientes del atroz tiroteo realizado por Salvador Ramos hace una semana en la escuela primaria Robb en Uvalde, Texas, buscan recaudar dinero para terapia de trauma y otros gastos médicos.

Luego de que el joven de 18 años entrara al plantel y abriera fuego contra todo aquel a quien veía, provocando la muerte de 19 menores y dos maestras, los niños describieron la angustia que experimentaron tras presenciar esa masacre.

Algunos alumnos se hicieron los muertos y se mancharon de sangre de otros de sus compañeros fallecidos para sobrevivir al tiroteo de una hora, mientras que otros se escondieron en silencio, callando sus sollozos mientras la ráfaga de balas transcurría.

Las autoridades recibieron varias llamadas desesperadas, rogándoles que “por favor envíen ayuda ahora”, mientras más de una docena de oficiales tardaron mucho tiempo en confrontar a Ramos en el salón en el que se atrincheró.

Además, aún hay otros heridos, quienes fueron alcanzados por las balas o por fragmentos de éstas, que aún se encuentran recuperando de sus dolencias físicas.

Es por todo esto que varios familiares de los sobrevivientes han recurrido a GoFundMe para apoyar a sus hijos, amigos y familiares a atravesar un nivel extraordinario de trauma emocional y físico.

Entre las páginas que han sido creadas, está una para Miah Cerrillo, de 11 años, quien vio al hombre armado entrar en su salón de clases, mirar a su maestra a los ojos y decir “buenas noches” antes de dispararle y matarla.

Posteriormente, Salvador Ramos abrió fuego contra sus compañeros, matando a varios en instantes. El abuelo de Miah, José Veloz, le dijo a The New York Times que su nieto mojó su mano en la sangre de un compañero de clase asesinado y se la untó en la cara para evitar que Ramos le disparara. Además, llamó al 911 varias veces mientras el atacante ingresaba a un salón de clases contiguo.

Su madre dijo a la prensa que el cabello de Miah ahora se cae a mechones y que tiene dificultad para dormir por la noche.

Su hermana mayor, Laura Holcek, creó otra página de GoFundMe para Noah Orona, de 10 años, que al igual que Miah les dijo a sus padres que fingió estar muerto mientras observaba a su maestra morir mientras trataba de proteger a otro estudiante. intentar proteger a otro estudiante y morir.

El menor sobrevivió a un disparo en la espalda, con una bala saliendo por su hombro.

Por su parte, el gobernador de Texas, Greg Abbott, también abrió una línea directa de salud mental para las personas directamente afectadas por el tiroteo, así como servicios de asistencia para el cuidado familiar y una página de donaciones para la comunidad de Uvalde.

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