Cómo comer tomates regularmente puede ayudar a tener una mejor salud intestinal

Investigadores encontraron que una dieta rica en tomate podría favorecer la microbiota intestinal, según un estudio publicado recientemente en la revista Microbiology Spectrum

Investigadores encontraron que la proporción de bacterias “buenas” y “malas” cambió hacia un perfil más favorable en lechones alimentados con una dieta rica en tomate.
Investigadores encontraron que la proporción de bacterias “buenas” y “malas” cambió hacia un perfil más favorable en lechones alimentados con una dieta rica en tomate.
Foto: goffkein.pro / Shutterstock

Comer una variedad de frutas y verduras puede favorecer la salud intestinal; hay un fruto a tener en cuenta en la lista: los tomates. De acuerdo con un estudio realizado por investigadores de la Universidad Estatal de Ohio, comer tomates con regularidad podría ayudar a tener una mejor salud intestinal.

Según el informe del estudio, los tomates representan alrededor del 22% de la ingesta de vegetales en las dietas occidentales, e investigaciones previas han asociado el consumo de tomates con un riesgo reducido para el desarrollo de diversas afecciones, pero el impacto de los tomates en el microbioma intestinal sigue siendo un misterio.

Los investigadores observaron los resultados del consumo de tomates en el microbioma de los cerdos. Indican que el tracto gastrointestinal es más similar al sistema GI humano que el de los roedores, por lo que sugieren que es una vía que vale la pena explorar. Los resultados del estudio publicado recientemente en la revista Microbiology Spectrum.

Durante dos semanas se alimentó a 10 lechones con una dieta rica en tomates en la que el 10 % era polvo de tomate liofilizado mientras que otros diez cerdos de control recién destetados fueron alimentados con una dieta estándar.

La fibra, el azúcar, las proteínas, las grasas y las calorías fueron idénticas para ambas dietas de los cerdos. Se tomaron precauciones para garantizar que cualquier cambio en su microbioma pudiera atribuirse a compuestos químicos en los tomates.

Para evitar cualquier propagación de bacterias no dietéticas, los cerdos se alojaron solo con otros miembros de su grupo. Los corrales permitían el contacto de hocico con hocico entre compañeros agrupados.

Los investigadores encontraron que la proporción de bacterias “buenas” y “malas” cambió hacia un perfil más favorable en cerdos jóvenes alimentados con una dieta rica en tomate.

Después de observar estos resultados con una intervención a corto plazo, los investigadores planean avanzar hacia estudios similares en personas, buscando vínculos relacionados con la salud entre los tomates en la dieta y los cambios en el microbioma intestinal humano.

El estudio no señala cómo es que el consumo de tomates puede favorecer al microbioma intestinal. La investigación previa indica que los tomates son una excelente fuente de vitamina C y otros antioxidantes; también son fuente de fibra y agua.

Los productos de tomate proporcionan el 80 por ciento de licopeno dietético consumido en Estados Unidos.

“Los beneficios para la salud pueden variar entre los tipos. Por ejemplo, los tomates cherry tienen un mayor contenido de betacaroteno que los tomates normales”, señala Medical News Today.

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