Familias víctimas de 9/11 podrán demandar a Arabia Saudita por complicidad terrorista: juez federal en Nueva York
Por primera vez un tribunal federal abre la puerta al pedido de las familias víctimas de 9/11 contra Arabia Saudita, alegando que apoyaron a los terroristas

El ataque dejó miles de muertes inmediatas y expuso a muchos a contaminación y afecciones emocionales. Crédito: Richard Drew/File | AP
Casi 24 años después de los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001, un juez federal de Nueva York dictaminó ayer que el gobierno de Arabia Saudita puede enfrentar una demanda civil alegando que ese reino patrocinó, ayudó y apoyó a los secuestradores de Al Qaeda responsables del mayor ataque terrorista en la historia de EE.UU.
El juez federal de distrito George Daniels denegó la solicitud de Arabia Saudita de desestimar la demanda. Las familias de las víctimas del 11-S calificaron la decisión como “la medida más importante hasta la fecha” en dos décadas de litigio.
El fallo marca la primera vez que un tribunal federal abre explícitamente la puerta para probar el caso de las familias contra Arabia Saudita, que alegan que funcionarios o agentes saudíes ayudaron a los secuestradores del 11 de septiembre y deberían ser considerados responsables.
Los abogados que representan a Arabia Saudita intentaron desestimar las demandas de las familias y los patrimonios presentadas inicialmente en 2003, argumentando que, como estado soberano, ese reino goza de inmunidad ante litigios civiles en los tribunales estadounidenses, indicó ABC News.
Sin embargo, el juez Daniels afirmó que las familias aportaron “pruebas razonables” de que dos ciudadanos saudíes, Omar al-Bayoumi y Fahad al-Thumairy, fueron enviados por su gobierno a Estados Unidos para ayudar a los secuestradores.
“KSA [Reino de Arabia Saudita] no presentó pruebas suficientes de lo contrario”, declaró Daniels. “Aunque KSA intenta ofrecer explicaciones o contexto aparentemente inocentes, estas son contradictorias o no lo suficientemente sólidas como para refutar la inferencia de que KSA empleó a Bayoumi y Thumairy para ayudar a los secuestradores”.
Según la opinión del juez, existen pruebas de que el Reino de Arabia Saudita envió a Bayoumi a San Diego en 1994. El motivo oficial fue cursar estudios. Los demandantes alegaron que fue cooptado por la inteligencia saudí, lo cual Bayoumi negó.
Los saudíes asignaron a Thumairy como imán de una mezquita de Los Ángeles en 1998. Una de sus cuentas bancarias recibió importantes fondos de un alto cargo del gabinete saudí, escribió el juez en su fallo. Thumairy afirmó que el dinero era para gastos de la mezquita.
Cuando Al Qaeda envió a dos de los secuestradores -Nawaf al-Hazmi y Khalid al-Mihdhar- a Los Ángeles en enero de 2000, los llevaron a la mezquita y les presentaron a Thumairy, quien salió de Estados Unidos cinco semanas antes de los atentados.
Aproximadamente un mes después de conocer a Thumairy, los dos secuestradores conocieron a Bayoumi, quien les ayudó a encontrar un apartamento en San Diego. En un bloc de notas confiscado a Bayoumi, las autoridades afirmaron haber visto un boceto manuscrito de un avión junto con algunos números, cálculos y notas.
Los demandantes alegaron que el gobierno saudí contrató a Thumairy y Bayoumi para llevar a cabo actividades encubiertas en Estados Unidos, dando apoyo material y asistencia a los secuestradores.
Los saudíes han negado estas acusaciones. “Casi un cuarto de siglo después de la pérdida de nuestros seres queridos, el fallo del juez Daniels nos brinda la oportunidad de buscar finalmente la rendición de cuentas, la justicia y un cierre en su memoria”, declaró Brett Eagleson, presidente de 9/11 Justice, una coalición de familias afectadas por el 11-S.
24 años de dolor
A casi 24 años del mayor ataque terrorista en la historia de EE.UU., los restos de tres nuevas víctimas fueron recientemente identificados, pero aún hay 1,100 personas que se presumen murieron allí, pero de cuyos cuerpos no se ha ubicado oficialmente ningún resto.
Estas tres últimas identificaciones fueron las primeras desde 2024. Las nuevas coincidencias de ADN elevan el número de víctimas identificadas a 1,653, según las autoridades. Pero 1,100 víctimas -el 40% de las fallecidos- aún no han sido identificados, destacó Daily News.
Desde el 11 de septiembre de 2001 miles de víctimas han sido progresivamente identificadas por la Oficina Forense de la Ciudad (OCME) utilizando diversos métodos. De tanto en tanto se agregan nuevas confirmaciones, pero la lista de casos pendientes sigue larga, prolongando el dolor y la angustia de las familiares.
Casi 3 mil personas murieron en los atentados de ese día en Nueva York, Washington y Pensilvania, en el peor ataque terrorista en la historia de Estados Unidos. Sólo 60% de las víctimas fatales de ese día han sido identificadas. Varios más han perecido o reportado enfermedades en años posteriores, a consecuencia de los hechos, pues el colapso del World Trade Center (WTC) envió una nube de polvo espeso sobre el Bajo Manhattan y hubo incendios durante semanas. Miles de trabajadores de la construcción, oficiales de policía, bomberos, voluntarios y otros pasaron tiempo trabajando en el hollín, a menudo sin la protección respiratoria adecuada. Previamente, en febrero de 1993 ya había habido un ataque mortal en el World Trade Center.
Desde 2001 el trabajo ha sido arduo, pero los resultados han sido lentos. La OCME todavía está intentando identificar restos humanos entre los escombros y logrando avances. “Ésta no es sólo la investigación forense más grande en la historia de Estados Unidos, sino también la más difícil”, comentó el año pasado al New York Post Mark Desire, subdirector de la OCME.
También ha habido hallazgos paralelos, como el caso de Patricia Kathleen McGlone, una adolescente desaparecida en 1970 y hallada muerta en 2003 en Midtown Manhattan y que sólo fue identificada en 2024 cuando un árbol genealógico condujo a una coincidencia con un familiar suyo que murió el 11 de septiembre de 2001.