Temporada de huracanes 2026 sería menos intensa, pero expertos advierten sobre riesgos en EE.UU.

NOAA prevé menos tormentas en el Atlántico por el fenómeno "El Niño", aunque advierte que un solo ciclón puede causar daños graves

Huracanes

Los cambios climáticos en este 2026 podrían provocar menos tormentas de gran intensidad. Crédito: Gerald Herbert | AP

La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) publicó el pasado jueves su pronóstico oficial para la temporada de huracanes del Atlántico 2026 y anticipó una actividad por debajo del promedio histórico.

Según la agencia, este año podrían formarse entre 8 y 14 tormentas con nombre, de las cuales entre 3 y 6 se convertirían en huracanes. Además, entre uno y 3 alcanzarían categoría mayor, es decir, categoría 3 o superior en la escala Saffir-Simpson.

El panorama representa una disminución notable frente a una temporada promedio en el Atlántico, que normalmente registra 14 tormentas con nombre, siete huracanes y tres huracanes mayores.

Los expertos atribuyen esta reducción principalmente al fortalecimiento del fenómeno climático conocido como “El Niño”, el cual ya comienza a modificar las condiciones atmosféricas sobre el océano Atlántico.

“El Niño” podría frenar la formación de ciclones

De acuerdo con NOAA, el impacto de “El Niño” sería particularmente fuerte en la llamada Región Principal de Desarrollo (MDR), una extensa área oceánica ubicada entre África occidental y el Caribe donde suelen originarse muchos de los huracanes que posteriormente afectan a Norteamérica y Centroamérica.

El pronóstico coincide con las estimaciones publicadas previamente por la Universidad de Colorado, institución pionera en pronósticos tempranos de huracanes desde 1984. En abril, la universidad proyectó 13 tormentas con nombre, 6 huracanes y 2 huracanes mayores para este año.

De concretarse, sería la menor cantidad de tormentas pronosticadas por CSU desde 2019.

Los investigadores explicaron que un “Súper El Niño” podría convertirse en el factor dominante durante la temporada ciclónica 2026. Datos recientes del océano Pacífico muestran señales de un evento particularmente intenso que podría instalarse durante el verano y limitar significativamente el desarrollo de sistemas tropicales en aguas abiertas del Atlántico.

“El Niño” forma parte del ciclo climático conocido como “Oscilación del Sur-El Niño” (ENSO), el cual describe variaciones naturales en la temperatura del océano Pacífico ecuatorial y sus efectos sobre los patrones atmosféricos globales.

Mientras “El Niño” se caracteriza por temperaturas oceánicas más cálidas de lo normal, “La Niña” implica aguas más frías. Existe además una fase neutral cuando las temperaturas permanecen cercanas al promedio.

Pese al pronóstico bajo de huracanes para este año, las autoridades piden no bajar la guardia. (Foto: Rebecca Blackwell/AP)

¿Cómo afecta “El Niño” a la temporada de huracanes?

Durante eventos de “El Niño”, las aguas cálidas del Pacífico central y oriental generan vientos más fuertes en niveles altos de la atmósfera sobre el Atlántico. Ese fenómeno produce mayor cizalladura del viento, una condición que dificulta la organización y fortalecimiento de tormentas tropicales y huracanes.

Al mismo tiempo, estas condiciones favorecen una mayor actividad ciclónica en el Pacífico oriental.

Sin embargo, los especialistas advierten que una temporada “más tranquila” no significa ausencia de peligro. Algunos señalan que podrían desarrollarse sistemas tropicales denominados “homegrown”, es decir, tormentas que nacen cerca de las costas del Golfo de México y el sureste de Estados Unidos.

Estos sistemas suelen aparecer durante la primera mitad de la temporada y, aunque generalmente son menos intensos y duran menos tiempo que los huracanes originados en el Atlántico central, representan un riesgo importante porque se forman muy cerca de tierra.

Eso reduce considerablemente el tiempo de preparación para las comunidades costeras.

Las autoridades meteorológicas recordaron además que basta un solo huracán para provocar devastación significativa, independientemente de cuántas tormentas se formen en total durante el año.

La temporada inicia oficialmente el 1 de junio

Climatológicamente, la primera tormenta con nombre en el Atlántico suele formarse alrededor del 20 de junio, mientras que el primer huracán normalmente aparece cerca del 11 de agosto.

La temporada de huracanes en el Atlántico comienza oficialmente el 1 de junio y concluye el 30 de noviembre, aunque las autoridades recomiendan a los residentes de zonas vulnerables prepararse con anticipación.

Meteorólogos también señalaron que el momento exacto en que “El Niño” alcance toda su fuerza será determinante para definir cuánto se reducirá realmente la actividad ciclónica este año.

NOAA acostumbra publicar una actualización de su pronóstico en agosto, justo antes del periodo más activo de la temporada en el Atlántico.

Aunque el pronóstico actual apunta a menos tormentas, expertos insisten en que los residentes de estados costeros como Florida, Texas, Louisiana, las Carolinas y partes del noreste de EE.UU. no deben bajar la guardia.

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