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La FDA acelera nuevos tratamientos con psicodélicos para la depresión y el estrés postraumático

La FDA acelera la revisión de terapias psicodélicas para depresión y PTSD en Estados Unidos. Qué se sabe hoy, riesgos y cuándo podrían llegar

Científico trabajando en laboratorio con hongos alucinogenos

EE.UU. acelera terapias con hongos alucinógenos y otros psicodélicos para depresión: qué cambia desde ahora Crédito: Georgina Elustondo | Impremedia

Durante años, hablar de psicodélicos en medicina parecía una idea lejana o reservada a estudios experimentales. Hoy el escenario empezó a cambiar en Estados Unidos. La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) confirmó que está acelerando la revisión de nuevas terapias basadas en sustancias psicodélicas para trastornos graves de salud mental, una decisión que vuelve a poner el foco sobre tratamientos para personas que no mejoran con opciones tradicionales.

La noticia genera interés porque llega en un momento delicado: según datos del National Institute of Mental Health, millones de estadounidenses conviven con depresión, ansiedad, trauma psicológico y estrés postraumático (PTSD), mientras especialistas advierten que una parte de los pacientes no responde adecuadamente a antidepresivos convencionales o psicoterapia estándar.

Pero también exige una aclaración importante desde el principio: no significa que estas sustancias hayan sido aprobadas libremente ni que puedan usarse sin control médico. Se trata de investigaciones clínicas y revisiones regulatorias que aún siguen en marcha.

Puedes ver: Qué pasa cuando la marihuana no sale del cuerpo: la advertencia de médicos en EE.UU.

Qué anunció la FDA

Según reportes recientes, la FDA aceleró la evaluación de varias terapias experimentales después de una orden ejecutiva firmada por el presidente Donald Trump orientada a facilitar el desarrollo de tratamientos para enfermedades mentales graves.

El objetivo oficial es reducir tiempos burocráticos y ampliar opciones para pacientes con necesidades urgentes.

Qué terapias psicodélicas están bajo estudio

Las más conocidas incluyen:

  • Psilocibina: Compuesto presente en ciertos hongos, investigado principalmente para depresión resistente al tratamiento, ansiedad asociada a enfermedades graves y trastornos emocionales persistentes. Instituciones como Johns Hopkins y NYU Langone publicaron estudios prometedores en contextos clínicos controlados.
  • MDMA asistido con terapia: Aunque no siempre se clasifica igual que otros psicodélicos clásicos, fue estudiado para PTSD severo en combinación con acompañamiento terapéutico estructurado.
  • Ibogaína y otros compuestos: También aparecen en investigaciones más preliminares vinculadas a adicciones y trauma, aunque con mayores debates sobre seguridad.

El tema es importante porque la salud mental dejó de ser una conversación marginal. En Estados Unidos, la depresión y la ansiedad afectan a millones de personas, y el trauma psicológico impacta especialmente en veteranos, sobrevivientes de violencia, personal de emergencias y comunidades expuestas a estrés crónico.

Para muchos pacientes, el problema no es solo tener diagnóstico. Es haber probado varios tratamientos sin alivio suficiente. Ahí es donde estas investigaciones despiertan esperanza.

Lo que dicen los expertos

Investigadores remarcan que los resultados más alentadores aparecieron cuando estas sustancias se administraron dentro de programas clínicos muy controlados, con selección médica rigurosa, dosis supervisadas, preparación psicológica y seguimiento posterior. Fue clave la terapia profesional complementaria. No se trata de “tomar una sustancia y curarse”.

La American Psychiatric Association viene señalando que aún se necesita más evidencia antes de un uso amplio y rutinario. Y que hay riesgos que no deben minimizarse:

  • Crisis de ansiedad aguda.
  • Empeoramiento psiquiátrico en personas vulnerables.
  • Episodios psicóticos en ciertos casos.
  • Uso fuera de control médico.
  • Productos adulterados en mercados ilegales.

Por eso médicos y reguladores insisten en separar investigación científica de consumo recreativo o automedicación.

¿Cuándo podrían estar disponibles?

No hay una fecha única. Cada terapia debe pasar revisiones independientes sobre eficacia y seguridad. Algunas podrían avanzar antes que otras, y ciertas aprobaciones iniciales podrían limitarse a clínicas especializadas o pacientes específicos.

Lo que significa para Nueva York y otras grandes ciudades

Nueva York concentra universidades, hospitales académicos y centros de investigación donde este debate se sigue muy de cerca. También es una ciudad donde la conversación sobre salud mental ganó espacio después de años marcados por estrés, duelo, crisis económica y presión cotidiana.

Para muchas personas, la noticia no habla de “drogas”. Habla de una pregunta mucho más humana: qué hacer cuando nada parece funcionar.

De todos modos, es clave entender el eje de la noticia: ni milagro instantáneo ni amenaza automática. Lo que ocurre hoy con terapias psicodélicas en Estados Unidos es una etapa seria de revisión científica que puede abrir puertas importantes, pero que todavía exige prudencia, datos sólidos y control médico estricto.

Para quienes viven con depresión resistente o PTSD, incluso una pequeña posibilidad nueva puede significar mucho.

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