4 ventajas de pedir tus beneficios de jubilación a los 62
Solicitar la jubilación a los 62 puede ofrecer ingresos inmediatos, apoyo familiar y alivio laboral, aunque implique pagos mensuales menores a largo plazo
Aunque esperar hasta los 70 años aumenta el pago mensual, no todos logran o desean esperar tanto tiempo. Crédito: chayanuphol | Shutterstock
Solicitar los beneficios de jubilación del Seguro Social a los 62 años puede parecer una decisión apresurada para algunos, pero para muchas personas representa una alternativa financiera viable cuando las circunstancias personales, laborales o de salud así lo requieren.
Aunque la edad plena de jubilación en Estados Unidos suele ubicarse alrededor de los 67 años y esperar hasta los 70 puede incrementar el monto mensual, existen escenarios en los que adelantar la solicitud ofrece beneficios concretos que van más allá de la cifra final del cheque.
Acceso inmediato a ingresos cuando más se necesitan
Una de las principales ventajas es contar con dinero de forma inmediata. Personas que han perdido su empleo, que enfrentan dificultades para reincorporarse al mercado laboral o que solo encuentran trabajos de medio tiempo pueden utilizar los pagos del Seguro Social como un respaldo para cubrir gastos básicos.
En contextos donde los ingresos ya no alcanzan, recibir este apoyo puede marcar la diferencia entre estabilidad y endeudamiento.
Posibilidad de aprovechar mejor el total de beneficios en la vida
Aunque esperar hasta los 70 años aumenta el pago mensual, no todos logran o desean esperar tanto tiempo.
Para quienes tienen antecedentes familiares de esperanza de vida corta o padecimientos médicos relevantes, comenzar a cobrar a los 62 puede permitirles recibir dinero durante más años efectivos.
Los análisis financieros muestran que, si una persona comienza a los 62 en lugar de los 67, el llamado ‘punto de equilibrio’ –momento en el que quienes esperaron comienzan a recibir más dinero acumulado– se alcanza cerca de los 74 años, específicamente alrededor de 11 años y ocho meses después.
Si la expectativa de vida no supera ampliamente esa edad, adelantar la solicitud puede resultar más conveniente en términos acumulados.
Mayor oportunidad para priorizar la salud física y mental
Diversos estudios laborales indican que una parte significativa de los trabajadores mayores desempeña funciones demandantes.
Un informe del Economic Policy Institute reveló que aproximadamente 50% de las personas entre 50 y 70 años trabaja en empleos físicamente exigentes (50.3%) o de alta presión emocional (46.1%).
En estos casos, jubilarse antes puede convertirse en una estrategia para reducir el desgaste físico y psicológico.
Sin embargo, es importante considerar que el acceso a Medicare inicia hasta los 65 años, por lo que quienes se jubilan a los 62 deben contemplar otra fuente de cobertura médica durante ese periodo.
Permite que el cónyuge active beneficios conyugales
Otro punto poco mencionado es el impacto familiar. El cónyuge no puede solicitar beneficios conyugales del Seguro Social hasta que la persona titular haya iniciado el cobro.
Al presentar la solicitud a los 62, se abre la puerta para que la pareja también pueda acceder a ese ingreso, lo que puede fortalecer la economía del hogar en conjunto.
La decisión de cuándo jubilarse no tiene una fórmula universal. Depende del estado de salud, la situación laboral, los ahorros disponibles y las necesidades familiares.
Adelantar la solicitud implica recibir un monto mensual menor, pero en determinadas circunstancias puede brindar estabilidad, alivio y flexibilidad financiera en etapas clave de la vida.
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