Agua de Obispo: la bebida antioxidante para bajar la presión esta Cuaresma
Aprende su receta tradicional, sus beneficios con remolacha y cómo mejora tu salud cardiovascular.
Prepara el Agua de Obispo, una receta tradicional de Cuaresma que mejora la circulación. Crédito: Shutterstock
En plena Cuaresma, hay alimentos que cobran una fuerza especial, como el Agua de Obispo. Esta es una bebida de origen mexicano popular en las comunidades hispanas de EE. UU., especialmente en estados como Texas y California. Conocida también como “Sangre de Cristo” o “Agua de Cuaresma”, es una preparación que, más allá de la tradición, representa un verdadero impulso nutricional gracias a su combinación de ingredientes que aportan antioxidantes, destacando principalmente la remolacha.
Esta bebida de color rojo vibrante tiene como ingrediente estrella a la remolacha (betabel) y se complementa con una variedad de frutas que le aportan aroma y dulzor natural. Es una preparación emblemática de la temporada, servida habitualmente en iglesias y hogares durante los viernes de vigilia.

El poder nutricional de la remolacha

La remolacha es considerada uno de los vegetales más saludables del mundo debido a su alto perfil nutricional. Es rica en nutrientes esenciales, incluyendo vitaminas (complejo B y C), minerales, fibra y proteínas. Además, contiene diversas sustancias bioactivas como las betalaínas, componentes con una potente actividad antioxidante, según revela un estudio de Science Direct.
El jugo de remolacha es especialmente rico en nitratos, un biocompuesto que tiene la capacidad de mejorar el flujo sanguíneo y optimizar las condiciones para reducir la presión arterial, de acuerdo con el National Institutes of Health (NIH) y publicaciones del American Journal of Physiology – Heart and Circulatory Physiology. Este efecto tiene un impacto directo en la disminución del riesgo de enfermedad cardiovascular, mejorando incluso la microcirculación renal.
Sin embargo, debido a los oxalatos presentes en su composición, el consumo excesivo de remolacha podría aumentar el riesgo de cálculos renales en personas predispuestas. Asimismo, para quienes sufren de tensión baja (hipotensión), es importante moderar su consumo debido a sus marcados efectos vasodilatadores.
Ciencia aplicada: el óxido nítrico
El óxido nítrico es clave para la dilatación y relajación de los vasos sanguíneos, lo que ayuda a mejorar la circulación. “Estos nitratos ayudan a mejorar la circulación sanguínea y la presión arterial porque el cuerpo los convierte en óxido nítrico, un gas que relaja y dilata los vasos, favoreciendo que nos llegue más oxígeno a los tejidos”, explica la especialista en aparato digestivo, María Muñoz, a través de sus plataformas digitales.
No existe una receta única, ya que el Agua de Obispo se versiona de acuerdo con los ingredientes locales y las tradiciones familiares de cada región.

Receta de agua de cuaresma (agua de obispo)
Esta bebida combina notas de sabor dulce, cítrico y ese característico toque terroso que aporta la remolacha. Además, la variedad de frutas frescas le brinda una textura inigualable. Esta receta, inspirada en el canal especializado La Cocina de Raque, rinde aproximadamente 10 vasos generosos.
Ingredientes:
- 1 remolacha pequeña.
- 1/2 melón.
- 1 manzana.
- 1 naranja.
- 2 plátanos.
- 1 lechuga romana.
- 4 limones (2 para jugo y 2 para rebanar).
- Endulzante al gusto.
- 6 litros de agua.
- Hielo al gusto.
Paso a paso para elaborar el Agua de Obispo:
La receta comienza desde la selección de los ingredientes. Es fundamental que estos se encuentren en buen estado, sin magulladuras ni golpes. Comience por desinfectar cuidadosamente las frutas y la lechuga; luego, reserve.
Retire la piel de la remolacha, córtela en trozos y agréguela a una licuadora con suficiente agua. Licúe hasta obtener una mezcla homogénea. Cuele el contenido y vierta el líquido en un recipiente grande o vitrolero.
Corte las frutas en trozos de tamaño uniforme, preferiblemente, y agréguelas al agua de remolacha. Incorpore el endulzante de su preferencia y el jugo de los dos limones recién exprimidos. Finalmente, añada la lechuga picada en tiras finas, las rodajas de limón restantes y abundante hielo. Sirva y disfrute.
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