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#TeamBoricua, organizaciones de la diáspora impulsan campaña en apoyo a Bad Bunny en el Super Bowl

En seis ciudades de EE.UU. y en Santurce, Power4PuertoRico usará como base la histórica presentación para traer a la mesa los asuntos que afectan al territorio

Organizaciones puertorriqueñas en la diásporan celebran el Benito Bowl

Parte del kit creado por la coalición "Power4PuertoRico" para celebrar la presentación de Bad Bunny en el Super Bowl. Crédito: Power4PuertoRico | Cortesía

NUEVA YORK – Partiendo de la premisa de que la decisión del reguetonero boricua Bad Bunny de cantar completamente en español en el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl es un acto de reafirmación cultural y “autodeterminación”, miembros de la coalición de puertorriqueños en la diáspora “Power4PuertoRico” se han propuesto ampliar ese mensaje a través de la campaña “TeamBoricua”.

El esfuerzo en apoyo a la presentación del artista urbano en el espectáculo de la NFL (Liga Nacional de Fútbol Americano) y “su firme defensa de la identidad, la cultura y la soberanía puertorriqueñas” incluye eventos como “watch parties” (fiestas de observación) en Nueva York, Cleveland, Ohio; Houston, Texas; Los Ángeles, California; Tampa, Florida, Chicago, Illinois, y Santurce (Puerto Rico), mañana, sábado, y el domingo, día del Súper Tazón.

En el caso de la ciudad de Nueva York, en el restaurante Barrio BX, en El Bronx, se realizará un encuentro el domingo para congregar a la comunidad.

Yo creo que es un momento de inspiración y coraje para contar nuestras historias en nuestro propio idioma y en nuestros propios términos y presenciar el poder de eso”, dijo a El Diario Cristina Rodríguez-Greenberg, líder digital de la campaña.

La campaña de la coalición incluye un kit gratuito e imprimible para el día del partido, que está disponible en inglés y español en la página web de Power4PuertoRico. El material incluye cartones del juego bingo y una receta de alitas de pollo con guayaba de la chef Frances Román, dueña del negocio “Cocotazo” en La Marqueta, en East Harlem o El Barrio.

El kit que promueve la organización Power4PuertoRico con motivo del “Benito Bowl” incluye una receta de alitas con salsa de guayaba.

El kit fue diseñado con códigos e ilustraciones que identifican a los puertorriqueños dentro y fuera de la isla, y que Bad Bunny representa a través de su música.

Con la iniciativa, los organizadores buscan transformar el orgullo boricua en alianzas que se traduzcan en “poder político real”.

“Así que, desde el principio, nosotros queríamos que fuera una campaña de resistencia alegre, porque nosotros entendemos sus líricas y queremos expandir nuestro alcance”, resaltó Rodríguez en la entrevista con este medio.

La activista apostó a que el evento servirá como base para discutir a fondo los temas y asuntos que afectan a Puerto Rico bajo la condición colonial o como territorio de Estados Unidos por casi 130 años.

“Es una invitación para disfrutar de la música, pero también reconocer que cada momento de visibilidad y que cada momento que esté en el escenario durante esos 15 minutos es una oportunidad para hablar de la legitimidad y la historia de la soberanía. Nosotros estamos esperando que cuando la gente juegue el ‘Benito Bingo Card’ y miren la pantalla, la gente se dé cuenta de lo que está, que noten los símbolos, las historias, los mensajes, que se van a ver en el escenario, y ojalá, esto los lleve a una conversación más profunda sobre colonialismo, sobrevivencia cultural y soberanía, y sobre el futuro que los puertorriqueños están desarrollando para ellos”, argumentó la creadora.

Para Erica González, directora de Power4PuertoRico, Bad Bunny es el mejor ejemplo de lo que significan conceptos como “autodeterminación” y “liberación”, lo que, según afirmó, le hace falta al archipiélago.

El es un ejemplo vivo o personificación de autodeterminación y liberación, porque, en lugar de dejar que la industria lo determine a él como artista, él está diciendo por él mismo: ‘Yo voy a cantar en español’, ‘voy a tener bailarines que muestren inclusión’, ‘yo no voy a hacer el crossover’, etc. El se está definiendo, entonces es como un ejemplo para el pueblo”, recalcó la portavoz.

“El es como un testamento vivo de posibilidades, autodeterminación y liberación”, añadió.

Bad Bunny rescata la historia de boricuas en NYC

González consideró que, con su postura, el trapero reivindica y rescata también la historia de los miles de boricuas que fueron atacados o discriminados por hablar español en ciudades como Nueva York a mediados del siglo pasado.

“Aquí hubo un tiempo, que fue la experiencia de mi padre, en que le gritaban (a puertorriqueños) en la calle que no hablaran español. ‘Don’t speak Spanish!’, en las estaciones del tren, en las escuelas. Era realmente violento algunas veces. Así que yo entiendo que, desde este lado del charco, las personas que han tenido esa experiencia de que les han dicho que no hablen español o que son tratados de manera inferior o menos educada porque hablan español o tienen un acento, yo creo que eso es una gran afirmación para la gente que formó parte de la ‘Gran Migración’ y los que llegaron después que enfrentaron ese nivel de discriminación”, expuso la Nuyorican.

La Gran Migración se refiere al periodo tras la Segunda Guerra Mundial en el que la movilización puertorriqueña aumentó drásticamente en la ciudad.

En 1945, había 13,000 puertorriqueños en la ciudad de Nueva York; en 1946, la cifra superaba los 50,000. Durante la década siguiente, más de 25,000 puertorriqueños llegaron a Estados Unidos continental cada año, alcanzando su punto álgido en 1953, con más de 69,000 inmigrantes. Para 1955, casi 700,000 puertorriqueños habían llegado al país. A mediados de la década de 1960, la cifra superaba el millón”, detalla el informe “Migrando a una nueva tierra” de la Librería del Congreso.

