Con la emoción a flor de piel, 200 inmigrantes logran la ciudadanía en ceremonia de USCIS en histórico museo migratorio en Nueva York

Los originarios de 67 países lograron el paso final para ser ciudadanos de Estados Unidos; tomaron juramento en el histórico museo Ellis Island, a donde millones de inmigrantes fueron procesados a finales del siglo 19 y la primera mitad del siglo 20

La ceremonia de naturalización de 200 inmigrantes fue en el museo de Ellis Island.
La ceremonia de naturalización de 200 inmigrantes fue en el museo de Ellis Island.
Foto: Jesús García / Impremedia

Maria, Gilbert, Simone y Lala Tanmoy nacieron en lugares muy distintos: Brasil, República Dominicana, Jamaica e India, pero tienen un sueño en común que cumplieron este sábado en Ellis Island, Nueva York, rendir juramento como paso final para lograr la ciudadanía de Estados Unidos.

“Es un sueño, me dan escalofríos de la emoción”, dijo Simone, originaria de Jamaica, quien llegó hace 30 años a EE.UU. Sus “escalofríos de emoción” son porque estaba sentada en una de las bancas originales en el museo de Ellis Island, que comenzó a operar como oficina de inmigración a finales del siglo 19, allá por 1892, y estuvo abierta hasta la primera mitad del siglo 20.

María y Gilbert expresaron sentimientos similares sobre haber ocupado una de las cuatro bancas históricas, ya que el resto de los 200 inmigrantes que rindieron juramento estuvieron en sillas de producción reciente.

La directora de USCIS, Ur M. Jaddou, y el fiscal general, Merrick Garland, lideraron la ceremonia de naturalización. / FOTO: Jesús García

La ceremonia fue liderada por el fiscal general, Merrick Garland, y la directora de la oficina de Servicios de Ciudadanía e Inmigración (USCIS), Ur M. Jaddou, quienes recordaron provenir de familias de inmigrantes de distintos orígenes, él del Este de Europa y ella con ascendencia iraquí y mexicana.

“Cualquiera que sea elegible [para una protección migratoria], no debería tener miedo de hablar con nosotros y cualquiera que quiera ser ciudadano estadounidense… será bienvenido”, expresó en una corta entrevista previa a la ceremonia.

El fiscal Garland estuvo visiblemente emocionado al recordar el pasado de su familia y asumirse como hijo de inmigrantes.

“La historia de mi familia es lo que me motivó a elegir una carrera en el servicio público […] Quería pagarle a mi país por acoger a mi familia cuando no tenían a dónde ir. Quería pagar la deuda que mi familia tiene con este país por nuestras propias vidas”, expresó visiblemente emocionado, a punto de las lágrimas, ante los originarios de 67 países.

La ceremonia es parte de varias que sera organizadas durante la siguiente semana con motivo del Día de la Ciudadanía, celebrado el 17 de septiembre, y la Semana de la Constitución. Se espera que más de 1,900 inmigrantes rindan juramento.

El evento de este sábado con el registro de los inmigrantes y sus invitados en el Castle Clinton National Monument, en el Bajo Manhattan, para abordar el barco que llevaría a la isla. Desde ahí se sentía la emoción.

Los nuevos ciudadanos de EE.UU. fueron transportados desde el Bajo Manhattan a la Ellis Island. / FOTO: Jesús García

“¿Usted habla español?”, me preguntó una mujer visiblemente preocupada. Sí, le respondí. “¿Sabe dónde sale el bote para Ellis Island?”. ¿Va a la ceremonia de ciudadanía?, cuestioné. “Sí, sí”, dijo emocionada. “Yo voy hacia allá”, le dije. Estábamos a unos pasos. La dominicana no dio su nombre, pero reconoció estar “feliz”.

Como ella, varios dominicanos se sumaron a la ceremonia, además de gente de Albania, Argentina, Brasil, Bulgaria, Canadá, China, Colombia, El Salvador, Francia, Guatemala, India, Jamaica, Jordania, México, Panamá y otros 53 países.

Cuando Jaddou leyó los nombres de los países, cada inmigrante que lo representaba debió ponerse de pie; los dominicanos causaron furor, pues casi la mitad de los naturalizados eran de ese país.

Los originarios de 67 países tomaron juramento como parte del proceso final de naturalización. / FOTO: Jesús García

La maestra de ceremonias fue Tamika S. Gray, directora de Distrito de la oficina de USCIS en Nueva York; John Hnedak, superintendente adjunto del Museo Ellis Island y la Estatua de la Libertad, ofreció una emotiva bienvenida a los inmigrantes.

Libres y camino a sus sueños

“Estoy muy feliz porque logré mi libertad hoy”, dijo Maria, 60 años, originaria de Brasil.

Maria, de Brasil, tiene 60 años y está lista para lograr su certificado de enfermera. / FOTO: Elias Durzi

“Cuando la gente viene a este país necesita obedecer las leyes y tratar de hacer todo en la forma correcta, intentar de obtener sus papeles, para ser libres”, dijo. “Si obtienes los papeles puedes trabajar, puedes estudiar, hacer todo, esa es la oportunidad que tengo ahora, podré lograr de nuevo… mi sueño es ser enfermera”.

Gilbert, un dominicano de 20 años, confesó que era “un honor” recibir la ciudadanía y hacerlo sentado en una de las bancas históricas del museo.

Gilbert, de 20 años, tomó juramento de naturalización. / FOTO: Elias Durzi

“Se siente bien ser parte de algo grande y que está uno aquí, se siente orgulloso ser dominicano y ahora ser americano también”, dijo el joven que llegó a la edad de cuatro años al país.

Destacó que los inmigrantes tienen muchos beneficios, incluyendo el de votar.

“Obtienes muchos beneficios, también te ayuda para poder votar… te podría decir muchas cosas, pero los nervios no me dejan”, reconoció con una sonrisa nerviosa, acompañado de un conocido.

Simone, originaria de Jamaica, dijo que le tomó 30 años obtener sus papeles, pero estaba orgullosa de ello y sumarse a todas las culturas que forman EE.UU.

“Es muy emocionante estar aquí con todas estas culturas y unirnos para ser parte de Estados Unidos”, expresó.

Lala Tanmoy, de 30 años, tuvo la suerte de estar acompañado de su esposo estadounidense, quien logró un asiento justo detrás de él. Su conexión emocional era evidente y Lala reconoció que la ciudadanía le ofrece mayor tranquilidad.

Actualmente se estima que unos nueve millones de inmigrantes con Green Card son elegibles para aplicar por la ciudadanía, por lo que USCIS y organizaciones civiles los animan a hacerlo lo antes posible.