USPS propone subir el precio de sus servicios en julio: lo que debes saber
USPS planea aumentar el costo de estampillas y servicios postales en julio mientras enfrenta pérdidas millonarias y caída del correo
El USPS enfrenta grandes desafíos en este 2026 para poder mantener sus operaciones dado su nivel de endeudamiento. Crédito: Charles Krupa | AP
El Servicio Postal de los Estados Unidos (USPS) podría aplicar un nuevo aumento en el precio de las estampillas de primera clase este verano, en medio de una profunda crisis financiera que arrastra desde hace más de una década.
El pasado 9 de abril, la agencia presentó una propuesta formal ante la Comisión Reguladora Postal (PRC) para ajustar tarifas en múltiples servicios de correo. De ser aprobados, los cambios entrarían en vigor el próximo 12 de julio y afectarían tanto a consumidores individuales como a empresas en todo el país.
Aumentos en estampillas y servicios postales
El ajuste más destacado es el incremento en el precio de la estampilla Forever para cartas de primera clase de una onza, que pasaría de 78 a 82 centavos, es decir, un aumento de 4 centavos.
Otros cambios propuestos incluyen:

Además, el USPS busca actualizar tarifas en categorías como First-Class Mail, Periodicals, USPS Marketing Mail, Package Services y ciertos servicios especiales.
Aunque los incrementos parecen pequeños de forma individual, representan un ajuste significativo en el gasto acumulado para hogares y negocios que dependen del correo físico de manera regular.
Antes de hacerse efectivos, los cambios deben ser evaluados por la PRC, el organismo regulador encargado de supervisar las tarifas postales. Si reciben luz verde, las nuevas tarifas comenzarían a aplicarse el 12 de julio de 2026.
Este tipo de revisiones son habituales, pero en los últimos años se han vuelto más frecuentes debido a la presión financiera sobre el sistema postal.
Una crisis financiera que no da tregua
El USPS justificó la propuesta señalando el “severo panorama financiero” y el aumento constante de los costos operativos.
“La agencia está utilizando todas las herramientas disponibles para garantizar que podamos seguir cumpliendo con nuestra obligación de servicio universal”, indicó en un comunicado.
Desde hace meses, el director general de correos, David Steiner, ha advertido que la situación podría empeorar si no hay intervención del Congreso.
Durante una comparecencia en marzo, incluso sugirió que el precio de la estampilla podría haber llegado hasta los 95 centavos bajo ciertos escenarios, lo que refleja la magnitud del problema financiero.
Uno de los mayores desafíos del USPS es su límite de endeudamiento. Actualmente, la agencia enfrenta un tope legal de $15,000 millones de dólares, establecido en 1990.
Según Steiner, si el Congreso no actúa para modificar ese límite, el servicio postal podría enfrentar dificultades para pagar a proveedores e incluso a empleados hacia febrero de 2027.
Esta advertencia ha encendido alarmas en Washington, ya que el USPS es considerado un servicio esencial para millones de estadounidenses, especialmente en comunidades rurales y sectores vulnerables.
Caída del correo tradicional
El declive del correo físico es uno de los principales factores detrás de la crisis.
De acuerdo con datos de la PRC, el volumen de correspondencia ha caído casi un 50% desde su punto máximo en 2006. En el año fiscal 2024, el USPS entregó aproximadamente 112,000 millones de piezas de correo, muy por debajo de los niveles históricos.
La digitalización ha transformado la forma en que las personas se comunican y manejan sus finanzas. Facturas, estados de cuenta y correspondencia personal han migrado en gran medida a plataformas digitales, reduciendo drásticamente la demanda de servicios postales tradicionales.
El impacto financiero de estos cambios estructurales ha sido contundente. Según la Oficina de Responsabilidad Gubernamental de EE.UU. (GAO), el USPS ha registrado pérdidas en casi todos los años desde 2007.
En total, la agencia ha acumulado aproximadamente $109,000 millones en pérdidas hasta el año fiscal 2024.
A esto se suman desafíos como el aumento en los costos laborales, el mantenimiento de infraestructura envejecida y la obligación de brindar servicio universal, incluso en zonas donde operar no es rentable.
¿Qué significa para los usuarios?
Para los consumidores, el impacto inmediato será un ligero aumento en el costo de enviar cartas y postales. Sin embargo, el trasfondo apunta a un problema más amplio: la sostenibilidad del sistema postal en la era digital.
Para pequeñas empresas, especialmente aquellas que dependen del correo para facturación o marketing, los incrementos podrían representar un aumento en costos operativos.
Aun así, el USPS sigue siendo una pieza clave del sistema logístico estadounidense, particularmente para envíos de última milla y servicios en áreas donde empresas privadas no siempre llegan.
Sigue leyendo:
* USPS considera hacer entregas solo cinco veces por semana para ahorrar costos
* Alerta del USPS: nueva modalidad de robo de correo pone en riesgo cheques y datos personales en EE.UU.
* ¿Cuál es la forma más barata de enviar paquetes en 2025?