González contó que, para esa época, los boricuas que migraban escapando de la pobreza y en busca de oportunidades económicas no tenían acceso a educación bilingüe.

Cuando mis padres llegaron, no existía la educación bilingüe y tenían que aprender a hablar inglés de la manera en la que pudieran. Organizaciones como Puerto Rico Legal Defense and Education Fund (LatinoJustice PRLDEF), esos mecanismos para proteger la comunidad no existían en esos tiempos. Entonces, la comunidad no tenía esa ‘línea de defensa’. Cuando muchos de los muchachos llegaban para entrar a escuelas públicas, ellos te ponían en educación especial. Eso está bien documentado”, señaló.

En ese sentido, la presentación de Bad Bunny es un reconocimiento a los hispanohablantes de distintas comunidades en EE.UU., incluyendo a los boricuas dentro y fuera de la isla.

Un estudio publicado en octubre de 2024 arrojó que EE.UU. es el segundo país con más hablantes de español, solo precedido por México. El informe “El español: Una lengua viva 2024”, de David Fernández, catedrático de la Universidad de Alcalá, en España, apunta a que en EE.UU. hay más de 57.4 millones de hispanohablantes. El país del norte básicamente superó a Colombia (52.6 millones) como segundo país con más hablantes del idioma.

El reporte “El español en el mundo 2025” del Instituto Cervantes, publicado en octubre del año pasado, reveló que los hablantes de español habían crecido 30 millones en ese año, un 5% más que el anterior para alcanzar los 635, 743 millones de hablantes potenciales.

Otro dato destacado es que la comunidad de hispanohablantes pasó a ser la tercera mayor del mundo, por detrás de los que hablan chino mandarín e hindi.

Puerto Rico es el único territorio de EE.UU. en el que la mayoría de sus habitantes habla español.

Aunque muchos dominan el inglés por ser el segundo idioma oficial impuesto, en la cotidianidad y por motivos culturales, los boricuas hablan en español.

Bad Bunny en el evento más importante de fútbol americano también trae a la discusión las divisiones entre la derecha y la izquierda en EE.UU., particularmente, por sus posturas contra las redadas migratorias y el proceder del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), las que el cantante reafirmó durante su discurso tras ganar esta semana el Grammy por “Mejor Album del Año”.

El recelo de algunos a la participación del Conejo Malo en el Super Bowl se refleja en la convocatoria que hizo la organización estudiantil conservadora “Turning Point USA” para un concierto que encabezará Kid Rock durante el mismo periodo en que el boricua estará ofreciendo el suyo.

Sin embargo, González no anticipó choques entre grupos a favor y en contra de Bad Bunny.

“Hay un aspecto de que queremos asegurarnos, los grupos que estamos involucrados, de juntarnos y celebrar el espectáculo de medio tiempo y apoyar a Bad Bunny tomando también en cuenta que hay un grupo como Turning Point que quiere hacer una protesta con un artista (Kid Rock) que no le llega ni a los tobillos a Bad Bunny. La fuerza que trae Bad Bunny es innegable, imparable, y queremos asegurarnos que la gente esté unida apoyándose unos a los otros y el mensaje de Bad Bunny que tiene que ver con apoyar el español, la identidad puertorriqueña, nuestro derecho a la soberanía y a los inmigrantes”, sostuvo.

Antes de Bad Bunny, otros artistas boricuas fueron atacados en eventos deportivos

La reacción adversa a Bad Bunny por parte de ciertos sectores no es nueva, resaltó González, al hacer alusión a precedentes previos en eventos deportivos nacionales en EE.UU., como la presentación de José Feliciano, en el 1968, en el Tiger Stadium en Detroit.

Feliciano, que es ciego, cantó el himno nacional para dar inicio al quinto partido de la Serie Mundial de la MLB (Grandes Ligas del Béisbol) entre los Detroit Tigers y los St. Louis Cardinals.

En medio del tenso ambiente por la Guerra de Vietnam, muchos tildaron la interpretación del cantante como antiestadounidense y como provocación política.

Un incidente similar se reportó en el 2023 cuando Marc Anthony interpretó “God Bless America” durante el descanso de la séptima entrada del Juego de Estrellas de la MLB, en el Citi Field de Nueva York.

Algunos cuestionaron si el salsero era el artista idóneo para interpretar el tema. El debate incluso generó conversaciones sobre los puertorriqueños y su ciudadanía estadounidense por nacimiento.

Sobre las críticas por parte de simpatizantes del Partido Nuevo Progresista (PNP) en Puerto Rico a la presentación en Santa Clara, California, por las posturas del artista en contra de gobiernos encabezados por miembros de esa colectividad, González planteó que no borran la realidad de que el Conejo Malo es un fenómeno en la isla y a nivel global.

El hecho es que él es un fenómeno en Puerto Rico y a nivel global. Eso no se puede negar. Que haya gente que no le guste el reguetón o el trap o Bad Bunny o su estilo, eso pasa con todos los artistas”,

González, sin embargo, catalogó de obvio el repudio de sectores del PNP, ya que Bad Bunny representa resistencia al statu quo.

“Es un hecho que él fue muy obvio en las elecciones en términos de su punto de vista. El representa una resistencia al statu quo, y hay mucha gente que ve al PNP como el estatu quo. Él es reflejo de las preocupaciones que tienen los puertorriqueños sobre corrupción, y claro la gente que quiere mantenerse en el poder lo ven a él como una amenaza, porque tiene mucha influencia”, puntualizó.

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