Nueva droga para adelgazar podría ayudar a quemar calorías sin quitar el hambre
Nuevo medicamento para bajar de peso ofrece alternativa sin inyecciones para quemar grasa, controlar obesidad si no consigues o no pagas Ozempic
Nuevos tratamientos para bajar de peso buscan ofrecer alternativas sin inyecciones para personas con obesidad en EE.UU. Crédito: Imagen creada con AI | Impremedia
Mientras medicamentos como Ozempic y Wegovy revolucionaron el tratamiento de la obesidad al reducir el apetito, una nueva generación de fármacos busca otro camino: hacer que el cuerpo gaste más energía y queme calorías, incluso sin provocar tanta sensación de saciedad. Ese cambio de enfoque ya genera expectativa entre médicos e investigadores.
Entre quienes buscan bajar de peso, los medicamentos nuevos y las alternativas sin inyecciones para quemar grasa y controlar la obesidad son una gran noticia. Según los expertos, en breve, habrá más opciones si alguien no consigue Ozempic o no puede pagarlo.
La droga que encendió el debate
Uno de los desarrollos más comentados es SANA, un compuesto experimental de la biotecnológica Eolo Pharma. Según resultados preliminares publicados en Nature Metabolism y reportados por medios especializados, el medicamento activaría un proceso llamado termogénesis dependiente de creatina, mediante el cual el cuerpo genera calor y consume más energía.
En un ensayo inicial de fase 1, participantes con obesidad tratados durante dos semanas mostraron pérdida de peso estadísticamente significativa, especialmente en dosis altas. El estudio fue pequeño y temprano, por lo que aún falta evidencia más robusta.
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En qué se diferencia de Ozempic
Ozempic (semaglutida) y otros agonistas GLP-1 actúan principalmente en dos frentes:
- Reducen el hambre.
- Aumentan la sensación de llenura.
- Enlentecen el vaciamiento gástrico.
- Ayudan a comer menos calorías.
Ese mecanismo está bien documentado en revisiones médicas recientes. Pero la nueva propuesta sería distinta: no enfocarse tanto en comer menos, sino en gastar más.
Es un punto importante porque muchos pacientes dejan tratamientos GLP-1 por costo, efectos gastrointestinales o dificultad para sostenerlos a largo plazo.
Además, estudios recientes advierten que al suspenderlos suele haber recuperación rápida de peso. Investigadores de Oxford estimaron que muchas personas recuperan kilos con rapidez tras dejar estos medicamentos.

Por eso, los laboratorios buscan alternativas: pastillas en vez de inyecciones, menos náuseas, menos pérdida muscular, mantenimiento del peso perdido y, sobre todo, mecanismos combinados (apetito + gasto energético). Aún no es una solución disponible, pero parece estar cerca.
Las pruebas tendrán la última palabra. En medicina para obesidad, muchos compuestos prometedores no llegan al mercado o cambian tras fases posteriores.
Qué puede venir ahora
El futuro del tratamiento de la obesidad parece ir hacia terapias más personalizadas: algunos pacientes responderán mejor a fármacos que quitan hambre y otros a medicamentos que aumentan el gasto calórico, o a combinaciones de ambos mecanismos.
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