Volver al supermercado cuesta más en EE.UU.: estos alimentos subieron otra vez en abril
El café, la carne y varios productos básicos registraron fuertes aumentos en abril, presionando más el gasto de millones de familias de recursos limitados
El USDA ya proyecta que los precios de alimentos en el hogar seguirán subiendo durante 2026. Crédito: Shutterstock
Ir al supermercado volvió a sentirse más pesado para millones de familias en Estados Unidos. Con una inflación que volvió a subir 0.5% de manera general en abril, los precios de la comida en tiendas de comestibles subieron 0.7% en un solo mes, impactando productos básicos que forman parte del presupuesto semanal de muchos hogares.
El problema no está solo en el porcentaje del aumento, sino en lo que significa al llegar a la caja: pagar más por carne, café, frutas o verduras obliga a muchas familias a recortar otros gastos, buscar marcas más baratas o simplemente reducir lo que compran cada semana.
Los datos son preocupantes. De acuerdo con el reporte publicado este martes 13 de mayo por la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS), el incremento en el precio de los alimentos es el mayor para un mes en casi cuatro años. En términos anuales, la comida acumula un alza de 2.9% respecto al mismo mes del año pasado. Para una familia que gasta $800 mensuales en el supermercado, ese 2.9% anual se traduce en $23 extra al mes.
¿Por qué subió la comida si la gasolina ya había subido antes?
La explicación más fácil en este incremento sería el precio de la gasolina: el conflicto en Irán disparó los precios de la energía 17.9% en el último año, lo que encarece el transporte de alimentos desde el campo hasta la tienda.
Pero Andy Harig, vicepresidente de Impuestos, Comercio, Sostenibilidad y Desarrollo de Políticas de la Asociación de la Industria Alimentaria (FMI), señaló que el problema va más allá. “La inestabilidad reciente en los mercados globales de energía está contribuyendo a costos de producción crecientes en toda la cadena de suministro de alimentos”, indicó en un comunicado del 12 de mayo de 2026.
Esto significa que producir fertilizantes, operar maquinaria agrícola, refrigerar y distribuir todo requiere energía. Cuando el petróleo sube, el impacto tarda meses en llegar al anaquel. Abril fue ese momento.
Los alimentos que más subieron en el mes
Según el reporte oficial del BLS del 12 de mayo de 2026, estos fueron los aumentos más relevantes en la categoría de alimentos en el hogar:
- Tomates frescos: +15.1% en el mes (+39.7% en el último año)
- Carne de res: +2.7% en el mes (+14.8% en el año)
- Vegetales frescos: +3.9% en el mes (+11.5% en el año)
- Frutas y verduras (total): +1.8% en el mes (+6.1% en el año)
- Café: +2.0% en el mes (+18.5% en el año)
- Mariscos y pescado procesado: +1.4% en el mes (+7.5% en el año)
- Lácteos: +0.8% en el mes (bajan 0.6% en el año)
Solo el precio de los huevos mostró una tendencia opuesta, con una reducción de 1.7% en abril, y acumulan una baja anual de 39.2%, luego de los máximos históricos de 2025 por la gripe aviar. Es el único respiro real del carrito.
Comer fuera tampoco es la solución
Los precios en restaurantes de comida rápida subieron 0.4% en el mes y acumulan 3.2% en el año; los de servicio completo, 0.1% mensual y 3.8% anual. Es decir, para muchas familias hispanas que recurren a la comida rápida como alternativa económica, esa opción también se está encareciendo.
Inflación en el nivel más alto en tres años
El Índice de Precios al Consumidor (CPI) general subió 0.5% en abril y 3.8% en el último año, el ritmo anual más alto desde mayo de 2023, según el BLS. Los energéticos son el mayor impulsor, representando más del 40% del incremento mensual total.
Goldman Sachs proyectó, en un análisis de mayo de 2026, que el impacto del conflicto en Irán sobre los costos de alimentos podría representar un aumento adicional de hasta 3% que tardará entre tres y nueve meses en reflejarse completamente en los precios finales de mercancías y servicios.
Harig también advirtió que los datos “son comprensiblemente frustrantes tanto para las familias estadounidenses como para los propios vendedores de comestibles”.
¿Qué puedes hacer para reducir el impacto?
- Sustituir carne de res por pollo, que bajó 1.1% en abril, o por legumbres de menor costo
- Aprovechar los huevos, que siguen siendo mucho más baratos que hace un año
- Priorizar verduras congeladas frente a frescas, que subieron considerablemente más
- Comprar en volumen artículos no perecederos con precios estables, como cereales y pasta
- Comparar precios por unidad en lácteos: la variación entre marcas y tiendas puede ser significativa
Preguntas frecuentes (FAQ) sobre el aumento en el precio de la comida en supermercados
¿Por qué subieron tanto los tomates en abril de 2026?
El tomate fresco registró el mayor incremento mensual: 15.1%, acumulando 39.7% en el año, según el BLS. Los efectos en la cadena de suministro derivados del conflicto en Irán y el encarecimiento del transporte agrícola explican este salto.
¿Los huevos siguen siendo baratos comparados con el año pasado?
Sí. A pesar de subir 1.7% en abril, los huevos acumulan una caída anual de 39.2%, luego de los precios récord de 2025 por la gripe aviar.
¿Cuándo se espera que bajen los precios del supermercado?
No hay proyección de baja inmediata. Goldman Sachs estima que el impacto energético podría continuar por tres a nueve meses más. El USDA pronostica que los precios de alimentos en el hogar subirán al menos 2.4% durante 2026.
¿Por qué sube la comida si no hay desabasto?
El problema es de costos. Producir, transportar y refrigerar alimentos requiere energía. Cuando el petróleo sube, esos costos se trasladan al precio final con varios meses de retraso.
¿Afectan los aranceles también al supermercado?
Sí, aunque en abril el impacto principal fue la energía. Las presiones arancelarias sobre importaciones de alimentos siguen siendo una variable directa para el segundo semestre de 2026.
Conclusión
Abril confirmó que una segunda ola de presión ya está dentro del supermercado. Lo que comenzó en la bomba de gasolina meses atrás llegó este mes a los tomates, la carne y el café. El USDA ya proyecta que los precios de alimentos en el hogar seguirán subiendo durante 2026, y los analistas advierten que lo peor del impacto energético en la cadena alimentaria podría no haberse reflejado todavía.
Para las familias que ya ajustaron su presupuesto al encarecimiento del combustible, el margen de maniobra es cada vez más estrecho.
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