Trump y el petróleo venezolano: ¿un paso hacia un nuevo orden energético?
Las acciones de compañías energéticas estadounidenses suben tras anuncio de sanciones
La industria petrolera en Venezuela ha sido duramente afectada por más de 25 años de régimen bolivariano. Crédito: AP
Luego del anuncio del presidente Donald Tump sobre que la recuperación del sector petrolero venezolano, las acciones de las empresas energéticas estadounidenses se dispararon este lunes, anticipando un giro en la dinámica energética global que plantea interrogantes sobre el futuro de los mercados internacionales y la geopolítica. En su anuncio, Trump confirmó que permitirá a las empresas revitalizar esta industria, estratégica para la economía mundial.
Si bien es poco probable que esta medida genere un impacto inmediato en los precios del crudo dado el exceso actual en el mercado, es posible que influya en los mercados energéticos y en el panorama geopolítico, ya que Venezuela cuenta con las mayores reservas de petróleo del mundo, luego de una serie de descubrimientos de yacimientos masivos frente a las costas de Guyana.
De hecho, la industria petrolera venezolana está controlada en gran medida por las estadounidenses ExxonMobil y Chevron, por lo que su intervención en esta nueva etapa política de dicho país sudamericano podría “reconfigurar el equilibrio de poder en los mercados energéticos internacionales”, de acuerdo con analistas de JP Morgan.
“El total combinado podría posicionar a EE.UU. como uno de los principales poseedores de reservas mundiales de petróleo, representando potencialmente alrededor del 30% del total mundial si estas cifras se consolidan bajo la influencia estadounidense”, señalaron los analistas. “Esto marcaría un cambio notable en la dinámica energética mundial”.
Una tarea costosa y complicada
Para poder aprovechar al máximo este jugoso negocio se necesita una inversión multimillonaria y mucho tiempo para la reconstrucción de la infraestructura, duramente golpeada por más de 25 años de abandono, sanciones internacionales y corrupción, que se extendió durante el gobierno de la izquierda bolivariana.
Sin embargo, los expertos confirman que reactivar esta industria será un negocio perfectamente rentable y podría duplicar o triplicar su producción actual de aproximadamente 1.1 millones de barriles diarios, hasta recuperar sus niveles históricos de producción, de manera muy rápida.
“Con un mayor acceso e influencia sobre una parte sustancial de las reservas mundiales, EE.UU. podría ejercer un mayor control sobre las tendencias del mercado petrolero, contribuyendo a estabilizar los precios y mantenerlos dentro de rangos históricamente bajos”, detalló el reporte de JP Morgan. “Este mayor apalancamiento no solo mejoraría la seguridad energética de EE.UU., sino que también podría reconfigurar el equilibrio entre los mercados energéticos internacionales”.
Otros expertos señalan que el camino será más complejo: “Si bien las grandes petroleras estadounidenses entrarán en Venezuela con miles de millones de dólares en la reparación de la infraestructura, creemos que los riesgos políticos y de otro tipo, junto con los precios bajos del petróleo, podrían prolongar el proceso”, escribió Neal Dingmann, de William Blair. Y agregó que el cambio requerirá mucho tiempo y millones de dólares en infraestructura.
Los precios del crudo en EE.UU. han bajado 20% en comparación con 2024. El precio del barril de crudo estadounidense WTI no ha superado los $70 dólares desde junio y está debajo de los $ 80 dólares por barril desde el verano de 2024. En 2008 antes de la crisis inmobiliaria, el barril de petróleo costaba más de $130 dólares.
Además, hay varios factores que podrían afectar la producción de petróleo venezolano: desde el tiempo que tome la transición gubernamental y la rapidez y disposición de las petroleras multinacionales a reingresar al país, escribió John Freeman de Raymond James.
Si bien, el tipo de petróleo que se produce en Venezuela es pesado por ende más complejo para refinar, se utiliza para producir diésel, asfalto y otros combustibles para maquinaria pesada. Debido a las sanciones petroleras que pesan sobre Venezuela y Rusia, el diésel escasea en todo el mundo y Estados Unidos no puede producirlo fácilmente debido a que su petróleo es más ligero.
Por lo tanto, a las refinerías les encantaría tener más acceso al crudo venezolano, ya que les ayudaría a operar con mayor eficiencia este tipo de refinados y suele ser un poco más económico.
