$8,000 millones: reconstrucción de Penn Station en Nueva York la hará una firma aparentemente favorecida por Trump
Una firma vinculada a Trump remodelará Penn Station y MSG, mega proyecto federal valorado en $8,000 millones. Según él, le han pedido ponerle su nombre
Penn Station de Nueva York. Crédito: Fernando Martínez | Impremedia
Una coalición formada por Halmar -filial estadounidense del grupo italiano ASTM Group- y la empresa constructora Skanska estarían a cargo del proyecto masivo reconstrucción de Penn Station que costaría $8,000 millones de dólares, adelantó ayer el secretario de Transporte (DOT), Sean Duffy.
El diseño no incluye el traslado del Madison Square Garden (MSG) y se espera que las obras comiencen a finales de 2027. El anuncio se produce un mes después de que el mandatario Donald Trump insinuara, en una entrevista con New York Post, que se inclinaba a favor de esta propuesta. También en esa oportunidad afirmó que no fue idea suya rebautizar la obra «Trump Station», sino que James Dolan (propietario del MSG) y el promotor inmobiliario Steven Roth “le propusieron el nombre” durante una reunión, “argumentando que los sindicatos del transporte estarían a favor, ya que son admiradores” suyos.
Halmar mantiene vínculos propios con la administración Trump. Peter Cipriano, vicepresidente ejecutivo de Desarrollo Corporativo de la firma, se desempeñó anteriormente como asesor principal en DOT durante su primera presidencia (2017-2021).
La renovación de Penn Station incluirá:
-La construcción de una gran entrada en la 8va Avenida hacia una nueva sala de trenes.
-La sustitución de las pasarelas estrechas y deterioradas por vestíbulos amplios y atractivos.
-La ampliación de la capacidad de las vías y la incorporación de nuevos espacios comerciales.
-El mantenimiento de la conexión entre el emblemático Madison Square Garden (MSG) y la estación, al tiempo que se introducen mejoras en la experiencia de los pasajeros.
-Dotar al MSG de un nuevo revestimiento “para conferirle una estética clásica”.
-Mejorar la estructura subterránea existente en la estación.
Los detalles sobre el plan seleccionado por Amtrak para reconstruir este deteriorado centro de transporte en el centro de la ciudad eran escasos; sin embargo, una lista de características promocionadas por un portavoz del DOT coincidió con un plan anterior que ASTM había estado promoviendo antes de que el proyecto pasara a estar bajo control federal en agosto de 2025.
Asimismo, el diseño ampliará la capacidad de las vías, lo que permitirá un tránsito limitado de trenes de paso entre Nueva Jersey y Long Island, aunque no quedó claro de inmediato cómo se lograría tal objetivo. «Al seleccionar a Penn Transformation Partners (Halmar y Skanska) y su innovador plan, estamos un paso más cerca de hacer realidad el centro de transporte de clase mundial con el que los viajeros habituales y los turistas han soñado durante décadas», declaró Duffy en un comunicado emitido ayer.
Este plan fue uno de los tres presentados el mes pasado ante la junta de diseño de Amtrak. Se impuso a un diseño neoclásico propuesto por «Grand Penn Partners», un grupo respaldado por Tom Klingenstein, presidente del think tank conservador Claremont Institute y uno de los principales donantes de Trump. El otro fue una propuesta presentada por un consorcio financiado por la gestora de inversiones Fengate.
Aún no está claro de dónde provendrán los $8,000 millones de dólares, especialmente dado que el «zar» de Trump para Penn Station -el expresidente de NYC Transit, Andy Byford- ha declarado que el proyecto se gestionará, al menos en parte, mediante una asociación público-privada.
En un comunicado emitido ayer, la gobernadora Kathy Hochul celebró la elección de un desarrollador principal. «El anuncio en el que se designa a un desarrollador principal, constituye otro paso importante en el proceso de reconstrucción de Penn Station; tengo previsto examinar la propuesta minuciosamente en las próximas semanas», declaró.
«Para ser exitoso, este proyecto debe lograr dos objetivos: mejorar drásticamente la experiencia de cada viajero que transita por Penn Station -desde los usuarios de la línea A del Metro hasta los del tren Acela (Amtrak)—, al tiempo que se preserva el rendimiento récord del LIRR y se garantiza que los costos no recaigan sobre los viajeros ni sobre los contribuyentes de Nueva York», añadió.
En enero de 2021 Penn Station comenzó a mostrar una nueva cara con la inauguración de “Moynihan Train Hall”, tras una inversión de $1.6 mil millones de dólares. Adicionalmente y cerca de allí, a fines de mayo de 2025 Port Authority, el deteriorado principal terminal de autobuses de Nueva York, comenzó una esperada remodelación y ampliación que promete convertirlo en 6 años en un centro de viajes de primera clase a un costo de $10 mil millones de dólares.