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El impacto real de los sustitutos del azúcar en tu corazón y tu microbiota

Investigaciones recientes vinculan el consumo de edulcorantes con problemas cardíacos, microbiota y memoria

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Crédito: Shutterstock

Los edulcorantes ganaron popularidad por ser supuestos “aliados” para evitar el consumo de azúcar y sus efectos nocivos. Sin embargo, los estudios de cohortes recientes han encendido las alarmas sobre sus efectos en la salud cardiovascular, el metabolismo y la microbiota.

El cardiólogo Aurelio Rojas advierte que el consumo de edulcorantes puede aumentar el riesgo de infarto. Investigaciones recientes los vinculan fuertemente con patologías cardiacas, especialmente el eritritol, aspartamo, sucralosa y acesulfamo.

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El eritritol ha estado bajo una estrecha vigilancia por su relación con un mayor riesgo de eventos cardiovasculares (infartos e ictus) debido a su potencial para aumentar la reactividad de las plaquetas y la formación de coágulos.

También se explica que, aunque no elevan el azúcar en sangre, no es bueno para la diabetes. Los edulcorantes no tienen un efecto inmediato (poseen un índice glucémico cero), el cuerpo es inteligente. El sabor dulce activa una fase cefálica que prepara al organismo para recibir energía que nunca llega; esto, a la larga, altera la respuesta a la insulina y aumenta el apetito.

Por otro lado, la sucralosa y la sacarina son capaces de modificar la composición de nuestras bacterias intestinales, favoreciendo cepas inflamatorias que se asocian con la obesidad.

Edulcorantes: ¿Sí o no?

En un ejercicio sencillo para comprender los efectos de estos sustitutos, el doctor Rojas contesta las preguntas más frecuentes de sus pacientes:

  • ¿Son mejores los edulcorantes que el azúcar? Pues no. La ciencia apunta a que su uso a largo plazo puede ser perjudicial. El mejor consejo médico es evitarlos o utilizarlos durante poco tiempo y en la menor cantidad posible.
  • ¿Ayudan a perder peso? No.
  • ¿Alteran la microbiota intestinal? Sí.
  • ¿Producen inflamación crónica? Sí.
  • ¿Aumentan el azúcar en sangre? No.
  • ¿Son buenos para la diabetes? No. De hecho, su uso prolongado se asocia con el desarrollo de diabetes.
  • ¿Generan más apetito por lo dulce? Sí.
  • ¿Empeoran la memoria? Pues sí.
  • ¿Son malos para la depresión? Sí.
  • ¿Aumentan el riesgo de cáncer? No.

¿Cuáles son los endulzantes aliados?

Selección de endulzantes saludables: Fruta del monje, stevia pura y alulosa como opciones mínimamente procesadas.
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Rojas recomienda que, si vas a utilizar endulzantes, la clave es que sean mínimamente procesados y no interfieran con tu metabolismo. Destaca tres opciones:

  1. Fruta del Monje (Monk Fruit): No eleva la glucosa y posee propiedades antioxidantes.
  2. Stevia Pura: Debe ser el extracto verde o el glucósido de esteviol sin rellenos como la maltodextrina.
  3. Alulosa: Un azúcar “raro” que se encuentra en los higos; el cuerpo no lo metaboliza y muestra resultados prometedores en la salud metabólica.

Pasos para recuperar los sabores naturales

El experto recomienda adaptarse progresivamente para dejar a un lado los endulzantes y recuperar el sabor natural de los alimentos. A esto se le llama neuroplasticidad sensorial. Prueba los alimentos al natural; al principio costará, pero en 21 días tus papilas gustativas cambian y se adaptan.

  • Semana 1: Reduce las dosis a la mitad.
  • Semana 2: Sustituye por especias como canela, vainilla real o cardamomo para “engañar” al cerebro con aromas dulces.
  • Semana 3: Disfruta del dulzor real de una fresa o un arándano.

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