Por qué es mejor comprar productos congelados si quieres gastar menos
Los alimentos congelados suelen ser más baratos, duran más tiempo y ayudan a reducir el desperdicio, lo que puede ahorrar dinero en el supermercado
Los alimentos congelados facilitan controlar las porciones y evitar desperdicios. Crédito: CGN089 | Shutterstock
Comprar alimentos congelados puede ser una estrategia sencilla para reducir el gasto en el supermercado. Además de ser más económicos en muchos casos, también duran más tiempo, generan menos desperdicio y facilitan la planificación de comidas.
Un análisis de precios y hábitos de compra muestra que los productos congelados no solo ayudan a cuidar el presupuesto, sino que también pueden ofrecer una opción práctica para quienes buscan organizar mejor sus alimentos.
Los alimentos congelados suelen costar menos
Al comparar ingredientes básicos, los productos congelados frecuentemente resultan más baratos que sus versiones frescas.
Por ejemplo, en Walmart una bolsa de 12 onzas de ejotes frescos cuesta alrededor de $2.47.
En cambio, una bolsa del mismo tamaño de ejotes congelados de la marca Great Value tiene un precio de solo $0.98.
Además, muchos vegetales congelados conservan bien sus nutrientes y pueden prepararse rápidamente, incluso calentándose directamente en el microondas dentro de la bolsa.
Comparación con productos enlatados
A primera vista, algunos productos enlatados pueden parecer más baratos. Por ejemplo, una lata de 14.5 onzas de ejotes cortados cuesta alrededor de $0.76.
Sin embargo, la comparación cambia cuando se analiza el tamaño de las porciones.
La lata contiene aproximadamente 3.5 porciones de media taza cada una, mientras que la bolsa congelada incluye cuatro porciones de dos tercios de taza cada una.
Esto significa que el costo por porción termina siendo muy similar, aunque el producto congelado ofrece porciones más grandes.
También puede ser más barato en comidas preparadas
La diferencia de precios también se observa en productos listos para cocinar.
En Target, una pizza fresca Market Pantry Take and Bake cuesta $6.99. La versión congelada de la misma marca tiene un precio de $3.79.
Otra marca popular, Screamin’ Sicilian, se vende en Target por $7.59, aunque con frecuencia forma parte de promociones.
Por ejemplo, cuando estas pizzas participan en ofertas de compra una y la segunda con 25% de descuento, el precio puede bajar a aproximadamente $3.32 por pizza Market Pantry y $6.60 por las de Screamin’ Sicilian.
Comprar congelados en oferta puede aumentar el ahorro
Los alimentos congelados suelen formar parte del ciclo de ofertas de los supermercados, lo que permite comprar varios productos cuando están en promoción.
Si una persona compra ocho pizzas Screamin’ Sicilian durante una promoción de compra una y la segunda con descuento, el ahorro total puede alcanzar $7.60, equivalente al precio de una pizza completa.
Aunque no todos tienen espacio para comprar grandes cantidades, adquirir algunos productos adicionales cuando están en oferta puede ayudar a estirar el presupuesto del hogar.
Algunos alimentos de calidad también son más baratos congelados
Comprar congelado también puede hacer más accesibles alimentos considerados de mayor calidad.
Por ejemplo, en Aldi el salmón fresco del Atlántico cuesta alrededor de $8.99 por libra. En cambio, una bolsa congelada de 32 onzas de filetes de salmón salvaje tiene un precio de $11.39.
Esto representa aproximadamente 63% menos por libra al elegir la versión congelada.
Los alimentos congelados duran mucho más
Otra ventaja importante es su duración.
Según Foodsafety.gov, los alimentos congelados pueden mantenerse congelados indefinidamente sin volverse inseguros para el consumo. Con el tiempo puede cambiar la calidad, pero siguen siendo aptos para comer.
Los productos enlatados, por su parte, pueden durar hasta cinco años si se almacenan correctamente, aunque eventualmente sí pueden echarse a perder.
En comparación con los alimentos frescos, los congelados tienen una vida útil mucho más larga.
Ayudan a reducir el desperdicio de comida
Los alimentos congelados también facilitan controlar las porciones y evitar desperdicios.
La Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos (EPA) calcula que el desperdicio de alimentos le cuesta al estadounidense promedio alrededor de $728 al año.
Por ejemplo, en lugar de comprar un paquete de fresas frescas que podría echarse a perder, una persona puede usar solo una taza de fresas congeladas cuando quiera preparar un batido.
Lo mismo ocurre con panes, galletas o vegetales congelados, que pueden utilizarse en pequeñas cantidades sin desperdiciar el resto.
Facilitan la planificación de comidas
Los productos congelados también pueden ser aliados para quienes planifican sus comidas con anticipación.
Planear las comidas ayuda a reducir compras impulsivas y permite aprovechar las ofertas del supermercado.
Una estrategia común consiste en revisar primero lo que ya se tiene en el congelador antes de hacer la lista de compras.
De esta manera, las recetas pueden adaptarse a los ingredientes disponibles y evitar gastos de última hora que suelen ser más caros.
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