Residentes de NYCHA aspiran contar con agua, gas y calefacción antes de Año Nuevo

En apartamentos de  Wald Houses, Riis Houses y Baruch Houses en el Bajo Manhattan aunque el listado de problemas de habitabilidad es extenso, algunos vecinos se conforman con poder cocinar

La concejal Carlina Rivera inspeccionó algunas unidades de vivienda pública.
La concejal Carlina Rivera inspeccionó algunas unidades de vivienda pública.
Foto: Gerardo Romo - City Council / Cortesía

Algunos residentes de tres complejos de vivienda pública en el Bajo Manhattan Este de la ciudad de Nueva York, se empezaron a movilizar con la esperanza que antes del Año Nuevo puedan tener algunas reparaciones básicas que les permita, por lo menos, cocinar y no morirse de frío.

En unidades de  Wald Houses, Riis Houses y Baruch Houses aunque el listado de problemas de habitabilidad es extenso, los afectados se conforman que por ahora la Autoridad de Vivienda Pública (NYCHA) tome acciones para regularizar el gas, el agua y la calefacción. Ambos servicios son deficientes e intermitentes.

“Ya sabemos como están todos los proyectos de vivienda pública. Son un desastre. No hay avances. Pero nosotros por lo menos queremos unas Fiestas en donde podamos usar un horno, preparar nuestra cena. Y no estar consumidos por el invierno, que ya se nota será muy fuerte”, explicó Carmen González, una residente de Riis Houses, por más de 20 años.

Ante la presión de los vecinos, la concejal Carlina Rivera del Distrito 2, realizó hace unos días una inspección a estas edificaciones y confesó que terminó asombrada.

“Vi las condiciones y lo que he visto es inaceptable. Pisos rotos, paredes con filtraciones, baños inutilizables, apartamentos en mal estado básico. Solicito a NYCHA que lleve una mejor coordinación interinstitucional, para garantizar condiciones por los menos habitables”, dijo la legisladora local.

Pero lo que sucede en estos edificios del Bajo Manhattan es una ola expansiva de falta de mantenimiento, en gran parte del sistema de vivienda pública de la Gran Manzana, en donde en general se ha declarado una “crisis humanitaria”.

En este caso la concejal levantó un reporte acerca de apartamentos en donde hay reparaciones de sistemas de tuberías que están atrasadas y obliga a sus residentes a permanecer por meses en áreas que parecería fueron bombardeadas.

En otros casos, escuchó de baños que tienen instalaciones de lavamanos y bañeras en un estado absolutamente deplorables.

En un comunicado de la oficina de la concejal Rivera se especificó que la necesidad de fondos para reparaciones proyectada a 5 años de NYCHA es de $47.7 mil millones. Se estima que aumentará a 68.6 mil millones para 2028. 

Doce de los 16 desarrollos de vivienda pública en el Distrito 2 de Manhattan se construyeron antes de 1978, siete de los cuales fueron construidos antes de 1960.

Es más probable que los edificios más viejos, sean un riesgo para la salud de sus residentes y requieran renovaciones urgentes como es el caso de Vladeck Houses que cumplirá 82 años este viernes 25 de noviembre.

El estado de algunos baños y la presencia de moho es asombroso (Foto Cortesía Gerardo Romo – City Council)

90% están deterioradas

Sobre los complejos de NYCHA, además de la Contraloría, pesa la supervisión de un monitor federal de vivienda pública y reportes constantes de la Defensoría del Pueblo que ha ponderado a la agencia como el “peor casero” de la Gran Manzana.

De acuerdo con el cruce de varios informes condensados por la organización Comisión Presupuestaria Ciudadana (CBC), casi el 90% de las unidades de vivienda de NYCHA están deterioradas, y lo peor es que sino se realizan cambios drásticos en los próximos 10 años,  podrían llegar al riesgo de afectarse más allá del punto en que sea poco rentable e imposible repararlas.

“Se solicitan inspecciones y reparaciones de fondo y las respuesta puede ser de meses. Pero en este caso solo queremos que nos garanticen para Navidad por lo menos lo básico, que la mayoría de nuestros vecinos tengan dónde cocinar. ¿Será mucho pedir?”, destacó otro residente de Riis.

Justamente este complejo en donde viven 3,700 personas  estuvo hace varias semanas bajo pánico ante la supuesta presencia de arsénico en pruebas de agua. A los días, el mismo Alcalde Eric Adams, concluyó que “se se trató de un error de laboratorio y nunca hubo contaminación”.

Días previos a esta incidencia, se habían acumulado una serie de quejas por parte de los residentes de algunas torres, por la extraña apariencia del agua.

La concejal exigió que NYCHA amplíe sus pruebas de agua en su distrito y simplifique su proceso de reparación de acuerdo con la orientación de su monitor federal. También se centró en el alcalde Eric Adams, instándolo a presentar un plan de vivienda integral que incluya la preservación y reparación de las viviendas de NYCHA.

El Diario intentó tener reacciones de las oficina de NYCHA luego de esta inspección, pero al cierre de esta edición no recibió respuestas.