Estas son las mejores ciudades de EE.UU. para ver el Super Bowl XL
Un estudio comparó 100 ciudades por bares, cultura futbolera, comida y conectividad para revelar dónde se vive mejor el evento deportivo más visto
EE.UU. ya se prepara para vivir la máxima fiesta deportiva del año. Crédito: Shutterstock
Cada febrero, más de 100 millones de estadounidenses se reúnen frente a televisores gigantes, proyectores caseros y pantallas de bares para seguir el Super Bowl, el evento deportivo más visto del país. Sin embargo, no todas las ciudades ofrecen la misma experiencia.
Mientras algunas se convierten en verdaderos santuarios del fútbol americano, con bares abarrotados, cerveza accesible y fanáticos que viven el deporte todo el año, otras apenas logran recrear la emoción de una final de la NFL.
Un nuevo estudio que analizó 100 grandes ciudades de EE.UU. determinó cuáles son los mejores lugares para disfrutar el Super Bowl, teniendo en cuenta no solo la pasión por el deporte, sino también la infraestructura social, la disponibilidad de comida y la calidad de las conexiones a internet. El resultado ofrece una radiografía sorprendente sobre cómo se vive el día del juego más importante del calendario deportivo.
El análisis, realizado por Cloudwards, se basó en 4 grandes categorías que definen la experiencia moderna del Super Bowl:
* Cultura futbolera (30%): presencia de equipos NFL, historia como sede del Super Bowl y nivel de interés local medido por búsquedas en Google.
* Experiencia social (35%): cantidad de sports bars por habitante, disponibilidad de alcohol y precios promedio de la cerveza.
* Comida y conveniencia (25%): densidad de pizzerías, locales de alitas y acceso a servicios de delivery.
* Preparación digital (10%): velocidad promedio de internet para garantizar una transmisión fluida.
Las métricas fueron normalizadas por población para evitar que las ciudades más grandes dominaran el ranking solo por escala, y se aplicaron topes estadísticos para evitar distorsiones por casos extremos.

El sur domina la lista
5 de las 10 primeras ciudades se ubican en el sur o suroeste del país, lo que confirma una fuerte relación entre esa región y la cultura del fútbol americano. Atlanta, Glendale (Arizona) y Nueva Orleans lideran el podio, mientras Tampa, North Las Vegas y Arlington (Texas) también figuran entre las mejores.
En contraste, el noreste muestra resultados mixtos: si bien ciudades como Jersey City y Newark lideran en cantidad de bares y espacios sociales, solo Pittsburgh logra entrar al top 10 general.
Atlanta, la capital no oficial del Super Bowl
Atlanta se consagra como la mejor ciudad de EE.UU. para ver el Super Bowl gracias a un equilibrio casi perfecto entre pasión deportiva, vida social y oferta gastronómica. La ciudad ocupa el segundo lugar en cultura futbolera, impulsada por la presencia de los Falcons y por haber sido sede reciente del Super Bowl, además de ubicarse sexta en experiencia social.
Pese a tener uno de los peores puntajes en velocidad de internet (puesto 99), Atlanta compensa con una escena de bares deportivos vibrante y una infraestructura pensada para el consumo colectivo del deporte. Aquí, el Super Bowl no se vive en soledad: se celebra en comunidad.
Glendale y Nueva Orleans: tradición y fiesta
En segundo lugar aparece Glendale, Arizona, ciudad que alberga el State Farm Stadium, uno de los escenarios favoritos de la NFL para partidos finales. Su fortaleza radica en su consistencia: no lidera ninguna categoría, pero se mantiene entre los primeros 25 puestos en casi todas.
Nueva Orleans, por su parte, convierte cada Super Bowl en una extensión de su famoso carnaval urbano. Con uno de los mayores niveles de bares por habitante y una fuerte identidad ligada al fútbol gracias a los Saints, la ciudad logra transformar el evento deportivo en una verdadera celebración cultural.
Pittsburgh y Tampa: identidad deportiva sólida
Pittsburgh ocupa el cuarto lugar y se destaca como una de las ciudades más auténticamente futboleras del país. La herencia de los Steelers se siente en cada barrio, y su tercer puesto en experiencia social confirma que aquí el Super Bowl se vive intensamente en bares de esquina y pubs históricos.
Tampa, quinta en la lista, se beneficia del éxito reciente de los Buccaneers y de haber sido sede del Super Bowl en 2021. Su combinación de cultura deportiva y buenas opciones gastronómicas la convierten en una apuesta segura para los fanáticos.
El factor sorpresa: ciudades sin equipo NFL
Uno de los datos más llamativos del ranking es que no todas las mejores ciudades cuentan con un equipo de la NFL. Orlando, por ejemplo, aparece entre las 15 mejores gracias a su impresionante oferta gastronómica y su infraestructura de entretenimiento, a pesar de no tener franquicia propia.
Jersey City y Newark, muy cerca de Nueva York, lideran el país en experiencia social, con una altísima concentración de bares deportivos, aunque su falta de identidad futbolera propia las relega en el ranking general.
¿Y Nueva York?
La Gran Manzana, pese a ser uno de los centros urbanos más importantes del país, no logra destacarse en el top 10. La densidad poblacional, los altos precios y la dispersión de bares deportivos influyen en su desempeño.
Sin embargo, para los neoyorquinos, la cercanía con ciudades como Jersey City y Newark ofrece alternativas inmediatas para vivir el Super Bowl con una intensidad difícil de igualar dentro de Manhattan. Además, Brooklyn, Queens y el Bronx siguen concentrando algunos de los sports bars más icónicos del país.
Un hallazgo clave del estudio es que la velocidad de internet, si bien importante, ha perdido peso como factor diferenciador. Kansas City lidera en conectividad digital pero apenas alcanza el puesto 24 general, mientras Atlanta gana pese a su baja calidad de streaming.
Esto confirma que el Super Bowl sigue siendo, ante todo, una experiencia social más que tecnológica.
Entre los puestos 11 y 25 aparecen ciudades como Denver, Baltimore, Chicago, Las Vegas y Houston, todas con fortalezas específicas. Houston, por ejemplo, lidera en cultura futbolera pero pierde posiciones por su escasa densidad de bares deportivos. Chicago, pese a su tradición con los Bears, sorprende con una baja puntuación en experiencia social per cápita.
Las Vegas sobresale por su acceso a comida y entretenimiento, aunque aún no consolida una identidad futbolera fuerte tras la llegada reciente de los Raiders.
Mucho más que fútbol
Más allá de la NFL, el estudio demuestra que el Super Bowl se ha transformado en un fenómeno urbano y cultural que depende tanto del deporte como del ecosistema que lo rodea: bares, restaurantes, transporte, delivery y espacios públicos.
En una ciudad ideal para ver el Super Bowl, el partido no empieza con el kickoff ni termina con el trofeo: se vive desde horas antes, en cada mesa compartida, en cada ronda de cerveza y en cada alita servida a tiempo.
Y aunque Nueva York no lidere el ranking, su entorno inmediato y su diversidad de propuestas confirman que, en el área metropolitana, siempre hay un lugar perfecto para celebrar el mayor espectáculo deportivo de EE.UU.
Sigue leyendo:
* Cuánto cuesta ir al Super Bowl LX que será en California
* NFL y Bad Bunny cierran colaboración comercial para artículos de colección del Super Bowl 2026
* Trump dice que no asistirá al Super Bowl porque el estadio “está demasiado lejos”