Organizaciones piden cerrar centro detención en El Paso tras muerte de tres inmigrantes
Organizaciones denuncian que Camp East Montana, en Fort Bliss, opera con abusos, negligencia médica y falta de control tras la muerte de tres migrantes
En esta foto del lunes 21 de enero de 2019, una bandera estadounidense ondea en una barrera fronteriza en El Paso, Texas. Crédito: Eric Gay | AP
Una coalición de organizaciones defensoras de los derechos de los inmigrantes, grupos legales y entidades religiosas de Texas y Nuevo México exigió este lunes el cierre inmediato del centro de detención Camp East Montana, ubicado en Fort Bliss, en El Paso, tras la muerte de tres inmigrantes bajo custodia de ICE en ese centro en lo que va de año.
Las organizaciones condenaron el fallecimiento de Víctor Manuel Díaz, ocurrido mientras se encontraba detenido en esa instalación, y advirtieron que su muerte representa “un patrón mortal de abuso, negligencia e impunidad” que, según denunciaron, ha marcado el funcionamiento del centro desde que comenzó a operar.
De acuerdo con el comunicado conjunto, la muerte de Díaz es la tercera vinculada a Camp East Montana, lo que, a juicio de la coalición, evidencia fallas estructurales graves en el manejo de la detención migratoria.
El caso se conoce en medio de una creciente indignación nacional tras reportes periodísticos que confirmaron que Geraldo Lunas Campos, un migrante cubano de 55 años detenido en el mismo centro, murió por asfixia luego de que presuntamente guardias lo inmovilizaran presionando su cuello.
Las organizaciones denunciaron además que autoridades federales estarían amenazando con deportar a testigos clave del hecho, lo que ha generado serias preocupaciones sobre posibles intentos de ocultar responsabilidades.
Camp East Montana
Camp East Montana comenzó a operar en agosto de 2025 pese —según las organizaciones— a advertencias explícitas de miembros del Congreso y defensores de derechos humanos que alertaron que el centro podría provocar daños graves y pérdida de vidas.
El complejo fue construido en terrenos que históricamente sirvieron para la detención de personas de ascendencia japonesa durante la Segunda Guerra Mundial y actualmente alberga a más de 2,700 inmigrantes, lo que lo convierte en el centro de detención migratoria más grande del país.
Ante este escenario, la coalición pidió a la administración del presidente Donald Trump revertir de inmediato el uso de la instalación y exigió al Congreso iniciar una investigación independiente sobre las condiciones en todos los centros de detención migratoria.
“Camp East Montana fue construido para hacer desaparecer a las personas, despojarlas de sus derechos y almacenar seres humanos fuera de la vista pública”, afirmó Marisa Limón Garza, directora ejecutiva del Las Americas Immigrant Advocacy Center. “Esta es la tercera muerte en este lugar y cada una demuestra el costo letal de usar la detención como respuesta principal a la migración”.
Desde Estrella del Paso, su directora ejecutiva Melissa M. López calificó las muertes como prevenibles y aseguró que reflejan condiciones “peligrosas e inhumanas”.
Recordó además el historial de Fort Bliss como escenario de violaciones a derechos humanos y sostuvo que la administración federal “no puede seguir actuando con impunidad mientras las personas sufren y mueren tras rejas”.
Fernando García, director de Border Network for Human Rights, señaló que las muertes de Víctor Manuel Díaz, Geraldo Lunas Campos y Francisco Gaspar Cristóbal Andrés no son hechos aislados, sino el resultado previsible de un sistema que “trata a los seres humanos como desechables”.
Rendir cuentas
En la misma línea, Rochelle M. Garza, presidenta del Texas Civil Rights Project, afirmó que el gobierno federal debe rendir cuentas por prácticas de detención “irresponsables” que, según dijo, han terminado en tragedia.
La ACLU de Texas también denunció condiciones extremas dentro del centro.
La abogada Savannah Kumar aseguró que personas detenidas relataron golpizas, negación de atención médica, áreas inundadas con excremento y alimentos en mal estado que provocaron enfermedades.
“Seguimos exigiendo con urgencia que ICE y el Departamento de Defensa pongan fin a esta crueldad antes de que se pierdan más vidas”, afirmó.
Otras organizaciones, como Contigo Immigrant Justice, el New Mexico Immigrant Law Center y el Texas Immigration Law Council, coincidieron en que Camp East Montana no garantiza seguridad, debido proceso ni dignidad humana, y reiteraron el llamado a su cierre inmediato.
La coalición recordó que en diciembre de 2025 varias de estas organizaciones ya habían exigido el fin de la detención migratoria en Fort Bliss, citando un patrón documentado de abusos que incluye violencia física y sexual, negligencia médica, hambre crónica, deportaciones forzadas y falta de acceso a representación legal.
“Cada día que este centro permanece abierto, miles de personas corren el riesgo de perder la vida”, advirtieron las organizaciones.
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