Aumentar la producción venezolana también podría aumentar la presión sobre Rusia porque Europa y el resto del mundo podrían obtener más diésel y petróleo pesado desde Venezuela y dejar de comprar a Rusia.
El optimismo por la intervención estadounidense en Venezuela
Al inicio de la sesión en las bolsas este lunes, las acciones del sector energético subieron ampliamente, en particular las de las empresas con grandes operaciones de refinería como Valero, Marathon Petroleum y Phillips 66, que reportaron alzas entre 5 y 6%.
Pero también las empresas dedicadas a la perforación y el mantenimiento de yacimientos como SLB y Halliburton, con alzas de 7 y hasta 8%, mientras que las principales compañías de exploración petrolera, incluidas ExxonMobil, Chevron y ConocoPhillips, subieron entre 2 y 4%.
Patrick De Haan, principal analista de petróleo en el rastreador de precios de gasolina GasBuddy, indicó que “si bien muchos informes señalan que la infraestructura petrolera de Venezuela no fue dañada por las acciones militares del fin de semana, si arrastra un deterioro de muchos años y tomará tiempo reconstruirla”, dijo.
Para inyectar dinero en esta tarea, las petroleras estadounidenses exigen la operación de un régimen estable y el panorama político sigue incierto, luego que Donald Trump minimizó la fuerza de la líder opositora María Corina Machado para establecer un gobierno democrático y la vicepresidenta del régimen de Maduro, Delcy Rodríguez tomó posesión como interina este lunes y en su toma de posesión exigió que Maduro fuera liberado y restaurado en el poder.
En 2007, el entonces presidente Hugo Chávez nacionalizó gran parte de la industria petrolera y obligó a grandes empresas como ExxonMobil y ConocoPhillips a retirarse.
“Si EE.UU. tiene éxito en gobernar el país durante las próximas 24 horas, habrá mucho optimismo de que las compañías energéticas podrían revitalizar la industria petrolera venezolana con bastante rapidez”, dijo Phil Flynn, analista senior de mercado en Price Futures Group. “Si Venezuela logra convertirse en una potencia productora de petróleo, podría consolidar precios más bajos en el largo plazo” y poner más presión sobre Rusia. Actualmente existe un excedente de petróleo en el mercado mundial.
El tesoro del petróleo venezolano
El precio del crudo estadounidense bajó 23 centavos la madrugada del lunes, hasta los $57.09 dólares por barril. El crudo Brent bajó 18 centavos, hasta los $60.57 dólares por barril.
De acuerdo con los reportes recientes, Venezuela tiene reservas probadas por alrededor de 303,000 millones de barriles, según la Administración de Información Energética de Estados Unidos. Esto representa aproximadamente el 17% de todas las reservas mundiales de petróleo.
Sin embargo, el país produce menos del 1% del suministro mundial de crudo. La corrupción, la mala gestión y las sanciones económicas de Estados Unidos mermaron constantemente la producción, desde 3.5 millones de barriles diarios extraídos en 1999.
“La estimación para que Venezuela pase de 1 millón a 4 millones de barriles, se necesitará alrededor de una década y unos $100,000 millones de dólares de inversión”, dijo Francisco Monaldi, director del programa de energía latinoamericana en la Universidad Rice.
Chevron es la única empresa con operaciones significativas en Venezuela, con una producción cercana a los 250,000 barriles diarios y una larga presencia en ese país, que se remonta a la década de 1920 y actualmente opera en asociación con la empresa estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA).
“El problema no es sólo que la infraestructura esté en mal estado, sino cómo lograr que las empresas extranjeras empiecen a invertir dinero antes de que tengan una perspectiva clara sobre la estabilidad política, la situación de los contratos y similares”, dijo Monaldi.
Panorama jurídico complicado
Finalmente, Matthew Waxman, profesor de derecho de la Universidad de Columbia, advirtió que tomar el control de los recursos de Venezuela implica problemas legales adicionales:
“Por ejemplo, un gran problema será quién es realmente el dueño del petróleo de Venezuela”, indicó Waxman. “Una potencia militar ocupante no puede enriquecerse apropiándose de los recursos de otro estado, pero la administración Trump probablemente alegará que el gobierno venezolano nunca los poseyó legítimamente”.
Pero Waxman señaló que “hemos visto a la administración hablar muy despectivamente sobre el derecho internacional cuando se trata de Venezuela”.
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