Trump asegura que EE.UU. “necesita” Groenlandia para la seguridad del Ártico
Groenlandia es un territorio autónomo de Dinamarca, un viejo aliado de EE.UU. que ha rechazado en varias oportunidades las propuestas de Donald Trump
Las tierras raras de Groenlandia ha atraído el interés de EE.UU. y otras potencias occidentales en su intento de aliviar el dominio de China en el mercado de los minerales críticos. Crédito: Alex Brandon | AP
La ubicación de Groenlandia sobre el Círculo Polar Artico convierte a la isla más grande del mundo en una pieza fundamental de la estrategia de seguridad.
Las crecientes tensiones internacionales, el calentamiento global y el cambio de la economía mundial han puesto a Groenlandia en el cetro del debate sobre el comercio y la seguridad global, y el presidente Donald Trump, quiere asegurarse de que Estados Unidos controle la isla rica en minerales que protege los accesos del Ártico y del Atlántico Norte a América del Norte.
Groenlandia es un territorio autónomo de Dinamarca, un viejo aliado de Estados Unidos que ha rechazado en varias oportunidades las propuestas del mandatario republicano. El mismo gobierno de Groenlandia también se opone a otros planes estadounidenses sobre la isla, asegurando que el pueblo groenlandés decidirá su propio futuro.
La isla, el 80% de la cual, está por encima del círculo polar ártico, es hogar de al menos 56,000 personas, en su mayoría ignoradas por el resto del planeta.
¿Por qué Groenlandia es estratégicamente importante para la seguridad del Ártico?
Ubicación Clave
Groenlandia está al frente de la costa noreste de Canadá, con más de dos tercios de su territorio dentro del círculo polar ártico. Esto la ha convertido en un punto crucial para la defensa de América del Norte desde la Segunda Guerra Mundial, cuando EE.UU. ocupó Groenlandia para asegurar que no cayera en manos de la Alemania nazi y para proteger rutas marítimas cruciales en el Atlántico Norte.
Luego de la Guerra Fría, el Ártico fue en gran medida una zona de cooperación internacional. No obstante, el cambio climático está reduciendo el hielo ártico, lo que promete crear un paso del noroeste para el comercio internacional y reavivar la competencia con Rusia, China y otros países por el acceso a los recursos minerales de la región.
Amenazas a la seguridad
En 2018, China se declaró un “estado casi ártico” en un esfuerzo por ganar más influencia en la región. China también anunció planes para construir una “Ruta de la Seda Polar” como parte de su Iniciativa de la Franja y la Ruta, que ha creado relaciones económicas con países de todo el mundo.
El entonces secretario de Estado, Mike Pompeo, rechazó la medida de China y expresó lo siguiente: “¿Queremos que el océano Ártico se transforme en un nuevo Mar de China Meridional, plagado de militarización y reclamos territoriales en competencia?“
Por su parte, Rusia ha buscado afirmar su influencia en amplias zonas del Ártico compitiendo con Estados Unidos, Canadá, Dinamarca y Noruega. Moscú también ha buscado reforzar su presencia militar en la región polar, sede de su flota del norte y lugar donde la Unión Soviética hizo pruebas nucleares. Oficiales militares de Rusia han declarado que el sitio está preparado para reanudar las pruebas, de ser necesario.
En los últimos años, el ejército ruso ha estado restaurando su vieja infraestructura soviética en el Ártico y construyendo nuevas instalaciones. Desde 2014, abrió varias bases militares en el Ártico y ha trabajado en la reconstrucción de aeródromos, informó AP News.
La preocupación de los líderes europeos se acentuó después de la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Rusia en 2022. El año pasado, el presidente Vladímir Putin apuntó que su país está preocupada por las actividades de la OTAN en el Ártico y que responderá reforzando la capacidad de sus fuerzas armadas allí.
“Rusia nunca ha amenazado a nadie en el Ártico, pero seguiremos de cerca los acontecimientos y prepararemos una respuesta adecuada aumentando nuestra capacidad militar y modernizando la infraestructura militar”, expreso Putin en marzo del año pasado en un foro de políticas en el puerto ártico de Murmansk.
Sin embargo, dijo que Moscú estaba dejando la puerta abierta a una cooperación internacional más grande en la región.
Militares estadounidenses en Groenlandia
El Departamento de Defensa de Estados Unidos opera la remota Base Espacial Pituffik en el noroeste de Groenlandia, que fue construida luego de que EE.UU. y Dinamarca firmaran el Tratado de Defensa de Groenlandia en 1951. Respalda operaciones de alerta de misiles, defensa contra misiles y vigilancia espacial para Estados Unidos y la OTAN.
La isla también custodia parte de lo que conoce como la Brecha GIUK (Groenlandia, Islandia, Reino Unido), donde la OTAN monitorea los movimientos navales rusos en el Atlántico Norte.
Fuerzas danesas en Groenlandia
Dinamarca está tomando medidas para reforzar su presencia militar alrededor a Groenlandia y en el Atlántico Norte en general. En 2025, el gobierno anunció un acuerdo de aproximadamente $2,300 millones de dólares con partes, entre ellas los gobiernos de Groenlandia y las Islas Feroe, otro territorio autónomo de Dinamarca, para “mejorar las capacidades de vigilancia y mantener la soberanía en la región”.
El plan incluye tres nuevos buques de guerra en el Ártico, dos drones de vigilancia de largo alcance adicionales y capacidad satelital.
El Comando Ártico Conjunto de Dinamarca tiene su sede en Nuuk, la capital de Groenlandia, encargándose de la vigilancia, la afirmación de la soberanía y la defensa militar de Groenlandia y las Islas Feroe, de acuerdo con su página web. Cuenta con estaciones satelitales más pequeñas en toda la isla.
La Patrulla de Trineos Tirados por Perros Sirius, una unidad naval danesa de élite que hace reconocimientos de largo alcance y defiende la soberanía de Dinamarca en la naturaleza del Ártico, también está estacionada en Groenlandia.
Fuente de minerales de tierras raras
La isla más grande del mundo es una rica fuente de los llamados minerales de tierras raras, que son un componente clave de los teléfonos móviles, computadoras, baterías y otros mecanismos de alta tecnología que se espera que impulsen la economía mundial en las próximas décadas.
Lo mencionado antes ha atraído el interés de Estados Unidos y otras potencias occidentales en su intento de aliviar el dominio de China en el mercado de los minerales críticos.
El desarrollo de los recursos minerales de Groenlandia es un desafío debido al intenso clima de la isla, mientras los estrictos controles ambientales han demostrado ser un obstáculo adicional para los potenciales inversores.
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